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NAIEFYEHYA
LÍBANO,
OCUPACIÓN, GUERRACIVIL Y SOLUCIÓN
FINAL
Democracia expansiva
Lo que el gobierno de Bush pregona ahora
es que las elecciones iraquíes del 30 de enero han tenido un efecto
expansivo en la democratización del mundo árabe y sus efectos
son: que supuestamente el presidente egipcio Mubarak permitirá a
la oposición presentar candidatos a la presidencia (un ajuste meramente
cosmético en un régimen totalitario y autocrático),
que haya habido elecciones en Arabia Saudita (a nivel municipal, sin la
participación de mujeres) y en Palestina, así como las manifestaciones
antisirias en Líbano (conocidas como la revolución del cedro
o la revolución de los BMWs) y de mujeres en Kuwait. Por supuesto
que esto es meramente una fantasía ya que ignora que: 1. la mayoría
de los regímenes despóticos en la zona han sido impuestos
por (o son Estados clientes de) Estados Unidos; 2. las transiciones democráticas
en la región están mucho más en deuda con la aparición
de medios informativos libres (como los canales de televisión por
satélite Al Jazeera y Al Arabiya, entre otros) que con la ocupación
de Irak; 3. que la democratización del mundo árabe no fue
una prioridad para Bush sino hasta después de que se reveló
que los otros motivos de la invasión eran fraudulentos (las armas
de destrucción masiva y las conexiones con Al Qaeda).
El otro Líbano
Al mismo tiempo en que Bush se encontraba
dando un discurso acerca de la "democratización" del Oriente próximo,
en Líbano tenía lugar una gigantesca manifestación
a favor de Siria (entre 200 y 500 mil personas, por lo menos diez veces
más grande que las manifestaciones antisirias), en contra del intervencionismo
estadunidense y del expansionismo sionista. La manifestación convocada
por Hizbolá puso en evidencia que las divisiones entre etnias, grupos
religiosos y (más importante) clases sociales, que desgarraron a
este país, siguen muy vigentes. Parte de la oposición libanesa
inmediatamente trató de desacreditar ese acontecimiento argumentando
que los asistentes no eran libaneses o que eran acarreados. La realidad
es que en un país de menos de 4 millones de habitantes, llevar a
medio millón a las calles es un hecho histórico. La manifestación
puso en evidencia el enorme poder de Hizbolá, un grupo político
eficiente y bien organizado que cuenta con una milicia de unos 20 mil efectivos.
Ocupaciones
Nadie
con un sentido mínimo de la dignidad puede sentirse bien cuando
su país es ocupado por un ejército extranjero. Pero no todas
las ocupaciones son iguales. Las tropas sirias no suelen disparar desde
sus retenes contra los civiles, ni allanan casas con lujo de violencia,
ni son responsables de saqueos masivos a museos, instituciones, casas,
comercios e industrias. Por el contrario, con todo lo negativa que puede
ser la presencia de tropas extranjeras, los sirios han garantizado la pacificación
de Líbano en los últimos quince años. Además,
civiles sirios guardan miles de millones de dólares en bancos libaneses.
Y de hecho, como han comentado analistas de todo el espectro político
(desde Robert Fisk hasta el Council on Foreign Relations) la salida de
los sirios puede dar lugar a una desestabilización que arrastre
nuevamente a Líbano a la guerra civil.
Las fantasías de
un tío llamado Sam
Por lo menos en dos ocasiones Sam Johnson
ha clamado por la eliminación de Siria del mapa. El 19 de febrero
dijo a la congregación de la iglesia metodista Suncreek, en Allen,
Texas: "Siria es el problema. Yo creo que es en Siria en donde están
las armas de destrucción masiva. ¿Saben? Puedo volar un F-15,
tirarles dos bombas atómicas de una pasada. No tendríamos
que volver a preocuparnos por Siria." Los feligreses lo ovacionaron estruendosamente.
En esa ocasión Johnson confesó que le había expresado
esa propuesta a Bush. Que un religioso pida desde el púlpito el
genocidio de miles de seres humanos no es históricamente raro; sin
embargo, Johnson no sólo es un lunático con delirios criminales
sino también un poderoso congresista republicano de Texas, ex piloto
de combate que pasó siete años como prisionero de guerra
en Vietnam y que tiene excelentes relaciones con el presidente estadunidense.
No es una voz aislada, extrema o disidente en el actual gobierno estadunidense,
sino que pertenece a la mayoría que domina actualmente la Casa Blanca,
el Congreso y los tribunales. Johnson es tan sólo una voz cándida
y un tanto ingenua de la ideología bélica del régimen
Bush. Lo relevante es que este congresista texano dice con desparpajo e
ingenuidad lo que los neoconservadores ocultan tras su retórica
tecnocrática•
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