Usted está aquí: jueves 26 de mayo de 2005 Cultura Documenta un libro la configuración histórica del príncipe mexicano

El volumen de Rhina Roux fue presentado en la Facultad de Filosofía y Letras

Documenta un libro la configuración histórica del príncipe mexicano

Alerta contra una pura identificación de lo político con lo estatal, señaló Adolfo Gilly

¿Por qué las rupturas?, interrogante central que explora la investigadora de la UNAM

ARTURO GARCIA HERNANDEZ

Con su libro El Príncipe mexicano, Rhina Roux restablece la historia, en tanto que experiencia humana, como ''fundamento y tierra nutricia" de la política y sus teorías.

Este punto de vista es, de acuerdo con el historiador Adolfo Gilly, una de las virtudes principales de una obra que ''define -y esta es la segunda virtud del trabajo de Roux- el ser del Estado mexicano como el del Príncipe que ha llegado a ser a través de las vicisitudes, los conflictos y las persistencias de esa historia, no como resultado de explícitos acuerdos de voluntades registrados en textos escritos".

El acontecer de una realidad social conflictiva, que aparecen como una ''pálida sombra" en escritos y disputas jurídicas, son los que ''explican y dan razón de ser a los sucesivos momentos instituyentes de una realidad estatal y de su imaginario".

Una tercera virtud del libro -en palabras de Gilly, autor del prólogo- es ''definir al Estado como un proceso atravesado por la violencia antes que como prenda y guardián de la paz común".

El Estado ''es una relación social conflictiva, cuya unidad se recompone permanentemente mediante la violencia".

Sin ignorar la dimensión de la violencia, El Príncipe mexicano -publicado por Ediciones Era- ''alerta contra una pura identificación de lo político con el ámbito del poder estatal soberano, según es concebido por el imaginario político de la modernidad".

Más allá de la institución presidencial

En su libro, Rhina Roux advierte que esa ''identificación de la política con lo estatal puede nublar la mirada y la comprensión de las innumerables formas en que se expresa la política autónoma de las clases subterráneas".

Ahí encontró Adolfo Gilly la cuarta virtud del estudio: ''El mundo subalterno entrando a los primeros planos. Es un resultado natural de la decisión de considerar 'la historia desde los seres humanos y, por tanto, dar un lugar central a la noción de experiencia'".

El libro fue presentado el martes en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En el acto, además de Gilly participó Paulia Fernández Christlieb.

Rhina Roux dijo que el propósito de su trabajo fue explicar ''cómo se da este proceso de configuración histórica del Príncipe mexicano", figura que, aunque la incluye, no se refiere sólo a la institución presidencial, ''sino a un vínculo de mando y obediencia que se basó en relaciones de protección y lealtad.

''El Príncipe es el que manda porque hay alguien que obedece, y ese alguien obedece en la medida en que el Príncipe protege e imparte justicia."

Y fue Príncipe ''en la medida en que había un tejido social, una relación de mando y obediencia con los gobernados y una protección de los derechos de las clases subalternas".

Así entendido, el Príncipe no es una persona o una institución:

''El Príncipe es la figura mítica en que se representó la unidad del Estado mexicano, la comunidad política en su conjunto."

Maduración a fuego lento

El Príncipe mexicano -contó la autora- ''es un libro que maduró a fuego muy lento y que se gestó en medio de rupturas: la ruptura cardenista de 1988 y la ruptura zapatista de 1994".

Y como todo libro, ''se gestó tratando de responder preguntas e interrogantes: la interrogante central, la que me llevó a iniciar la hisotria que culmina con este libro, era, ¿por qué las rupturas?"

Esta interrogante se desdobló en otras: ''¿Por qué una corriente histórica como la que representa Cuahutémoc Cárdenas es la forma en que se manifiesta la primera insubordinación mexicana después de un régimen que había vivido en relativa estabilidad durante 70 años?"

Después: ''¿Por qué esta insubordinación de las comunidades indígenas chiapanecas que apelan a la conquista de hace 500 años, y que además reivindican en su discurso prácticas, mitos y símbolos de la historia nacional".

Peculiar mirada a los fenómenos políticos

Doctora en ciencia política y profesora en la Universidad Autónoma Metropolitana y en la UNAM, Roux precisó que su libro se inscribe en un campo de pensamiento muy amplio, caracterizado principalmente ''por el modo de mirar los fenómenos políticos".

Campo de pensamiento representado, entre otros, por Marc Bloch, Fernand Braudel y Antonio Gramsci. Y en México por Enrique Florescano, Leticia Reyna, Adolfo Gilly y Paulina Fernández Christlieb.

Al contrario de la ciencia política convencional que explica los procesos desde arriba, el modo de mirar a que se refiere Roux observa y analiza desde los procesos sociales.

''Me importa rescatar en esta mirada a los que generalmente no aparecen, los subalternos, los que son invisibles para otros puntos de vista, y a los que apareciendo son vistos como víctimas, como menores de edad, objetos pasivos o manipulables de los gobernantes."

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.