Usted está aquí: viernes 17 de marzo de 2006 Sociedad y Justicia El agua, derecho humano, exigen en varios idiomas

Marchan miles de activistas en defensa del recurso

El agua, derecho humano, exigen en varios idiomas

Arrestan a jóvenes encapuchados por generar violencia

ALMA E. MUÑOZ, LAURA POY, KARINA AVILES Y MIRNA SERVIN

Ampliar la imagen Integrantes del Movimiento Zapatista por la Defensa del Agua participaron en la manifestación para exigir que el recurso se considere formalmente un derecho humano Foto: Jesús Villaseca

Ampliar la imagen Jóvenes "anarquistas" arremeten contra una patrulla policiaca, cuyos tripulantes vigilaban la marcha que partió del Angel de la Independencia Foto: Alfredo Domínguez

Ampliar la imagen Elementos de Seguridad Pública arrestaron a 17 personas que llevaban bombas molotov, petardos y objetos contundentes, antes de que empezara la movilización Foto: Alfredo Domínguez

Lo gritaron en varios idiomas y lenguas: en mazahua, francés, inglés, náhuatl, mixteco y español: "Agua pública para siempre, la vida en vez de la ganancia".

En la ciudad de México, miles de personas de diversas partes del mundo marcharon contra la política global hídrica que gobernantes, autoridades, empresas trasnacionales y multilaterales discuten en el Centro Cultural Banamex, sede del cuarto Foro Mundial del Agua.

A pesar de que el subsecretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Gabriel Regino, calificó de pacífica la movilización, que partió del Angel de la Independencia hacia el Deportivo Mundet, en Ejército Nacional, la marcha no estuvo exenta de incidentes violentos que derivaron en la detención de 27 personas, un policía descalabrado y otro afectado por una sustancia tóxica.

Antes de que empezara la movilización, en la glorieta de Insurgentes fueron arrestados 17 jóvenes que llevaban 20 bombas molotov, cuters, navajas, gas pimienta, hondas y objetos contundentes, y remitidos a la 50 agencia del Ministerio Público.

Marcha pacífica, intento de sabotaje

Mientras el contingente avanzaba en forma pacífica sobre Paseo de la Reforma, reivindicando la defensa del agua como un bien público, pequeños grupos de jóvenes encapuchados, vestidos de negro, se armaron con palos, piedras y tubos que arrancaron de los anuncios de la exposición Cow Parade, financiada por una transnacional lechera.

No lograron sabotear la marcha, pero sí apresurar su conclusión. Activistas, ambientalistas, defensores de derechos humanos, académicos, campesinos, indígenas, maestros, estudiantes y sindicalistas señalaron que su protesta era pacífica y no caerían en provocaciones. Sin embargo, no pudieron evitar algunos incidentes.

El primero se dio entre los encapuchados y elementos de Seguridad Interna del Gobierno del Distrito Federal, cerca del Museo Nacional de Antropología e Historia. Una patrulla resultó dañada después de que un agente arrebató su cámara a un fotógrafo de la agencia informativa AFP.

Otro se presentó cuando el contingente ingresaba a la lateral de Periférico, vía custodiada por cientos de granaderos protegidos con escudos y toletes, quienes recibieron una lluvia de insultos, piedras, palos, tubos y hasta un baño con sustancias tóxicas.

Más tarde, en la intersección de Esopo y Ferrocarril de Cuernavaca, dos encapuchados se lanzaron contra dos motociclistas policiacos. Los de Seguridad Interna arremetieron contra los agresores; se produjo un pequeño zafarrancho y la policía lanzó gas lacrimógeno. Fueron arrestadas cuatro personas, una de ellas sufrió una herida en la cabeza que le fue curada por una de sus compañeras.

Cuando la vanguardia de la marcha se encontraba a la altura del Museo Nacional de Antropología e Historia, la retaguardia rodeaba la fuente de la Diana Cazadora, ocupando los carriles de Reforma en el sentido poniente.

Contaminación imparable

Durante el trayecto, el chileno Omar Risco recordó que nueve municipios de su país fueron convertidos en "la ruta de la caca", después de que se instaló una planta de reciclaje llamada Aguas Andinas. Explicó que por esos ayuntamientos transitan a diario 22 camiones con excremento, resultado de la separación que hace la empresa de los desechos y el líquido, actividad que afecta a millón y medio de habitantes.

En México se viven historias similares. Ricardo Campos, de Iztapalapa, presumió un frasco donde nadaban tres cucarachas. "Así sale el agua en mi casa al abrir la llave. Así nos llega", dijo.

Otros, mediante pancartas enviaron mensajes: "Quítenle el agua a las Lomas de Chapultepec y mándenles pipas. Atentamente: Iztapalapa".

También llegaron campesinos de Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Nayarit para narrar historias que "provocan el llanto de la tierra y la muerte de la semilla" por la carencia de líquido. Una labriega de Veracruz aseguró: "Fox le tiene miedo a ese mañana en el que vamos a pelear por nuestra agua, porque nos organizamos como pueblos, como comunidades".

"Con las pinches promesas de que iban a mejorar el servicio entraron empresas como Aguas de Barcelona, que en Saltillo, Coahuila, sólo encarecieron los precios y no tenemos líquido", expresó otra.

Agua sagrada

Una mujer del Istmo de Tehuantepec afirmó que a esa región "la está jodiendo el gobierno con el Plan Puebla-Panamá. Se están apoderando de todos nuestros recursos y en el pueblo no hay agua; las mujeres tenemos que esperar hasta dos o tres horas para que se llene una cubeta".

En tanto, integrantes del Consejo de Ejidos y Comunidades opositoras a La Parota advirtieron que aunque ya tienen muertos por su lucha, "no nos vamos a rajar, no pueden comprar lo que nunca ha estado en venta: la tierra y el agua son sagradas".

Después de tres horas los manifestantes llegaron hasta el templete instalado frente al Deportivo Mundet. Ahí, activistas internacionales expresaron que la marcha de ayer será recordada como el día en que se retó al neoliberalismo. En oposición a ese modelo, pretendemos que "el agua sea para todos", sin importar razas, origen, condición social o credos.

Insistieron en que buscan una vida en la que "se evalúe primero a la gente, no las ganancias". En el templete estaba el ministro de Agua de Bolivia, Abel Mamani, uno de los actores fundamentales de la lucha por el recurso en su país. Aunque no pudo hablar en el mitin porque en ese momento llegó un grupo de jóvenes con el rostro cubierto, cascos, picos y palos, comentó que esta movilización refleja el sentir de muchos pueblos: que el agua sea un bien público y que se institucionalice como un derecho humano.

Al término de la movilización agentes de la Secretaría de Seguridad Pública arrestaron a más encapuchados, a quienes detectaron desde los primeros incidentes.

Por la noche, unos cien jóvenes y padres de familia llegaron a la agencia 50 del Ministerio Público para reclamar la liberación de los 27 detenidos.

Cerca de las 22 horas se apostaron unos 250 granaderos para impedir el paso a los manifestantes, quienes pretendían ingresar a la agencia ubicada en la calle de Doctor Lavista, en la colonia Doctores.

Al lugar también llegó personal de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, porque los padres de familia denunciaron que los jóvenes detenidos fueron golpeados y no les permitían comunicarse con sus familiares.

Al cierre de la edición padres de familia y los jóvenes seguían fuera de la agencia.

En tanto, seis de las personas detenidas antes de que empezara la marcha fueron consignadas a la Procuraduría General de la República por posesión de bombas molotov.

 
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