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PAGINA DEL CONSUMIDOR / sobrecito consumidor@jornada.com.mx
SEGUN EL SAPO... 29 de agosto de 2005
Un remedio de moda para combatir el colesterol y algunos males cardiovasculares es la llamada hierba del sapo. Disponible en tiendas naturistas, en mercados tradicionales e incluso en algunas instalaciones del sector salud, se vende sin ninguna receta. Consultar a un especialista e informarse sobre los riesgos colaterales son ideas que no están de más si se quiere evitar alguna sorpresa desagradable.

sapoMEn un país como México, con una larga tradición en medicina herbolaria, es común que de tanto en tanto salgan a la luz las propiedades medicinales de determinada planta, como la hierba del sapo, que ingerida como infusión se dice que ayuda a reducir los niveles de colesterol en la sangre.

Se vende incluso por Internet. Páginas como De Remate.com y Mercado Libre la ofrecen como "suplemento alimenticio para desintoxicar, quemar grasa, nivelar el índice de colesterol y eliminar la grasa del hígado y la vesícula" y como "la planta que cura el colesterol y los cálculos biliares".

Sus propiedades corren de boca en boca, y atraen todos los días a personas interesadas en sus beneficios, pero ¿cuál es la realidad?

El Eryngium heterophyllum, tal es su nombre científico, ha sido usado en México desde la época prehispánica como remedio para diversos males, pero fue apenas en 2001 que investigadores del Programa Universitario de Plantas Medicinales de la Universidad Autónoma de Chapingo, presentaron los resultados de un estudio sobre sus efectos como auxiliar en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.

P3preciosAunque en las comunidades indígenas se la usaba para tratar problemas en vejiga y como remedio para dolores de espalda y enfermedades broncorrespiratorias, el equipo de Chapingo detectó que la planta podía reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre y, por tanto, tenía potencial para el tratamiento de padecimientos cardiacos.

Encabezado por Eric Estrada, el equipo descubrió además que el principio activo de esta planta puede eliminar igualmente otras toxinas y auxiliar en la prevención y eliminación de los cálculos biliares y renales.

Los investigadores probaron la infusión, que combina la hierba del sapo con cola de caballo (Equisetum hyemale) y coachalalate (Amphipterigium adstringens), en 2 mil pacientes, en los cuales se observaron buenos resultados en el descenso de los niveles de colesterol.

La publicidad del descubrimiento disparó la demanda y, si bien no existen cifras precisas, la hierba del sapo es un remedio muy solicitado tanto en las tiendas de productos naturistas como en los puestos de plantas medicinales   del Mercado Sonora de la ciudad de México, y hasta en el Centro Médico Siglo XXI, del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el sótano de la cafetería, donde funciona el Instituto de Medicina Alternativa e Investigación, y se comercializa como PC-R en presentaciones de 250 gramos para 15 días.
ANTES DE COMPRARLO
  • Consulte al médico si se es candidato para usar este remedio, pues la hierba del sapo es un drenador hepatorrenal cuya ingestión requiere supervisión especializada
  • Si lo compró sin consulta médica no debe tomarlo por más de dos meses, pues su ingestión prolongada daña los riñones y el hígado
  • Al comprarlo en té, extracto o tabletas, asegúrese que incluya información sobre características y propiedades, uso y precauciones, de acuerdo con el Reglamento de Control Sanitario de Publicidad
  • La mitad de los casos de EVC se deben a un control inadecuado de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial y elevación de colesterol y triglicéridos
  • Tome en cuenta que la enfermedad vascular cerebral (EVC) es la tercera causa de muerte en México  §

Efectos colaterales

La hierba del sapo no es milagrosa. Aunque sus propiedades tienen un respaldo científico, no puede ser usada por todas las personas con colesterol alto ni ingerida en las mismas dosis.

Sin orden médica, sus beneficios pueden revertirse y dañar la salud, pues su uso prolongado afecta los riñones, advierte la doctora Silvia Martínez, del equipo médico del Instituto de Medicina Alternativa.

"La hierba del sapo sí baja el colesterol, pero lo mismo hacen otras 500 plantas medicinales, como el diente de león, el té de limón y la bardana. Tampoco tiene el mismo efecto en todos los pacientes: se han detectado casos en que los niveles de colesterol se mantienen sin cambios aun tomando el té", señala.

Considera que se ha hecho demasiada publicidad al producto, e insiste en que lo más importante para lograr buenos resultados es tomarlo bajo prescripción médica, pues, como ocurre con otros padecimientos, muchos pacientes se automedican, complicándolos  §


 


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