Usted está aquí: sábado 8 de octubre de 2005 Cultura Tutto Vivaldi

Tutto Vivaldi

La crisis de la industria discográfica en el renglón de la música de concierto presenta formas de resistencia imaginativas. Comparte problemas con la rama del libro en cuanto a la distribución y su consumo.

Por eso muchas veces resulta difícil conseguir un buen disco a escasas semanas de su salida al mercado, de igual manera como sucede con los libros, pues la industria editorial fabrica novedades literarias que duran apenas un par de meses en los estantes y colocan nuevos ''productos", como ellos cínicamente les llaman a lo que antes llamábamos libros, o discos.

Se llega al caso de lo que se puede considerar un crimen de lesa cultura: si un determinado libro no cumple las expectativas mercadológicas de los mercachifles, simplemente lo embodegan y en determinado lapso los trituran, los hacen confeti para venderlos por kilo y reciclarlos y convertirlos en otro ''producto".

Algo semejante sucede con toneladas de discos de música ''clásica" que los mercadólogos, pensando pobremente en el dinero, los trituran, los hacen pedacitos porque no engrosaron sus cuentas bancarias.

Entre las formas de resistencia hay un recurso cuya práctica está creciendo: empresas que compran los masters y los derechos de autor de grabaciones condenadas a muerte y las ponen a circular en ediciones imaginativas y a precios de regalo.

Es el caso de una serie de cajas, colecciones fabulosas de las que hemos dado cuenta en el Disquero y ahora ponemos a su consideración una caja con 40 discos de la marca Brilliant, a un precio fantástico: alrededor de 800 pesos con la obra casi completa de un autor determinado. Hay cajas Brilliant con la obra de Mozart, Brahms, Chopin, Mendelssohn y Bach, entre otros autores, de las cuales recomendamos todas y en especial la que está dedicada a la música de Antonio Vivaldi.

Contienen grabaciones de muy alto nivel, con los mejores especialistas y, a diferencia de otras cajas de bajo precio pero con orquestas y solistas patito, esta colección reúne las obras populares, conocidas, socorridas, pero también partituras que ni por separado se consiguen.

En este caso, por ejemplo, tenemos la ópera L'Olimpiade, la obra para órgano, las cantatas, los conciertos para fagot, la mandolina, la viola d'amore, el oboe, el laúd, que son bellísimos; también, las cantatas para soprano y alto, el Stabat Mater, las sonatas para violín, obras corales. Un arsenal de maravillas.

Tenemos entonces, como lo hemos hecho notar en Disqueros dedicados anteriormente a Vivaldi, a un autor desconocido, teniendo en cuenta que se le suele reducir a una sola obra: Las cuatro estaciones, que por supuesto están también incluidas en esta caja de portentos, pero en su versión integral: la serie de conciertos para violín llamada Il Cimento dell'Armonia e del'Inventione.

Pablo Espinosa

 
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