Usted está aquí: sábado 21 de enero de 2006 Cultura Georgina Meneses canta en la sierra mixe con la banda del pueblo de Santiago Zacatepec

Elena Poniatowska

Georgina Meneses canta en la sierra mixe con la banda del pueblo de Santiago Zacatepec

¿Qué pensarían ustedes de una mujer que va subiendo a la sierra mixe por una empinada carretera llena de plantas verdes y cascadas a 400 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, sólo para encontrarse con los músicos de la banda filarmónica que la buscaron y le pidieron que cantara? Santiago Zacatepec en la sierra mixe se caracteriza por su gran proliferación de músicos. Así como los árboles, los músicos van creciendo y levantan sus brazos para tocar el flautín, el trombón, la trompeta, el clarinete, la tuba.

Georgina Meneses se conmueve: ''Tocamos a cielo libre. Fue muy especial el encuentro con Santiago Zacatepec Mixe. Los músicos me buscaron para ver si quería compartir con ellos unas canciones. Me pidieron que fuera a la comunidad y me presentara un sábado a las 10 de la mañana. Así es que tomé carretera y llegué a su salón de juntas, entré y la impresión fue muy fuerte porque todos hablaban mixe. Me recibieron muy serios, muy formales, casi solemnes. Cuando me vieron, la banda empezó a tocar. En ese momento dije: 'Sí quiero'.

''Había una fuerza en su música, vida, aire fresco y agradecí la invitación. A partir de ese momento viajé allá cada sábado para los ensayos. Poco a poco me fueron enamorando con sus atenciones, con su calidez. Las mujeres y los niños tienen una gran generosidad y sentí que el aire me purificaba, saneaba mi alma empezando por esa carretera que iba hacia lo alto y en la que vi cómo bajaban las nubes y de repente sentí que estaban tocándome.''

La sierra mixe

''La sierra mixe tiene paisajes sorprendentes, es muy verde, llueve casi a diario y comencé a tomarle mucho cariño a la comunidad. Todos ellos hablan mixe, pero también conocen el español y de repente querían enseñarme algunas palabras y se reían cuando yo las pronunciaba. La nuestra fue una comunicación muy amorosa y todavía me ocurre que cuando los escucho, se me salen las lágrimas. Yo les agradezco que me hayan tocado el alma, sus mujeres, sus músicos y el lugar tan lleno de magia."

La banda filarmónica de Santiago Zacatepec está conformada por 28 músicos y la mayoría de ellos son campesinos. Varían sus edades, de 20 años hasta 60. Narran mediante la música los secretos que la tierra les da y tocan con honestidad, frescura. Su entrega es total, y la fuerza y la emoción con la que interpretan provienen de la capacidad de asombro que los citadinos han perdido. Tocar les conmueve, les llega hasta el alma.

El músico mixe

El papel del músico mixe es muy importante, porque da un servicio a la comunidad desde los siete a los 60 años. Los músicos son los elegidos. Los escogen desde pequeñitos. ''Tú vas a ir a la escuela y tú, tú y tú van a pertenecer a la banda filarmónica, y ese es el servicio que van a dar a la comunidad". Van a una escoleta (así llaman a la escuela) y un maestro les enseña solfeo y a los ocho años, por sus características físicas, les asigna su instrumento: ''Tú vas a tocar el trombón, el saxofón, el clarinete". A mí me ha tocado estar en fiestas de la comunidad, de un lado se pone la banda de niños y de otro la de los adultos, y los niños tocan toda la noche, 45 minutos la banda de adultos y 20 la de los pequeños. Ya muy noche los niños están cansados y enternece ver el esfuerzo que hacen, pero para ellos es un orgullo pertenecer a la banda, a pesar del trabajo que cuesta mantenerse despiertos.

El disco

El concierto en Santiago Zacatepec resultó muy bello, tanto que pensaron en hacer un disco. ''Una amiga, Marcela Taboada, se fue a la sierra con nosotros e hizo todo el trabajo fotográfico. El disco lo grabamos en Oaxaca, llevamos ingenieros de audio de la ciudad de México. Ahora los músicos de la banda han planeado hacer un concierto en la ciudad de Oaxaca, bajo los laureles".

Yo les prometí que les iba a hacer el disco y estoy muy contenta, porque es una realidad, y lo que se recaude de la venta será para comprar instrumentos nuevos para la banda. Algunos de ellos no tienen estuches, los llevan envueltos en manta, en cajas de cartón y decidí comprar lo que haga falta.

El disco se grabó en un estudio de Oaxaca, porque resultaba muy costoso traer a 28 músicos a México: Con todo el corazón es su nombre y la música es de Oaxaca. Chu Rasgado es de Ixtepec, pero su familia vive en Santo Domingo Petapachu. Chu buscó la manera de llevar la música hasta las comunidades más alejadas y sobre todo enseñar lo que sabía. Vivió en Santiago Zacatepec, las partituras que tienen los músicos, como la de Laila, son originales, pero ya están a punto de deshacerse.

Crear una fonoteca

Uno de mis proyectos es crear una fonoteca y hacer que niños y adultos puedan conocer otros mundos por medio de la música. Quisiera conservar toda la obra de Jesús Chu Rasgado y de otros músicos en un pequeño museo.

Trabajar con las comunidades indígenas

Esto de cantar no es algo gratuito en mi vida. Yo no canto para ser la más famosa ni para hacerme multimillonaria, o cosas así, sino porque es una razón de vida y creo que debe de estar al servicio de los demás.

Georgina Meneses empezó a cantar desde muy pequeña. Los primeros años estudió piano y danza clásica en Oaxaca y luego en la ciudad de México. A los ocho años ingresó al Conservatorio Nacional, pero un concurso de canto en la adolescencia le dio el primer lugar. ''Tal vez era un destino que yo tenía que cumplir". Por timidez había escogido el piano: ''yo era como hacia dentro, por eso el piano es como algo muy íntimo, una comunicación entre el instrumento y uno; es como estar abrazados, en cambio el canto te lanza al escenario. Al ganar empecé a cantar en festivales de la escuela y me di cuenta de que ese era mi lugar. Hasta ahora cantar es como si volara y viajara a otras latitudes a través de la música y de la voz".

Georgina Meneses ha cantado varias veces en España, al lado de cuadros de Frida Kahlo y dio cinco conciertos en Filipinas. También la conocen en Argentina y no se diga en la República Mexicana, en teatros como el Macedonio Alcalá, en Oaxaca; en el Juárez, de Guanajuato; en el de los Hé-roes, en Chihuahua, pero trabajar en las comunidades de su tierra oaxaqueña como lo hace en la sierra mixe le ha dado una fuerza que antes no tenía. Cuando las mujeres mixes la encuentran en los caminos de la sierra, la abrazan y le dan las gracias. ''Me asombran mucho las mujeres, sobre todo las mayores, su fortaleza; son muy serias, altivas, cálidas. Con la abuela Aura, nos ponemos a platicar y a cantar en mixe".

 
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