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NUMEROS 21 de noviembre de 2005
OTRO FONACOT
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El Fondo de Fomento y Garantía para el Consumo de los Trabajadores se arma para entrar al rudo negocio del financiamiento, ampliando el rango de sus actividades para competir con los bancos comerciales. El terreno sigue siendo el del consumo, pero ya no limitado a enseres domésticos como fue en su origen. Este, por cierto, no fue un cambio exento de debates políticos referidos a la protección de los consumidores en tanto sujetos de crédito.

En 2005 el valor promedio de los préstamos otorgados se calcula que será de 7 mil 435 pesos, frente a 5 mil 305 pesos en 2000, llegando a un monto acumulado de 7 mil 63 millones de pesos, o sea, 5.8 veces más que aquel año. El número de las operaciones realizadas se multiplicó por un factor de más de cuatro en el mismo periodo, hasta alcanzar 950 mil créditos. Entretanto, los empleados de Fonacot se redujeron 31 por ciento y hoy son 889 de ellos; así, los créditos ejercidos por empleado pasaron de 253 a una cifra estimada de mil 68 para este año, elevando el nivel de la productividad en cuatro veces. Fonacot se está convirtiendo en una entidad que genera ganancias, para lo cual tiene la ventaja de operar con bajos riesgos porque se cobra a los deudores mediante la nómina. Esa es una ventaja de mercado que debe aprovecharse sin atentar en contra de la solvencia de los trabajadores. El gasto de consumo es un componente esencial de la actividad económica del país y el crédito debe ser un instrumento que lo haga viable y sólido, aunque la tentación de colocar más aminorando la calidad de la cartera es siempre grande. En todo caso, no hay mejor sustituto para el bienestar de las familias que el crecimiento del empleo y de los ingresos reales §

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