Usted está aquí: martes 30 de agosto de 2005 Estados Paralizan el Edomex 14 mil choferes; rechazan cambiar de régimen fiscal

Por casi 3 horas bloquearon vialidades en 11 municipios; afectadas, 5 millones de personas

Paralizan el Edomex 14 mil choferes; rechazan cambiar de régimen fiscal

Rebasadas las autoridades de transporte para resolver el conflicto, intervino la Secretaría de Gobierno

ISRAEL DAVILA, JAVIER SALINAS RENE RAMON Y SILVIA CHAVEZ CORRESPONSALES

Ampliar la imagen Debido al paro, cientos de usuarios de transporte en Ecatapec buscaban c�trasladarse al Distrito Federal FOTO Mario A. Nu�L� Foto: Mario A. Nu�L�

Casi cinco millones de mexiquenses y capitalinos sufrieron este lunes un viacrucis debido al paro de labores que efectuaron transportistas del estado de México, quienes bloquearon con sus unidades las principales arterias que conectan la entidad con el Distrito Federal, en repudio al programa de reordenamiento de su gremio, que les obliga a cambiar de régimen fiscal.

La movilización comenzó cerca de las 6 de la mañana. Operadores agremiados a Transportistas Unidos Mexiquenses AC (Tumac) y Frente de Transportistas del Estado de México (FTEM), entre otros organismos, cerraron importantes vialidades como la López Portillo, la avenida Central, Gustavo Baz y la carretera Peñón-Texcoco, lo que desquició el tráfico en toda la zona conurbada a la ciudad de México.

Víctor Manuel Mendoza Armas, uno de los dirigentes de la Coordinadora de Transporte del Estado de México, se concentró con sus agremiados en el cruce de las avenidas Bordo de Xochiaca y Periférico Oriente, municipio de Nezahualcóyotl, donde sostuvo que más de 14 mil transportistas participaron en la protesta.

En total, el gobierno estatal reportó 28 bloqueos en municipios como Tlalnepantla, Naucalpan, Atizapán, Ecatepec, Coacalco, Tultitlán, Ixtapaluca, Chimalhuacán, Los Reyes, Nezahualcóyotl y Teotihuacán.

El motivo de la protesta fue el mismo que en noviembre pasado, cuando los transportistas paralizaron Toluca y diversos puntos del valle de México con miles de unidades: exigieron la renuncia del secretario del Transporte, Fernando Maldonado Hernández, y la revocación del acuerdo publicado en la Gaceta de Gobierno el 28 de mayo de 2003, que les impone constituirse en sociedades mercantiles para renovar su concesión.

Rebasadas las autoridades del transporte para solucionar el conflicto, la Secretaría General de Gobierno debió intervenir y mediante su titular, Manuel Cadena Morales, se logró instalar una mesa de negociación para persuadir a los microbuseros de retirar sus bloqueos.

La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) sólo envió algunos agentes del Ministerio Público a dar fe de los hechos, pero hasta el mediodía no había iniciado ninguna averiguación previa contra los transportistas por el bloqueo, ya que esperaba que fuera la secretaría del ramo la que presentara la denuncia. A las 3 de la tarde Fernando Maldonado informó que presentó tres denuncias de hechos contra los responsables por daños a las vías generales de comunicación.

El procurador Alfonso Navarrete justificó su pasividad con el argumento de que si no había imputaciones directas sería difícil actuar, dado que para la PGJEM resultaría complicado dar con los autores intelectuales de los bloqueos, "porque todos se protegen". Por esta razón, comentó, no han prosperado las cuatro averiguaciones previas por bloqueos anteriores.

A pesar del caos que vivieron millones de mexiquenses, el gobernador Arturo Montiel Rojas no se presentó en el palacio de gobierno en Toluca; despachó casi todo el día desde Casa Estado de México, donde reside, y -según fuentes cercanas al mandatario- trabajó en asuntos inherentes a su precandidatura a la Presidencia de la República, y al relevo en la dirigencia del PRI.

Crónica del caos

Los primeros reportes de bloqueos llegaron a las oficinas de la policía estatal minutos después de las 6 de la mañana, cuando se avisó que en avenida Central, municipio de Ecatepec, 30 camiones y 30 combis obstruían las carriles principales de la rúa. Se informó luego de otro bloqueo a la altura de la Central de Abastos de la misma demarcación, y luego otro en el paradero de Ciudad Azteca. Eventualmente hubo unos 800 choferes instalados con sus unidades en ocho diferentes puntos de Ecatepec.

Llegaron entonces reportes de bloqueos a la entrada de Teotihuacán, en la avenida Gustavo Baz de Tlalnepantla, la José López Portillo a la altura de Tultitlán, otro en Coacalco, en la avenida Ruiz Cortines de Atizapán, así como en las principales calles de Nezahualcóyotl y Chimalhuacán. Los manifestantes habían estrangulado el tránsito.

El secretario de Gobierno, Manuel Cadena, apareció en noticieros radiofónicos y de televisión la mañana entera, con el anuncio de que se entablaría diálogo con los transportistas para que retiraran sus bloqueos.

Los cortes a la circulación comenzaron a levantarse alrededor de las 9 horas, pero la movilización continuó en diversos puntos hasta pasado el mediodía, cuando el procurador Navarrete fue cuestionado sobre las medidas legales, y respondió que hasta ese momento no se había iniciado una averiguación previa por estos hechos.

Refirió que en la PGJEM existían cuatro averiguaciones, pero de bloqueos anteriores, que no prosperaron porque no se había identificado a quienes obstruyeron las vías de comunicación.

A las 3 de la tarde, Fernando Maldonado anunció que presentaría denuncias penales por los bloqueos, pero sólo fueron denuncias de hechos, y afirmó que el Ministerio Público "tiene que deslindar responsabilidades".

Entrevistado en Tlalnepantla, Maldonado Hernández aseguró que la dependencia a su cargo procedería penalmente contra los líderes del transporte Edward Espíndola Uribe, Víctor Mendoza Armas y Mario Avila Pérez, a quienes identificó como "autores intelectuales" de la protesta.

Aseguró que los seguidores de los tres dirigentes -quiene enfrentan al menos 30 demandas penales por las movilizaciones que han encabezado- son apenas 5 por ciento de los transportistas mexiquenses, y que el 95 por ciento restante ya han aceptado incorporarse como empresas mercantiles, como parte del Programa de Ordenamiento del Transporte de Pasajeros del Estado de México.

Sostuvo que unos 3 mil 400 de 4 mil simpatizantes de Edward, Víctor y Mario manejan "unidades chatarra", que no cumplen requisitos para prestar servicio colectivo de pasajeros, y que no se puede identificar quién es propietario de la concesión con que operan 2 mil 400 de dichos vehículos.

También en Tlalnepantla, representantes de 12 organizaciones del transporte, entre ellos de la Alianza de Autotransportistas Autónomos (AAA), se desmarcaron de los bloqueos de sus colegas y anunciaron que efectuarían manifestaciones en Toluca, si el gobierno estatal accedía a "presiones" de sus compañeros de gremio.

Simultáneamente, Manuel Cadena se reunió con Víctor Mendoza y otros líderes para solucionar el conflicto, que data de 2003, y se acordó instalar mesas de negociación desde este martes.

Por la tarde, Fernando Maldonado dijo a noticiarios de radio que los transportistas "abusaron de la tolerancia" del gobierno mexiquense; les reclamó negarse a entrar al reordenamiento y afirmó que 80 por ciento de quienes participaron en los bloqueos tenían concesiones vencidas.

La necesidad y la impotencia

En Ecatepec, miles de usuarios debieron caminar a sus destinos y cientos de automovilistas quedaron varados. Quienes pudieron conseguir algún medio de transporte -por algunas rutas que sí dieron servicio en el municipio- tuvieron que pagar hasta 30 pesos por un viaje corto.

La mayoría de los pasajeros llegaron con retraso a sus empleos y escuelas, o de plano no acudieron, principalmente quienes se dirigían al Distrito Federal.

En el cruce de la avenida La Viga y la Vía Morelos, los manifestantes exigieron 50 pesos a cada transportista que sí dio servicio por permitirle el paso, o de lo contrario obligaban a los usuarios a bajar de las unidades. En la vía López Portillo los inconformes lanzaron agua y golpearon con palos o piedras a automovilistas que, molestos ante la congestión vehicular, les reclamaban por cerrar avenidas.

"Es desesperante, llevo aquí más de media hora parada en el tráfico, los transportistas hacen lo que quieren y la policía de Tránsito no hace nada para retirarlos", dijo la señora Verónica Reyes, del fraccionamiento Fuentes del Valle, de Tultitlán, quien quedó varada entre cientos de vehículos sobre la vía López Portillo.

Llegó un momento en que camiones de carga, transporte público de pasajeros y automovilistas dejaron de sonar sus bocinas con la esperanza de agilizar el tránsito. Era por de más. "Estoy atorada aquí en el tráfico, ¿qué le puedo decir? Se nos hace tarde y es mi primer día de trabajo, y voy hasta Lomas Verdes (en Naucalpan)", comentó Teresa Gómez, quien optó por regresar a su casa.

Diana Vélez, vecina de la colonia Vicente Villada de Nezahualcóyotl, narró que salió de su vivienda a las 5:50 horas, sin embargo casi perdió su cita en el Hospital de Gobierno del Estado de México, con sede en Toluca, pues tardó dos horas en cruzar el municipio y llegar hasta el Metro Observatorio, en el Distrito Federal, para tomar el autobús que la llevó a la capital mexiquense.

 
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