Usted está aquí: jueves 16 de marzo de 2006 Mundo Aprueban la creación de un Consejo de Derechos Humanos en la ONU

Votan en favor 170 países; en contra, 4, entre ellos EU e Israel y tres se abstienen

Aprueban la creación de un Consejo de Derechos Humanos en la ONU

AFP Y REUTERS

Ampliar la imagen Los embajadores ante la ONU de Estados Unidos, John Bolton, y de Cuba, Rodrigo Malmierca, durante sus intervenciones en la Asamblea General que ayer votó la creación de un Consejo de Derechos Humanos, en la sede del organismo mundial en Nueva York Foto: Reuters

Ampliar la imagen Los embajadores ante la ONU de Estados Unidos, John Bolton, y de Cuba, Rodrigo Malmierca, durante sus intervenciones en la Asamblea General que ayer votó la creación de un Consejo de Derechos Humanos, en la sede del organismo mundial en Nueva York Foto: Reuters

Nueva York, 15 de marzo. La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles por amplia mayoría crear un Consejo de Derechos Humanos para sustituir a la polémica Comisión de Derechos Humanos (CDH). Estados Unidos votó en contra del proyecto, al reiterar que los criterios para admitir a los países que la integren siguen siendo demasiado generosos.

La resolución sobre el Consejo fue aprobada con el voto de 170 países, entre ellos el de Cuba y México, el voto en contra de cuatro (Estados Unidos, Israel, Palau y las Islas Marshall) y la abstención de tres (Venezuela, Bielorrusia e Irán), anunció el presidente de la Asamblea General, Jan Eliasson.

Venezuela aseguró que se abstuvo porque si bien está en contra del nuevo organismo, no quiere ser "comparsa" de Estados Unidos.

Cuba también criticó la creación del Consejo, al alegar que éste jamás pondrá en tela de juicio las violaciones a los derechos humanos cometidas por Washington, sin embargo, votó en favor de la iniciativa.

La credibilidad la dará el uso que le den los países miembros: Kofi Annan

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien solicitó sustituir a la CDH en su paquete de propuestas para reformar al organismo mundial, saludó el desenlace y recordó que "la verdadera prueba de la credibilidad del Consejo será el uso que hagan del mismo los estados miembros".

Si "actúan con base en los compromisos adquiridos con esta resolución, confío en que el Consejo dará nueva vida a nuestra labor por los derechos humanos", agregó.

La nueva instancia tendrá sede en Ginebra y estará integrada por 47 países en vez de los 53 de la antigua CDH.

En la antigua Comisión bastaba el apoyo de los países del grupo regional para ingresar. En el Consejo, los miembros serán elegidos en votación secreta por la Asamblea General con mayoría absoluta, es decir, al menos 96 votos del total de 191.

Esta medida pretende evitar el ingreso de países que no respetan los derechos humanos, lo que resultaba en batallas de resoluciones condenatorias durante las reuniones anuales de la Comisión. Si un país integrante del Consejo viola los derechos humanos, se le podrá retirar del organismo con el voto de dos tercios de la Asamblea General.

Aún así, seguirán en pie criterios para una distribución regional proporcional que hará que América Latina cuente con ocho escaños.

El embajador estadunidense ante la ONU, John Bolton, expuso las objeciones de su país: "Nuestras inquietudes fundamentales fueron siempre sobre la credibilidad de los miembros del órgano (...) El secretario general propuso que el Consejo eligiera a sus miembros con una mayoría de dos tercios. Esta propuesta no se incluye en la resolución que tenemos ante nosotros. Ello hubiera ayudado a evitar la elección de miembros que buscan socavar al órgano desde dentro".

Bolton agregó que "no tenemos la suficiente confianza, según lo expuesto en el texto, de que el Consejo de Derechos Humanos será un organismo mejor que su predecesor". Ante la Asamblea, el representante estadunidense afirmó que él podía hacer uso de su derecho a réplica pero no lo hizo porque, preguntó, "¿para qué molestarse?".

Canadá y varias naciones de la Unión Europea comparten el punto de vista de Bolton en cuanto a que los criterios para aceptar miembros dentro del Consejo siguen siendo muy laxos, pero rehusaron unirse a la propuesta del embajador estadunidense de posponer la aprobación de la resolución o renegociar el texto.

La nueva instancia se reunirá tres veces al año por un periodo de 10 semanas. La vieja Comisión se reunía una sola vez al año por seis semanas. El estatuto del Consejo será revisado por la Asamblea General con miras a reformas antes de cinco años.

Cuba y Venezuela tomaron la palabra para criticar a Estados Unidos y la nueva Comisión, aunque no votaron en contra.

"¿Será posible en el nuevo Consejo aprobar una resolución para exigir a Estados Unidos rendir cuentas y asumir responsabilidades por las torturas y otras graves violaciones de derechos humanos perpetradas en la ilegal base naval de Estados Unidos en Guantánamo, en la prisión de Abu Ghraib o sobre los vuelos y centros de detención operados por la CIA en Europa?", preguntó el representante de Cuba, Rodrigo Malmierca.

Trascendió que el presidente de la Asamblea General, Jan Eliasson, temía que Cuba, que tenía preparadas enmiendas al texto de la resolución, abriera una discusión sobre cambios que echaría por tierra la resolución.

Pero diplomáticos dijeron que tanto el presidente de la Asamblea como el secretario general de la ONU, Kofi Annan, hablaron telefónicamente con el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, para convencerlo de desistir de los cambios.

Finalmente Cuba votó en favor, aunque hizo saber sus objeciones. Malmierca señaló que el Consejo es una creación de Estados Unidos para "condenar injustificadamente a países del Tercer Mundo".

"No vamos a votar en contra porque no deseamos ser comparsa de Estados Unidos", dijo el embajador de Venezuela, Fermín Toro.

En entrevista con la corresponsal de este diario en Ginebra, Kyra Núñez, la alta comisionada de Derechos Humanos, Louise Arbour, afirmó que la creación del Consejo es "la oportunidad histórica para mejorar la protección y la promoción de las libertades fundamentales de los pueblos en el mundo entero", y la respuesta adecuada a la esperanza de la comunidad global para contar con una institución en el centro del sistema internacional de los derechos humanos.

El ex presidente estadunidense Jimmy Carter aplaudió la creación de un nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU y dijo estar complacido con Estados Unidos por estar dispuesto a cooperar con el organismo, aunque votó en contra de su creación.

La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch valoró positivamente el nacimiento del Consejo. El también grupo humanitario Amnistía Internacional también celebró que el Consejo haya sido aprobado en una votación "sin ambigüedades" y aseguró que así, los estados miembros de la ONU han dado "un paso histórico hacia el fortalecimiento de la maquinaria de defensa de los derechos humanos".

 
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