Usted está aquí: jueves 22 de septiembre de 2005 Espectáculos "Estúpidos", quienes rechazaron Tideland, dice Gilliam, su director

Anglosajones no tienen sentido de lo mágico, lamenta

"Estúpidos", quienes rechazaron Tideland, dice Gilliam, su director

Es una cinta para verla con ojos de niño, asegura

"Si no tienen mirada inocente, no gasten en mis películas", pide

MONICA MATEOS-VEGA enviada

San Sebastián, 21 de septiembre. El cineasta estadunidense Terry Gilliam (Minessota, 1940) llamó "estúpidos" a quienes abandonaron la sala de cine antes de que concluyera la proyección de su película Tideland, la cual participa en la sección oficial de la edición 53 del Festival de Cine de San Sebastián.

El director de Doce monos (1995) y Los hermanos Grimm (2005) lamentó que "en los países anglosajones exista menos sentido de lo maravilloso y lo mágico, en comparación con Latinoamérica". Explicó que Tideland, con claras referencias a la Alicia de Lewis Carroll, es una película para verla con ojos de niño.

Orgulloso de hacer filmes difíciles

"A algunos adultos se les ha educado para que les hagan el trabajo. Esas personas no deberían entrar a ver mi cine. Si no tienen la mirada inocente, no gasten su dinero en mis películas", dijo con desparpajo el realizador de esta coproducción entre Gran Bretaña y Canadá.

Orgulloso, aceptó que sus trabajos no son fáciles: "si la gente que se salió ahora de la proyección es la misma que nunca entendió mis cintas Brasil (1985) y Las aventuras del barón Munchausen (1988), estoy feliz. Tideland es una película extraordinaria, una versión honesta y verídica del libro del mismo nombre de Mitch Cullin, escritor que ha sido comparado, inclusive, con William Faulkner.

"Sin duda, ésta será la película más curiosa y rara del año. Palpitante. Si quieren algo sencillo, mejor vean la televisión que avienta sueños acerca de cuál es el papel de baño más suave o la mejor comida para perro. Por ahí no va la vida.

"La protagonista de mi historia tiene otra manera de enfrentar el mundo. Sobrevive gracias a su imaginación, con la fuerza de la niñez que reinventa todo, no con la debilidad con la que el cine de Estados Unidos presenta a sus niños."

Tidelan cuenta la historia de una pareja de drogadictos que viven en una casa destartalada con su hija de 9 años. Cuando sus padres mueren, la pequeña se instala en su mundo imaginario, plagado de historias de vikingos y aparecidos, para resistir el abandono.

En rueda de prensa, Gilliam confesó que la película le hizo descubrir que es un hombre de 64 años con un niño dentro, "que resultó ser una chica", y aclaró que puede que esta producción no sea apta para menores, "pero seguro que si los niños la vieran no se alterarían tanto como los adultos, no se espantarían de ese deambular de la protagonista por la fina línea que separa la inocencia de la vida adulta".

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.