Usted está aquí: sábado 30 de julio de 2005 Opinión Fomento a las organizaciones civiles

Miguel Concha

Fomento a las organizaciones civiles

Las inercias del gobierno, que afectan la participación ciudadana; la falta de una mayor articulación de su oferta, para fomentar las actividades de las organizaciones de la sociedad civil (OSC); la desigualdad en el acceso a la información, a los espacios de interlocución y a los programas de trabajo y fondos públicos, son algunos de los señalamientos que los representantes de más de mil 200 OSC de todo el país hicieron la semana pasada en el Encuentro Sociedad Civil-Gobierno Federal, que tuvo lugar en la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI. Por ello se puso énfasis en la necesidad de profundizar el diálogo entre sociedad civil y gobierno, con una agenda centrada en la transparencia, la rendición de cuentas y la incidencia ciudadana en las políticas públicas, particularmente de desarrollo social.

En el encuentro se reconoció que la ley federal de fomento a las actividades realizadas por las OSC es fundamentalmente un logro de las mismas, que establece por un lado un marco institucional para reconocer la importancia de sus actividades en el desarrollo nacional, y mandata por otro al gobierno para fomentarlas.

Tomando en cuenta que las OSC han aportado al actual contexto político y social elementos y experiencias significativas en diversos campos, se pidió, entre otras cosas, que se les destinen mayores recursos presupuestales, y que las distintas secretarías del gobierno federal desarrollen esquemas y acciones de inversión y fomento que fortalezcan la corresponsabilidad con ellas en los procesos de desarrollo social. Con la experiencia acumulada de las OSC -se dice en una de las propuestas- hay que mejorar los mecanismos de participación ciudadana y transparencia que permitan una mejor interlocución en la asignación de recursos y en la incidencia en la aplicación de políticas públicas.

Políticas específicas en temas como derechos de los pueblos indios, perspectiva de género, desarrollo humano y desarrollo regional -se dice con razón en otra de las propuestas- deben ser analizadas y discutidas en su diseño, operación y evaluación con la colaboración de las OSC.

El conjunto de los participantes concentró igualmente sus preocupaciones en la necesidad de modificar el marco fiscal que regula actualmente a las OSC, por uno que fomente de manera equitativa sus actividades, programas y proyectos; y por ello se propuso impulsar iniciativas de reforma, para que el actual sistema tributario reconozca las diversas actividades previstas en la Ley Federal de Fomento. No debe olvidarse que hasta ahora la Secretaría de Hacienda no considera como donatarias a las organizaciones que se ocupan de actividades de desarrollo, ni a las que trabajan por la promoción y defensa de los derechos humanos integrales, y que contradictoriamente continúa considerando como causantes a muchas de las asociaciones civiles, que hasta 1990 presentaban exclusivamente declaraciones informativas.

Por ello también el encuentro propuso a la Comisión de Fomento y al Consejo Técnico Consultivo previstos en la ley el establecimiento de una mesa de trabajo y un taller con la Secretaría de Hacienda, para estudiar, analizar y elaborar iniciativas que faciliten las actividades de todas las OSC, exigiendo desde luego un manejo escrupuloso y real de los fondos públicos por parte de las mismas, y realizar con el mismo fin mesas de trabajo bilaterales con las secretarías que participan en la Comisión de Fomento. De manera directa se propuso modificar el artículo 95 de la Ley del Impuesto sobre la Renta.

La revisión de todo el marco jurídico que regula actualmente a las OSC en sus diferentes aspectos, a fin de homologar y simplificar los trámites existentes para este sector, fue otra de las importantes preocupaciones del encuentro, y para ello se propuso armonizar los trámites administrativos, así como evitar la duplicidad en los registros, que ahora obstaculiza la conformación y el trabajo de las OSC.

Por otro lado, se revisaron también de manera crítica las debilidades de las OSC en la elaboración de propuestas que aborden los problemas desde la incidencia en lo público, y para ello se decidió proponer estrategias de trabajo para su fortalecimiento, con el fin de ampliar su cobertura regional y mejorar la calidad de los servicios que ofrecen, así como asignar recursos destinados a su profesionalización. Finalmente, se decidió difundir el espíritu de la Ley Federal de Fomento entre los gobiernos estatales y municipales, así como difundir y replicar el encuentro en el interior de la República, con la finalidad de contar con una mayor representatividad y, sobre todo, con una agenda más completa y específica, así como revisar y actualizar permanentemente la Ley Federal de Fomento, para cumplir con la necesidad de estimular las actividades de las organizaciones de la sociedad civil.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.