Usted está aquí: martes 15 de noviembre de 2005 Opinión Francia está cerca

Marco Rascón

Francia está cerca

El PRI se ha fracturado en dos para enfrentar 2006: una parte es la que encabeza Roberto Madrazo, impulsado por la corriente de Carlos Salinas, y la otra es la de Andrés Manuel López Obrador bajo las siglas del PRD con el respaldo de Ernesto Zedillo. Es una división histórica de la misma corriente neoliberal que se impuso y usurpó el poder en 1988, debido a una multiplicidad de intereses y visiones en la conducción del proceso de integración con América del Norte. Madrazo se impuso en un largo proceso de pugnas de grupos y viejas estructuras; López Obrador fue impuesto tras el golpe del 24 de abril.

En las actuales opciones electorales, la izquierda no existe como opción electoral ni conceptual ni alternativa. Una lápida se impuso en el seno del propio partido que formaron y ahora sólo tiene como imagen prospectiva los videos de la corrupción protagonizada no por ex priístas, sino por personajes de larga trayectoria en los partidos de izquierda y los movimientos sociales. Resultado: los priístas son presentados en el seno del Partido de la Revolución Democrática como "la sociedad civil" que ha venido a rescatar la moral del PRD y a sacarlo de la corrupción presentada en los videos.

La estructura de partidos de este sistema electoral carece de un espectro ideológico, pues la izquierda ha sido anulada, por lo que se ha retornado al esquema previo a la reforma política de Jesús Reyes Heroles de 1978.

Las siglas del PRD, luego de un largo proceso de descomposición política, fueron ocupadas en espacio, pensamiento, procedimientos y cultura por el priísmo. Aunque surgió de un proceso de naturaleza antipríista, hoy el PRD refrenda cuán priísta es la política del país; por eso Leonel Cota, el Pétain del perredismo, ha justificado de manera indulgente la corrupción perredista como un hecho "menor" frente a la de los otros priístas.

Por ello en cada nuevo episodio mediático de los "caballeros de la mesa redonda", López Obrador crece en las encuestas, pues la carga no va dirigida a los nuevos tripulantes priístas en el perredismo, sino contra la izquierda, a la cual ahora responsabiliza de "politiquera y ratonera".

El Partido Revolucionario Institucional de Madrazo se sostuvo durante el sexenio explotando y administrando la nulidad del foxismo. Sin embargo, ese PRI ya no tiene posibilidad de unificar ni al país ni a ese mismo partido, pero sí tiene el poder para que ninguno gobierne.

En el camino las pugnas y desprendimientos en la cúpula y los grupos regionales fueron acrecentando la presencia de priístas en el PRD, convocados y atraídos por López Obrador, que ya por acuerdo formal en el PRD tiene control absoluto de 72 por ciento de todas las candidaturas, presentando a los priístas como "candidatos de la sociedad civil" y poniendo en sus manos la nueva estructura de las "redes ciudadanas". No hay duda: el próximo Congreso de la Unión será priísta.

Las redes ciudadanas en manos de los priístas se forman y consolidan fuera del PRD, pero hoy, cual piratas al abordaje y mientras la izquierda espera a los nuevos protagonistas de los videos, culminan el golpe del 24 de abril en que ganaron el fuero y de-saforaron a la izquierda de su propio partido.

Como precandidato único del PRD, López Obrador ha realizado esta primera gira por el país para implantar su propia estructura y abrir el camino a los priístas antimadracistas. En su misión trae consigo una bolsa de candidaturas, ofrecimientos de puestos y prebendas para quien se sume a su opción.

En lo programático, los ofrecimientos en temas nodales son el silencio, por eso ni siquiera en el debate de la reciente cuarta Cumbre de las Américas López Obrador declaró algo a propósito del ALCA y el Mercosur, aunque su respaldo a Fox, dado su comportamiento en Argentina, dice mucho al respecto.

No va a ganar Roberto Madrazo, y de ganar López Obrador la tarea central de la izquierda será empezar a remar de nuevo e integrar desde abajo una oposición a su gobierno surgido de la mentira, que será más de lo mismo y la continuidad de los últimos gobiernos priístas y del foxismo.

En esta elección la izquierda no estará representada, y la ciudad de México regresa mediante un "cambio sin ruptura" a las manos de los mismos intereses que rigieron durante el salinismo.

Nadie había golpeado tanto y tan profundamente a la izquierda en su propia trinchera; lo paradójico es que aún se mantienen sectores de la misma que agradecen y consideran a los golpistas e invasores "su opción" menos peor.

Todos los que han avalado la ocupación del PRD han asumido la misma posición que el mariscal Henri-Philippe Pétain frente a los invasores alemanes de Francia y, a pesar de que han desgranado el discurso de las justificaciones, al final les han dado un trato despreciable.

Al respecto Francois Miterrand decía que la "esperanza" es un grillete para los pueblos, pues hasta que no entendieron la verdadera naturaleza e instinto de la ocupación alemana y abandonaron la esperanza de una salida pacífica no empezaron a construir la resistencia contra la ocupación.

marcorascon@alcubo.com

 
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