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Lunes 6 de junio de 2005

Negoció Fonatur reserva ecológica en Huatulco

Bajo el disfraz de ''centro de investigación'', autoriza desarrollo turístico a particulares

MIREYA CUELLAR/ I ENVIADA

Bahías de Huatulco, Oax. Bajo el disfraz de "centro de investigación", la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó la instalación de un desarrollo turístico que promueven el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y el empresario Agustín Pumarejo de la Serna en la "zona de protección" de la reserva ecológica Parque Nacional Huatulco.

Punta Maguey, polígono de 63 hectáreas que actualmente administra la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas, será entre- gada en venta (al empresario) o en concesión por 99 años para la construcción de un hotel de 39 habitaciones, un restaurante, senderos para "pasear por la selva", "aldeas" donde el visitante aprenderá la producción tradicional de café y mezcal, "torres de observación" y "andadores flotantes", entre otros atractivos turísticos.

El Fonatur "puede vender Punta Maguey porque es de su propiedad", y el hecho de que sea un área protegida "no significa que no se pueda enajenar: lo que implica es que quien la adquiere tiene la responsabilidad de apegarse al Programa de Manejo del Parque Nacional Huatulco, el cual establece que hay áreas susceptibles de desarrollo en las que se puede tener cierto nivel de afectación", argumenta Ramón Sinobas Solís, director del desarrollo Huatulco del Fonatur.

Defiende el proyecto Punta Maguey: "Resulta interesante, porque si una zona natural la afectas en mucho menos de uno por ciento y ese porcentaje te permite crear fondos para la conservación del resto de las áreas, yo creo que es un proyecto válido, de eso se trata la sustentabilidad, ya que nos permite dar un sentido al parque nacional más allá de la zona estrictamente protegida; es un proyecto de muy baja densidad (pocos cuartos), hay un parque temático... parte del proyecto tiene un fin meramente científico, pero ese hecho no implica que la gente no lo pueda visitar. Además nos ayuda a darle a Huatulco una actividad diferente y hace mucho más atractivo el destino".

-ƑCuánto pagará el empresario por el área?

-Estamos definiendo si parte del polígono se puede desincorporar, entiéndase vender. Eso es algo que estamos viendo por conducto de nuestro departamento jurídico, o se lo podríamos dar mediante un contrato de arrendamiento. Como contraprestación recibes un porcentaje de los ingresos y los utilizas para mejorar las condiciones del resto del parque. El proyecto cuenta con el apoyo del gobierno del estado, las autoridades de la Semarnat y, finalmente, la propiedad del polígono es del Fonatur; los que estamos analizando la conveniencia o no del proyecto somos nosotros, como propietarios del predio.

Lo que evalúa, precisa, es "si el proyecto realmente viene a establecer una variable de diferenciación del destino; si gana- mos competitividad, posicionamiento -como meta turística- frente a Acapulco, Ixtapa o Cancún; por la tenencia de la tierra no hay ningún problema porque es propiedad del Fonatur. Y está ahí la posibilidad de venderlo."

-ƑVender una reserva ecológica?

-No estamos imposibilitados por la ley, ocurre con los monumentos históricos; el propietario está obligado a cumplir con la Ley de Monumentos y Sitios Arqueológicos. En este caso hay un plan de manejo; el estatus jurídico del proyecto es algo que este mes quedará resuelto.

ƑCentro de Investigación?

El 31 de marzo de 2003 la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat emitió una "autorización parcial de manera condicionada" del proyecto Punta Maguey -las condicionantes son en su mayoría los permisos que corresponden a otras autoridades, como el del municipio para el cambio del uso del suelo- por considerar que es "ambientalmente viable".

De acuerdo con el proyecto presentado (para el estudio de impacto ambiental) por la empresa Operadora de Entretenimiento y Eventos Especiales, cuyo representante legal es Agustín Pumarejo -mismo empresario que organiza cada año en este destino turístico el espectáculo denominado Música por la Tierra-, el Centro de Investigación y Turismo de Bajo Impacto Punta Maguey, contará, en la punta de la UR1 (para efectos ambientales y de ley Zona de Uso Restringido), lo más cercano al acantilado dentro de la zona federal marítima terrestre, con 39 habitaciones y el comedor panorámico; "estas habitaciones tendrán el confort necesario para un huésped exigente, pero por fuera serán diseñadas según las características paisajísticas del lugar".

Algunas contarán con un cuerpo de agua ornamental y una pequeña área para asolearse o descansar al aire libre (terraza); estos cuerpos de agua no causarán impacto visual de fondo, pues sólo se podrán ver de muy cerca o desde el aire.

"Debido a las características de la zona, es necesario usar materiales resistentes al viento y las lluvias, pues se presentan fuertes tormentas y vientos en la época de lluvias. Por lo anterior, la vista exterior se hará a base de palapas, repellado con materiales terrosos con selladores y pigmentos para darle una apariencia de acuerdo con la tradición de la zona y causar mínimo impacto; pero todas las construcciones contarán con un alma de tabicón, varilla y cemento, que se obtendrá en las comunidades locales que puedan aportar los materiales necesarios."

Sin embargo, según el Programa de Manejo del Parque Nacional Huatulco -donde se reglamenta qué se puede hacer y qué no en esta área natural protegida por decreto presidencial del 24 de julio de 1998- en la Zona de Uso Restringido (UR1) las actividades permitidas son "de conservación, investigación científica, video y fotografía, educación ambiental, establecimiento de infraestructura temporal de bajo impacto exclusiva para la investigación científica y monitoreo del ambiente, campamentos temporales en los lugares destinados para este fin y actividades de turismo de bajo impacto (bicicletas, caminatas, caballos en los senderos señalados para tal fin)".

En la autorización, la Semarnat describe el tipo de "centro de investigación" que está autorizando, "con actividades de educación, entretenimiento y hospedaje, con centro de visitas, restaurante panorámico, aldeas para diversas actividades, viveros, unidades de manejo para la conservación de vida silvestre (aviario, mariposario, venadario, iguanario, tortugranja y una UMA para el manejo del caracol púrpura)". Lo que no dice la Semarnat, pero sí el proyecto ejecutivo del empresario, es que las llamadas "unidades de manejo" son en realidad grandes jaulas con venados, iguanas y aves: un atractivo más para el turista.

"Las actividades a realizar consisten en servicios de playa, paseos por la selva con vehículo eléctrico, puente tibetano, torres de observación, tirolesa, puentes flotantes, rapel y escalada", que será posible instalar con el desmonte de casi dos hectáreas de selva baja caducifolia.

Al describir las actividades de "investigación científica" que se desarrollarán en el lugar, la empresa señala: "este proyecto dará fuerte impulso a la investigación científica para que en este Parque Nacional se lleven a cabo proyectos de investigación desarrollados por investigadores de la Semarnat como de otras instituciones". Y en ese mismo apartado se incluye el "paseo por la selva": el "centro" -es el concepto que se usa para englobar el proyecto- contará con un recorrido mediante un transporte especial, para quienes deseen conocerlo "con la comodidad de permanecer sentados", se explicará en varios idiomas "la importancia de conservar este sitio"; en el mismo transporte se hará el recorrido por las "aldeas", que contarán con un "pequeño museo" con objetos traídos de las fincas -en el caso de la del café- y área de degustación y venta del producto.

En la Villa del Caracol Púrpura -una especie única de la reserva y que usan los lugareños para el teñido de los textiles- para aprovechar "el aprecio que los turistas nacionales y extranjeros" tienen por los textiles coloreados con dicho caracol, habrá un "punto de exhibición y venta".

El aviario/mariposario estará compuesto de "una jaula de vuelo para aves típicas del lugar y un mariposario de especies típicas de la zona". Apunta el documento que "los turistas ingresarán a una sala donde mediante una videoproyección aprenderán un poco más acerca de las especies de aves que habitan tanto en la costa del Pacífico como las especies que se encuentran en exhibición". En las jaulas, "los visitantes siempre estarán acompañados de un guía en grupos no mayores de 20 personas".

Por la ubicación del "centro" -se señala- "el turista podrá encontrarse con gran variedad de árboles, plantas, insectos, aves, entre otros grupos. A lo largo de los senderos el visitante podrá encontrar placas con nombres y explicaciones de las especies más representativas, describiendo también sus principales características..."


Parque por decreto, no por expropiación

El Parque Nacional Huatulco es la única área natural protegida dentro de un área expropiada, en este caso en favor del Fonatur. El 29 de mayo de 1984 un decreto presidencial expropió a los comuneros de Santa María Huatulco -dueños originales de las tierras- 21 mil 163 hectáreas.

La década anterior el gobierno había emprendido la creación de grandes centros turísticos que pudieran reproducir las condiciones de confort y lujo esperadas por los turistas del mundo industrializado. Las bahías de Huatulco se volvieron uno de los lugares elegidos. Sin embargo, los inversionistas no vieron aquí el potencial de sitios como Cancún, y gran parte del área expropiada no se explotó.

Tras varios años de lucha de organizaciones ecologistas, las autoridades agrarias y municipales y la pareja formada por Agar y Leonardo da Jandra -la pintora y el escritor, como aquí se les conoce desde hace más de 20 años-, parte de esos terrenos fueron declarados parque nacional, entre ellos 5 de las 9 bahías que han dado fama al lugar. El 24 de julio de 1998 un decreto presidencial determinó que 6 mil hectáreas terrestres y más de 5 mil marinas se convertían en Area Natural Protegida con la categoría de Parque Nacional. Pero como el decreto sólo tuvo carácter "declaratorio" y no "expropiatorio", la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas -órgano desconcentrado de Semarnat-, sólo administra el parque, pero el dueño del terreno sigue siendo el Fonatur.

Mireya Cuellar, enviada

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