Usted está aquí: lunes 3 de octubre de 2005 Espectáculos El trabajo artesanal y en grupo, lo que nos salva en México al filmar: Gruener

El director presentó el comienzo del rodaje de su cinta Morirse en domingo

El trabajo artesanal y en grupo, lo que nos salva en México al filmar: Gruener

Las condiciones son tan difíciles que no hay manera de salir bien librado de algún proyecto, expresa el cinerrealizador

La película reúne a talentosos creadores

JUAN JOSE OLIVARES

Ampliar la imagen Esper�uchos a�para rodar un largo, dice el realizador, quien aparece en la lente de la c�ra FOTO Roberto Garc�Ortiz Foto: Roberto Garc�Ortiz

Para Daniel Gruener, director de la película Morirse en domingo, que el sábado realizó un pizarraso simbólico de su rodaje en un billar de la colonia San Rafael en la ciudad de México, las condiciones para filmar en México (en 35 milímetros formato de cine) son tan difíciles que no hay manera de salir bien librado de algún proyecto, sin hacer un trabajo artesanal, además de una buena labor de conjunto y de capacidad individual. "Debes de tener una gran planeación de todas las partes del proyecto. Las condiciones en nuestro país son tan difíciles, tanto de tiempo como de dinero, que lo único que nos ha salvado en muchas ocasiones es la colaboración, el grupo, el equipo y el talento individual".

Gruener vuelve a filmar una ficción de largometraje (luego de su exitosa Sobrenatural, de 1996) después de un buen tiempo en el que rechazó algunas propuestas de Estados Unidos, e hizo documentales y cortometrajes. Y lo hace con un equipo de talentosos creadores en producción, que han desarrollado importantes proyectos en cada una de sus áreas, como Guillermo Granillo (director de fotografia de El crimen del padre Amaro, Aro Tolbukhin), la maquillista Regina Reyes (ganadora de un premio Bafta por Frida, Seres humanos y Crónicas), la vestuarista Marilyn Fitoussi (Bandidas, entre muchas cintas francesas), la supervisión musical de Lyyn Fainchtein (Amores perros, 21 gramos) y el diseño de producción de José Luis Aguilar (Santa sangre, Gaby, Cabeza de Vaca).

El realizador afirma: "Esperé muchos años para rodar un largo; una de mis principales razones fue que sabía que no debía filmar por filmar, sino que tenía que hacerlo cuando estuviera listo y tuviera el equipo de colaboradores adecuado. Si no, es un desperdicio, es como intentar hacer un proyecto que no llega a ningún lado, sobre todo en estos tiempos tan competidos. Se trata de un equipo que hará las cosas de forma artesanal".

Para Guillermo Granillo, "nosotros somos las cabezas de cada sección, pero atrás hay un gran equipo, y por eso son importantes todas las personas. Todo mundo tiene cosas importantes que hacer".

En opinión de José Luis Aguilar lo que suple a lo económico es la preparación del proyecto. "Si preparas tu rodaje con antelación, si lo analizas minuciosamente, ese es el punto artesanal, sin contar que debes estar convencido del concepto de la película. Armar un equipo que sea clave para la cinta es lo que hace interesante filmar y que la gente esté involucrada. No es una chamba, es una proyecto que ha reunido a quienes queremos hacer cine y, en este caso, hacerlo de forma detallista."

Personajes minuciosamente estudiados

Regina Reyes argumenta que pocas cintas en las que ha trabajado tienen lo que Morirse en domingo posee. "Se estudió a cada personaje, a cada uno se le dio un toque especial, al actor se le transformó para poder llegar al personaje."

Gruener, a su vez, dice que el verdadero trabajo actoral tiene que ver con una creación que comienza por afuera, por ejemplo "con el maquillaje y el vestuario, con los que se preparó a los actores durante tres meses, con estudios fotográficos, pruebas de cortes de pelo, postizos de todo tipo (...)"

Una aventura

Morirse en domingo es una coproducción de Sueño Películas, Altavista Films, Fidecine y Gussi, basada en una historia de Antonio Armonía, quien también escribió Por la libre y Cero y van cuatro. El filme llevará un formato cinemascope (largo). "Esperamos que sea alargado y muy espectacular. Es una aventura donde los personajes van de un ambiente a otro", dice el cineasta, quien utilizará 53 locaciones (colonias como Tepito, la del Valle, el cerro del Chiquihuite) y a 57 actores que hablan, más los que no lo hacen para sumar a más de 200 personas de reparto. Costará alrededor de 20 millones. Fidecine dio el tope máximo que son siete millones y la distribución está garantizada por Gussi y Altavista.

La trama es la historia de Julio Salas quien muere en su casa tras una larga enfermedad, pero es domingo. Su familia se ve forzada a contratar los servicio de un zopilote, dueño de una modesta agencia funeraria, sin imaginar lo que esto les ocasionará.

"El tema es el negocio de la muerte en México -comenta Gruener-. Es trágico, pero a la vez la cinta no busca quedarse con esos dramas, sino buscar el humor que se desprende de esa tragedia, y dentro de esa escenas cómicas, hilarantes, respetar lo trágico. La muerte en este país tiene varias cualidades, por un lado es un tabú, algo que da miedo, pero por otro, el mexicano tiene una forma de verla, de aceptarla y reírse alrededor de ella. Lo que buscamos es integrar esos elementos en un contexto urbano y contemporáneo de un Distrito Federal actual lleno de caos y cambio."

 
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