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TELEVISA PLANTA PIE EN ESPAÑA

19 de diciembre de 2005
Iniciaron las pruebas para la emisión de La Sexta, el canal de televisión en que la empresa mexicana tiene casi la mitad de la propiedad. Después de algunos fracasos por incursionar en Estados Unidos, la firma empieza su aventura española, donde los riesgos previsibles son compensados por un mercado publicitario que mueve tres mil millones de dólares cada año.

Adela Mac-Swiney González, Madrid

P7paysA 50 años del nacimiento de la televisión en España, la empresa mexicana Televisa se ha unido a Emilio Aragón y a Andrés Buenafuente, dos de los rostros más famosos del mercado televisivo del país europeo, para lograr la concesión del nuevo canal analógico privado denominado La Sexta, que transmitirá en sistema abierto. El grupo mexicano, el mayor productor global de televisión en español, ganó una licencia que le permitirá entrar en un mercado publicitario de unos tres mil 180 millones de dólares.

Tras participar en el mercado televisivo de Estados Unidos, al asociarse con Univisión, aventura que culminó con un pleito legal de la firma mexicana contra su socio en mayo pasado ante un tribunal federal de Los Angeles, California, Televisa ingresará de lleno en el mercado español con un canal analógico y dos digitales con cobertura nacional.

El comienzo de las emisiones de La Sexta ha hecho que los principales directivos de Antena 3 y Telecinco, las cadenas que se reparten la mitad del mercado televisivo en España, estén hondamente preocupados, según se ha expresado en círculos de esta industria. El año pasado, TV1 de Televisión Española, empresa pública, cerró la temporada como la cadena más vista, pero con una acentuada pérdida de su cuota de mercado. Las privadas Telecinco y Antena 3 incrementaron su audiencia y han consolidado sus modelos empresariales con la salida a la Bolsa.

Televisa no ha estado del todo ajena al medio español. Mantuvo su presencia como propietaria de 48 por ciento de las acciones de Vía Digital.

El consorcio que obtuvo la concesión de La Sexta, llamado Gestora de Inversiones Audiovisuales, también incluye a las productoras españolas Mediapro, Grupo Arbol-Globomedia, El Terrat, Drive y Bainet. Televisa confía en que la nueva operación comenzará a reflejarse en los resultados financieros de la empresa en el primer trimestre de 2006, aunque los frutos completamente positivos se esperan para el tercer año de operación y se prevé alcanzar el pleno umbral de la rentabilidad en 2010.

Televisa ha dicho que en La Sexta invertirá unos 200 millones de euros (más de 240 millones de dólares) en cuatro años, casi 40 por ciento de los 492 millones de euros (590 millones de dólares) de la inversión contemplada en el proyecto original. Lo cierto es que con sus 3 mil 180 millones de dólares, el mercado publicitario de televisión de España es de los más dinámicos y rentables en Europa y ha crecido a un ritmo de 7.6 por ciento por año en el último trienio, por lo que para la empresa mexicana, el país europeo representa una oportunidad atractiva por su tamaño, potencial de crecimiento y sinergias en la producción y distribución de contenidos.

La correduría internacional Merril Lynch consideró que la televisión española es una atractiva oportunidad para Televisa dadas las características de crecimiento del mercado, sobre todo el publicitario. El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha anunciado su intención de reducir el número de minutos de publicidad en la televisión pública, tanto en los canales TV1 y TV2 de Televisión Española, pero la puesta en práctica de este plan podría retrasarse, dado que requeriría un financiamiento adicional del gobierno.

Para Merril Lynch, el proyecto de La Sexta no está exento de riesgos. La competencia por las audiencias crece con un nuevo canal, el Cuatro, que ocupa la frecuencia que tenía Canal+, de pago, que recién inició operaciones. Sin embargo, pese a su experiencia en el ramo, ya que Canal Cuatro pertenece a Sogecable, también dueño de Canal+, y de una intensa campaña de publicidad, la parte inicial de las audiencias es apenas de 5 por ciento. Canal Cuatro y los otros canales principales del espectro televisivo español, TV1, TV2, Antena 3 y Telecinco, cubren casi todo el mercado nacional. La correduría internacional ha dejado claro que es pronto para adelantar conclusiones, pero lo real es que el mercado será cada vez más competido.

Los directivos de las cadenas privadas de televisión, en este caso Antena 3 y Tele Cinco, han manifestado su preocupación por el inicio de operaciones de La Sexta, que inició sus emisiones de prueba en Madrid y Barcelona la semana pasada y esa preocupación no obedece a la cuota de mercado publicitario que pueda arañar la nueva cadena, sino a su composición accionaria.

En el nuevo proyecto, un grupo de cinco productoras audiovisuales, encabezadas por Globomedia y Mediapro ­en proceso de fusión­, controlan 60 por ciento de la compañía, mediante la sociedad conjunta Grupo Audiovisual de Medios de Producción. Las productoras presididas por Emilio Aragón y Jaume Roures tienen 47 por ciento de La Sexta, mientras El Terrat, de Andreu Buenafuente; Drive, de José Manuel Lorenzo, y Bainet, de Karlos Arguiñano, controlan otro 13 por ciento.

Los directivos de las cadenas han expresado su temor de que una vez que estas productoras comiencen a trabajar para La Sexta, será muy complicado creer que guardan sus mejores formatos de programas para las cadenas que ellos dirigen y que siempre los han tenido.

En los últimos dos años, Antena 3 y, sobre todo, Telecinco aumentaron significativamente el peso de las producciones propias y coproducciones ­en muchos casos con las empresas que ahora conforman La Sexta­, en su programación diaria. En el caso de Telecinco, este tipo de programación representa ya más de 70 por ciento del tiempo diario de emisión, frente a algo más de 40 por ciento que suponía en 2002.

Las dificultades de la nueva situación van mucho más lejos y amenazan con resquebrajar el actual modelo de negocio de las televisoras privadas en España, pues las cadenas basan gran parte de su programación en las coproducciones, en las que las productoras trabajan con recursos de las televisiones para adaptar sus formatos a la estrategia y la imagen de cadena que quiere cada compañía. En este modelo, las productoras, utilizan las instalaciones de los canales y gran parte de sus equipos técnicos.

Seguramente, con la puesta en marcha de las operaciones de La Sexta, Antena 3 y Telecinco se negarán a dar entrada a estas productoras en sus negocios, ya que tendrían que ofrecerles información sobre sus planes de programación, clave en la estrategia competitiva de estas compañías, con lo que, como mínimo, las cadenas exigirán que las producciones sean completamente ajenas §

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