Usted está aquí: domingo 22 de mayo de 2005 Política Se multiplica la violencia; ayer, siete homicidios más

Asesinan a jefe policiaco de Playas de Rosarito, BC

Se multiplica la violencia; ayer, siete homicidios más

Tiroteo en Tamaulipas deja 4 muertos; 2 eran estudiantes

Ampliar la imagen Un perito policial inspecciona el lugar donde fue ejecutado Carlos Bowser, jefe de la polic�municipal de Playas de Rosarito, Baja California FOTO Afp

Sinaloa, Guerrero, Chiapas, Baja California y Tamaulipas fueron escenario de ejecuciones, levantones y enfrentamientos armados entre autoridades y narcotraficantes. El saldo fue de siete muertos, tres lesionados y ocho desaparecidos. Entre los hechos destaca la ejecución de Carlos Bowser, director de Seguridad Pública de Playas de Rosarito, Baja California, y el enfrentamiento entre presuntos sicarios y elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) en Reynosa, Tamaulipas.

Sin embargo, esto sólo es una pequeña muestra de la violencia que a últimas fechas ha ocurrido en el país, y que en la semana anterior dejó como saldo 29 ejecuciones en diversas entidades, las cuales tuvieron relación con narcotráfico, asuntos religiosos, ecológicos y de género, como los feminicidios en Ciudad Juárez.

En los últimos ocho días, los ajustes de cuentas entre narcotraficantes dejaron 23 personas asesinadas y tres heridas. En Ciudad Juárez se encontraron los cadáveres de dos niñas, quienes fueron ultrajadas antes de ser asesinadas. En Chilpancingo, Guerrero, el campesino ecologista Albertano Peñalosa Domínguez fue objeto de una emboscada, en la cual resultaron muertos dos de sus hijos y tres personas fueron heridas.

Pero la violencia no sólo está relacionada con el crimen organizado, y la muestra es que en Michoacán ocurrió un enfrentamiento entre grupos religiosos que dejó un muerto y cuatro heridos.

Uno de los hechos sangrientos de ayer tuvo lugar en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, donde elementos de la PFP sostuvieron al menos dos enfrentamientos con presuntos sicarios, con un saldo de un policía y tres civiles muertos, así como tres lesionados.

Según la Secretaría de Seguridad Pública federal, los hechos se suscitaron cuando los agentes detectaron un comando armado que viajaba en una camioneta pick up. Del enfrentamiento resultaron tres lesionados, pero cuando eran trasladados a un hospital, los ocupantes de una camioneta Dodge Dakota abrieron fuego contra el convoy policiaco que escoltaba a los lesionados.

En estos hechos fallecieron el policía Pedro Moreno Feria y los presuntos sicarios Jorge Castillo Juantos, Juan Reyes Villarreal y Alberto Jorge González Arévalo. Según las autoridades federales, los tres civiles formaban parte del comando armado.

Sin embargo, según declaraciones del agente investigador Marco Fabio Zavala Quintero, obtenidas por la agencia Notimex, Castillo Juantos era técnico industrial y laboraba en la empresa Jabil Lavan Service; Jorge Reyes era estudiante de la Escuela de Agroindustrias y Producción de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y González Arévalo estudiaba arquitectura en la Universidad Valle del Bravo.

De acuerdo con el funcionario de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas, Hernán Alemán Serratos, quien recibió cinco impactos de bala, habría rendido un testimonio que pidió se diera a conocer a los medios de comunicación y organismos de derechos humanos, pues en él asegura que iba en compañía de unos amigos a seguir divirtiéndose al rancho Sinaí, cuando decidió rebasar a una camioneta de la PFP que se desplazaba lentamente.

Según esas declaraciones, los agentes comenzaron a dispararles y a gritarles que pararan y bajaran de la camioneta, orden que ignoraron por temor a las balas. Supuestamente, una vez que cesaron los disparos en su contra, los policías los bajaron de su unidad e incluso los patearon en el suelo.

La Procuraduría General de la República (PGR) empezó una averiguación previa y señaló que como parte de las pruebas del delito cometido en contra de los agentes federales, se aseguraron varias armas de fuego en las camionetas en que viajaban los estudiantes.

Por otra parte, en Culiacán, Sinaloa, fue asesinado a tiros Julio César Monárrez Valdez, médico especialista y empresario local, cuando salía de su domicilio en la colonia Chapultepec. El galeno recibió dos impactos de bala en la cabeza y su homicida huyó a bordo de un automóvil compacto.

En Mazatlán, Guadalupe Estrada Ramos, coordinador de sindicaturas y comisarías del ayuntamiento panista de Concordia, fue ejecutado de un balazo en la cabeza. Según las autoridades locales "no se descarta que el móvil fuera un asalto".

Asimismo, en Baja California, el director de Seguridad Pública de Playas de Rosarito, Carlos Bowser, fue ultimado con 45 impactos de bala de al menos dos calibres. Los hechos ocurrieron cuando salía de su casa con rumbo a sus oficinas. Hasta ahora hay cuatro personas detenidas en calidad de presentadas. Fuentes oficiales aseguraron que se trata del comandante Alberto Esquivel Fierro y tres elementos de la policía municipal.

En Chiapas, personal de la Armada de México, adscrito al sector naval Madero, sostuvo un enfrentamiento a tiros en el manglar Zaragoza de El Hueyate, con un grupo de al menos 20 presuntos narcotraficantes, que contaban con equipo de radiocomunicación, lentes de visión nocturna y armas de grueso calibre.

La persecución de los narcotraficantes duró toda la noche y se logró la captura de 11 de ellos. Según las investigaciones, el grupo tenía la finalidad de ejecutar a algunas personas, para lo cual llevaban armas de fuego, machetes, palas y zapapicos.

Mientras tanto, en Acapulco, Guerrero, la delegación de la PGR aseguró que ningún elemento de la Agencia Federal de Investigación (AFI) está involucrado en la desaparición de ocho jóvenes tamaulipecos.

María Leonor Escamilla y José Luis Ramón, padres de Sergio Alberto Ramón Escamilla, uno de los desaparecidos, señalaron que los jóvenes, originarios de Matamoros, fueron detenidos el pasado 14 de mayo por agentes de la AFI y entregados a un narcotraficante conocido como La Barbie.

Finalmente, en Chetumal, Quintana Roo, fue detenido Héctor Pech Orozco, considerado uno de los principales distribuidores de droga de esa localidad. Al momento de ser capturado por elementos de la policía estatal, tenía en su poder medio kilo de cocaína y más de mil sobres del alcaloide.

Gustavo Castillo, reportero; Martín SáNchez, Javier Valdez, Irene Sánchez, Antonio Heras, Rodolfo Villalba, Misael Habana y Javier Chávez, corresponsales

 
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