Usted está aquí: miércoles 15 de febrero de 2006 Capital Ayer lució pletórica de parejas la ribera del amor

En Tlalpan, la más variada oferta de hoteles

Ayer lució pletórica de parejas la ribera del amor

AGUSTIN SALGADO

Ampliar la imagen Una pareja rinde tributo a San Valentín en calles de la Zona Rosa Foto: Cristina Rodríguez

Día laboral o no, había que rendir culto a San Valentín. Dejarse acariciar e intercambiar fluidos. Alquilar sábanas e intimidad y ceder al placer que provoca fundirse con un cuerpo ajeno.

Cientos de amantes acudieron ayer a los moteles de la calzada de Tlalpan. Algunos tímidos, otros desinhibidos, quien decidió celebrar el 14 de febrero encontró el espacio ideal en la avenida que algunos nombran "la ribera del amor". Y si bien los hoteles son de paso, ello no significa que "las relaciones también lo sean"; por lo menos así lo aseguró Erika, que salía con su pareja del hotel Princesa, con notorio olor a jabón perfumado.

Vendedores semifijos, que igual ofrecían ropa interior de encaje que chocolates y globos de corazón, se apostaron a las salidas del Metro y a las entradas de los moteles.

Los dueños de los hoteles promocionaron sus habitaciones con preservativos y bebidas alcohólicas. Los bares y cantinas abrieron sus puertas para servir de preludio al acto amoroso. La mayoría terminaron encamados, e incluso quienes carecen de pareja pudieron contratar los servicios de las sexoservidoras que se apostaron en las calles transversales de la colonia Alamos.

"Este día se celebra con besos y sudor. De eso se trata. Hay quienes se conforman con ir al cine o a un restaurante, pero nosotros no. Aquí estamos y el próximo año será igual", afirmó Rolando, quien junto con Erika se dirigía a la estación Villa de Cortés del Metro.

No fueron los únicos que cedieron a la vorágine y se dieron un tiempo para entregarse en cuerpo y en alma, "aunque más en cuerpo, porque la entrega del alma es más complicada y menos placentera", dijo Erika.

En el Aranjuez, ubicado a unos pasos del Viaducto, las habitaciones estuvieron ocupadas todo el día. Apenas inaugurado en julio pasado, vivió su primer 14 de febrero. Las dos habitaciones principales, ubicadas en la sección de motel, "que permite llegar en auto y no tener que pasar por la recepción", explicó uno de los trabajadores, cuentan con alberca, jacuzzi y sauna. Cada habitación es de dos pisos, cuesta mil 800 pesos, y una manta desplegada en la entrada las anuncia con fotografías.

Un Stratus color plata, seguido de un Accord café oscuro, ingresó al estacionamiento del Aranjuez. El Stratus, manejado por un hombre vestido de traje, se dirigió al estacionamiento del hotel, en tanto el Accord, conducido por una mujer, se quedó en la entrada del motel. Luego de pagar la habitación y cerrar con llave su automóvil, él se subió al coche de su pareja y juntos se perdieron en uno de los garajes del motel.

En "rincones" más accesibles, los que iban de 120 a 250 pesos, la demanda fue alta. En algunos hubo que esperar turno.

Vestida con una minifalda a cuadros y top rojo, una sexoservidora se ofrecía por 400 pesos "más el cuarto". Explicó que normalmente trabaja jueves, viernes y sábado, pero ayer, desde las siete de la noche comenzó a "talonear. Hay que darle oportunidad a quienes no tienen con quién, ¿no crees?"

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.