Usted está aquí: Inicio Estados Funcionarios colman de discursos a Cuchillo Parado, no de servicios

El Congreso local celebra sesión en el poblado chihuahuense, cuna de la Revolución

Funcionarios colman de discursos a Cuchillo Parado, no de servicios

MIROSLAVA BREACH VELDUCEA CORRESPONSAL

Ampliar la imagen En Cuchillo Parado el general Toribio Ortega se levant� armas el 14 de noviembre de 1910, al verse forzado a adelantar el Plan de San Luis. El poblado, pr�icamente en el olvido FOTO Jes�tista Foto: Jes�tista

Coyame del Sotol, Chih., 14 de noviembre. Abandonado desde hace décadas, el pueblo de Cuchillo Parado, considerado cuna de la Revolución Mexicana -por el levantamiento armado que encabezó ahí el héroe local Toribio Ortega hace 95 años-, vio llegar al pleno del Congreso del estado, así como a representantes judiciales y del gobernador José Reyes Baeza Terrazas, quienes acudieron a celebrar una ceremonia solemne de los tres poderes del gobierno en la desolada plazuela del lugar.

Mujeres y ancianos de Cuchillo Parado reciben esporádicamente la visita de los diputados locales, que de vez en cuando recuerdan que el general Toribio Ortega se levantó aquí en armas el 14 de noviembre de 1910, viéndose forzado a adelantar el Plan de San Luis, y al mando de 60 hombres se enfrentó a las fuerzas de los hacendados de la región, anticipándose una semana al inicio del movimiento armado de principios del siglo pasado.

Sin embargo, nada de eso ha servido a los habitantes de Cuchillo Parado. Cientos de jóvenes han abandonado el poblado, enclavado en el desierto, en busca de oportunidades de empleo. Cada vez son menos los ancianos que habitan en el lugar y sobreviven con los magros envíos de dinero que reciben de sus hijos o nietos.

La famosa justicia de la Revolución nunca llegó para ellos.

Cuchillo Parado carece de servicios básicos, como drenaje, pavimento y un centro de salud que atienda a los ancianos. La mayoría de las casas de adobe se han derrumbado por el tiempo y el abandono. No hay fuentes de empleo locales y los ranchos se han ido quedando solos desde hace años, cuando la sequía golpeó y devastó los hatos de ganado, principal actividad de la región.

Lo único que el gobierno siempre ha dado a manos llenas son discursos en fechas cercanas al aniversario de la Revolución Mexicana. Ya es tradición que cada legislatura local celebre ahí una sesión solemne para conmemorar la gesta histórica. No más.

Ahora la 61 Legislatura no fue la excepción.

En esos ceremoniales no falta la señora Guadalupe Villa, hija de Pancho Villa, que no se cansa de exigir justicia y una pensión vitalicia para los pocos veteranos de la Revolución que sobreviven. Nunca ha encontrado respuesta satisfactoria.

Tampoco se ha cristalizado el añejo reclamo de los habitantes de Cuchillo Parado para que se les pavimente el camino de 14 kilómetros de terracería que comunica la comunidad con la carretera Chihuahua-Ojinaga.

El alcalde de Coyame, Jesús Francisco Leyva Jurado, aseguró esta mañana, durante la ceremonia en la que participaron los tres poderes del gobierno, que ahora sí la obra será realidad. Pero la misma promesa se ha escuchado cada tres años en boca de otros diputados, de otros alcaldes y otros funcionarios estatales.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.