Usted está aquí: viernes 25 de noviembre de 2005 Opinión TEATRO

TEATRO

Mariana Norandi

Un abismo abierto al futuro

Ampliar la imagen En La v�era de los abismos el espectador debe trazar su propio argumento FOTO Guillermo Sologuren Foto: Guillermo Sologuren

ESTE MIERCOLES SE llevó a cabo en el Teatro Pedregal, el estreno del espectáculo La víspera de los abismos del actor, director, mimo y cirquero James Thiérrée. Tras su paso por nuestra ciudad el año pasado con la obra The Junebug Symphony, este actor había sembrado en el público mexicano una gran admiración y expectación hacia su original forma de hacer teatro. Un teatro multidisciplinario que arrincona las estructuras dramáticas convencionales y el peso del lenguaje verbal para desarrollar todo un concepto expresivo basado en el lenguaje corporal y en el juego de emociones. Acompañado por la soprano Uma Ysamat, la contorsionista Raphaëlle Boitel, el bailarín Niklas Ek y el capoerista Thiago Martins, en esta ocasión Thiérrée presenta un espectáculo mucho más abstracto que el anterior. La víspera de los abismos no tiene argumento, ni siquiera un hilo conductor que oriente al espectador por alguna historia preconcebida, más bien propone situaciones mediante sus cinco personajes y le deja la tarea al espectador de trazar su propio argumento.

EL MONTAJE EMPIEZA en medio de una gran tormenta, donde los personajes naufragan en su propia búsqueda existencial y social.

LA AMBIENTACION PARECE estar situada entre finales del siglo XIX y principios del XX, pero dentro de una atmósfera onírica y fantástica donde los objetos inertes cobran vida. Sofás que se tragan personas, mujeres que atraviesan puertas, vestidos que se transforman en bestias. Los personajes se encuentran sumergidos en situaciones surrealistas y absurdas que revelan el gran universo imaginativo de Thiérrée.

EN ESTE ESPECTACULO , el director recurre mucho más a la pantomima que en el montaje anterior, se aproxima a la época dorada del cine mudo, cercano a la forma de actuar de su abuelo, Charles Chaplin, pero aunado a su asombrosa condición física que adquirió con su formación circense junto a sus padres Victoria Chaplin y Jean Baptiste Thiérrée.

EL ESPECTACULO, QUE dura una hora y cuarto, es como una sala de espera entre la vida y la muerte, los personajes transitan en un tiempo suspendido buscando su propia identidad. Pasan de lo trágico a lo cómico con la naturalidad de un sueño, donde la tragedia no es tan seria, ni lo cómico tan divertido.

LA MUSICA ES cómplice de cada instante, y crea atmósferas emocionales que inmiscuyen al espectador en cada escena.

EN ESTA NUEVA propuesta, Thiérrée continúa indagando en la naturaleza de la humanidad y propone la libertad como la única salida en las búsquedas individuales y sociales. A sus 30 años, Thiérrée proyecta una forma de sentir infantil encerrado en el cuerpo de un adulto totalmente maduro en su concepción teatral y circense. Un espectáculo que apunta hacia las nuevas formas de hacer teatro, donde las disciplinas se complementan totalmente sin perder la esencia de cada una de ellas, y donde el espectador no es un simple observador, sino parte fundamental de la creación de la historia.

LA VISPERA DE los abismos: Del 25 de noviembre al 4 de diciembre en el Teatro Pedregal, Iglesia 270 esquina Eje 10 Sur. Col. Tizapán. 21 horas y domingos 18:30. Entrada: 760, 600, 440 y 280 pesos.

 
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