Usted está aquí: Inicio Cultura Abrirán magna exposición de Germán Cueto en SLP

Marca el festejo de dos años del Museo Federico Silva

Abrirán magna exposición de Germán Cueto en SLP

Incluye 150 obras, entre esculturas, máscaras y relieves

MERRY MACMASTERS

Ampliar la imagen Una de las obras de Germ�Cueto (1893-1975) incluida en su muestra que se inaugurar�n el Museo Federico Silva, en SLP FOTO Cortes�Museo Federico Silva Foto: Cortes�Museo Federico Silva

El Museo Federico Silva. Escultura Contemporánea, en San Luis Potosí (SLP), festejará su segundo aniversario que se cumple el domingo 18 de septiembre con la apertura de la exposición Germán Cueto. La memoria como vanguardia, que incluye 150 piezas, entre esculturas, máscaras, relieves, pinturas, esmaltes y documentos, que será inaugurada el viernes 23.

Germán Cueto (1893-1975) se dio a conocer como escultor estridentista, movimiento de poetas y artistas que pugnaba por cambiar el arte, la literatura y la sociedad después de la Revolución. La muestra en ese recinto viene precedida por la exhibición de un centenar de obras que el Museo Reina Sofía organizó en febrero pasado, curada por Serge Fauchereau.

Una de las diferencias entre ambas exposiciones es que ''la nuestra está definida por coleccionistas mexicanos", expresó Roberto Vázquez Díaz. El secretario de Cultura de SLP anotó que Cueto estuvo casado en segundas nupcias con la potosina María Galán. De allí que una parte de la muestra se basa en obra facilitada por coleccionistas locales.

Cueto, no obstante, ha sido un artista poco difundido en México. Ayer, en rueda de prensa, Vázquez Díaz se remitió a un texto de Fauchereau en el que el especialista llama a Cueto el ''auténtico precursor de la escultura contemporánea de las Américas, pionero tanto en Estados Unidos, como en América Latina. Su obra superó a los estadunidenses Max Weber, Robert Lauren o John Stores, y se anticipó a la de Alexander Calder, quien se interesó en la abstracción sólo a partir de 1930".

Tras un breve paso por la Academia de Bellas Artes, continuó el funcionario, Cueto se incorporó en 1921 al movimiento estridentista, un proyecto utópico de orientación vanguardista inspirado en el futurismo italiano. Es por entonces que inicia lo que convertirá en una constante en su obra: la creación de máscaras.

Doble fue el rompimiento de Cueto con la tradición, primero en su etapa europea, de 1927 a 1932, cuando junto con Constantin Brancusi, Jacques Lipchitz, Joaquín Torres García y Julio González, incursionó en la abstracción, a la vez que utilizaba nuevos materiales como planchas metálicas, aluminio, papel, alambre, vidrio, plástico, latón y piedra.

Su segundo rompimiento, apuntó Vázquez, ocurrió de manera natural: ''A su regreso a México en 1932 se encontró con una comunidad de artistas cuya actitud quedaría resumida en una expresión posterior de Siqueiros que rezaba, 'no hay más ruta que la nuestra'. Ante tal intransigencia, Cueto optó por la soledad creadora. De allí que se diga que su obra surge como del silencio. Que su discurso se expresa en voz baja, que es casi un monólogo".

De allí, también, que su talento no alcanzara reconocimiento sino en 1965 cuando el Museo de Arte Moderno le dedicó una ''muy merecida" retrospectiva, recinto que le organizó una gran exposición-homenaje en 1981. En 2000 hubo una pequeña muestra de una coleccionista potosina, en el Centro Cultural Santo Domingo, en Oaxaca.

Entre la obra por exhibirse, Regina Boelsterly, directora del Museo Federico Silva, dijo que la Biblioteca México prestó 12 bustos que en los años 40 José Vasconcelos encargó a Cueto. La memoria como vanguardia fue curada por Estela Duarte, con Enrique Franco y los museógrafos del recinto potosino.

Boelsterly también anunció que el museo ya cuenta con un libro de arte que se dará a conocer próximamente.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.