Usted está aquí: sábado 30 de julio de 2005 Ciencias Líder republicano en el Senado de EU apoya investigación con células madre

Bill Frist afirma que la política de Bush sobre este tema debe ser modificada

Líder republicano en el Senado de EU apoya investigación con células madre

Con la decisión del también médico cirujano se abre el camino a la votación en el Capitolio

La Casa Blanca minimiza los desacuerdos en el partido del presidente y mantiene su posición

AFP

Washington, 29 de julio. Las divisiones en el seno del partido del presidente estadunidense, George W. Bush, sobre el tema de las células madre salieron este viernes a la luz con la decisión del jefe de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, de deslindarse de la posición de la Casa Blanca.

"Creo que la política del presidente (sobre las células madre) debe ser modificada", declaró este viernes Frist, médico cirujano, en una entrevista divulgada por la televisora ABC.

"Con las reservas correspondientes, apoyaré la ley de investigación con células madre (...) Es tiempo de tener una política modificada, la política apropiada para este momento histórico", consideró Frist en una apasionada intervención en el Senado que desató el inusual reconocimiento de sus colegas de la oposición.

Bush amenazó con vetar cualquier modificación de la ley actual, y la deserción del senador republicano a su política podría llevarlo a ejecutar su amenaza, en caso de que el Senado apruebe la ley.

El portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, intentó minimizar los desacuerdos, al señalar que Frist llamó telefónicamente al presidente el jueves por la noche para informarlo sobre su cambio de posición.

Amenaza de veto

La ley votada en agosto de 2001 a iniciativa de Bush prohíbe el uso de fondos federales para financiar la investigación científica con células madre cultivadas después de agosto de ese mismo año. Además, limita la investigación pública a los trabajos sobre colonias de células madre cultivadas antes de esa fecha.

Pese a estar ampliamente dominada por los republicanos, la Cámara de Representantes adoptó en mayo un proyecto de ley para levantar la prohibición y autorizar a los investigadores a trabajar con células madre provenientes de embriones excedentes de las clínicas que aplican terapias de fecundación in vitro.

La decisión de Frist abre el camino a un voto sobre el tema en el Senado, donde los republicanos también son mayoría.

Nancy Reagan, viuda del ex presidente republicano conservador Ronald Reagan (1980-1988), quien padeció el mal de Alzheimer los 10 últimos años de su vida, felicitó a Frist "por defender a los pacientes de Estados Unidos".

Otros famosos defensores de la investigación con células madre que seguramente se congratularán con la decisión del senador, son el protagonista de la saga Volver al futuro, Michael J. Fox, que padece el mal de Parkinson, y la familia del fallecido actor Christopher Reeve, legendario Superman, a quien un accidente ecuestre dejó cuadrapléjico 10 años antes de su muerte.

El portavoz presidencial rehusó especificar si Bush mantiene su amenaza de veto. "La posición del presidente es clara. No cree que el dinero de los contribuyentes deba ser utilizado para financiar la destrucción de vida humana y es la norma que estableció en su condición de presidente", destacó.

Según McClellan, en la conversación telefónica del jueves, Bush dijo al senador que "vote según su conciencia".

"Ambos reconocieron que hay cuestiones éticas en juego y que es necesario tenerlas en cuenta", dijo el portavoz. No obstante, "la investigación financiada por el sector privado no fue prohibida", subrayó.

''Asunto de ciencia, no de fe''

Frist aseguró este viernes estar convencido "como médico y como parlamentario" que "la investigación sobre las células madre es prometedora y debe ser conducida de modo ético con respeto a la dignidad del ser humano".

"No es un asunto de fe, es un asunto de ciencia", dijo en la Cámara Alta el senador, cirujano cardiovascular y potencial aspirante a la Presidencia en 2008.

La derecha religiosa, que tanto cortejó Bush para su elección en 2000 y su reelección en 2004, se opone firmemente a la investigación con células madre invocando el derecho a la vida como argumento.

Por su parte, la comunidad científica estima que la ley de 2001 mutila la investigación de tratamientos de enfermedades actualmente incurables, como el mal de Alzheimer o de Parkinson.

El gobierno federal consagró 65 millones de dólares desde agosto de 2001 para trabajar con las escasas células madre embrionarias existentes antes de la ley de esa fecha, parte de las cuales son inutilizables.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.