Usted está aquí: jueves 23 de marzo de 2006 Sociedad y Justicia El éxito no se mide en euros, sino en personas con acceso al líquido: Chirac

Las conclusiones dejan a cada gobierno decidir el manejo público o mixto del recurso

El éxito no se mide en euros, sino en personas con acceso al líquido: Chirac

Clausuran la cumbre ante Alejandro Encinas y más de mil 500 invitados

MATILDE PEREZ, ANGELICA ENCISO JOSE GALAN Y JOSE ANTONIO ROMAN

Ampliar la imagen En el Día Mundial del Agua, niños del viejo San Juan, en Puerto Rico, se refrescaron en las fuentes públicas Foto: Ap

En la clausura del cuarto Foro Mundial del Agua, ministros del Medio Ambiente y organismos internacionales coincidieron en que el reto de los gobiernos de los países es ejercer una mejor gobernabilidad para resolver y evitar conflictos por el líquido; cada gobierno deberá decidir si establece sistemas mixtos, privados o públicos en el manejo del recurso.

El presidente de Francia, Jacques Chirac, advirtió que hay descontento y tensiones por el agua y por ello convocó a los gobiernos del mundo a elaborar soluciones creativas, pero también a revisar el caso de las tarifas.

El desafío, dijo en el mensaje grabado para el acto, es financiero; pero también -insistió- de gobernabilidad y democracia locales. El reto de la humanidad es "vencer esta lucha por la vida; el éxito no se debe medir por miles de millones de euros sino por los millones de personas que accedan al agua y al saneamiento de ella, que eso ya no sea una lucha cotidiana".

Antes, durante la celebración del Día Mundial del Agua, el director general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Koichiro Matsuura, sostuvo que "el líquido no sólo es una mercancía, es vida, valor que incluye tradiciones locales de cada uno de los países; hay que continuar vinculando el agua con la naturaleza, la cultura y tecnología porque esa es la clave para lograr un uso sustentable del agua y un futuro promisorio".

Puntualizó que gobernabilidad significa que la población acceda a agua limpia, pues es un derecho fundamental que los pueblos la tengan en cantidad suficiente. Se trata de un prerrequisito para todos los derechos humanos y es una obligación para los más de 140 países que han participado en los foros mundiales del agua; "es también un deber moral", añadió.

Representantes de siete agencias de la Organización de Naciones Unidas señalaron que el agua requiere atención especial, pues ya no se puede atrasar la toma de decisiones, pero también la humanidad deberá aprender a vivir con los riesgos que ocasiona el cambio climático, los desastres naturales.

Durante la clausura del cuarto foro, luego de siete días de trabajos en alrededor de 200 mesas de trabajo, los legisladores del mundo que se reunieron de manera paralela al acto acordaron constituir una comisión mundial para buscar acuerdos y soluciones a la distribución del agua y las redes de alcantarillado. Recomendaron que cada país incluya en sus respectivas constituciones garantizar el abastecimiento de entre 30 y 40 litros, de manera gratuita, a toda la población, agregando que un mayor consumo significará el pago de una cuota obligatoria.

De esta manera, subrayaron que el agua es un bien público y todo habitante del planeta tiene derecho al recurso. "La sociedad debe entender que el problema del agua es de todos y no sólo del gobierno", asentaron los legisladores en la llamada Declaración de México, la que dio a conocer el presidente de la Comisión de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados, Fernando Ulises Adame.

Para México, el legislador convocó a los tres poderes -Ejecutivo, Legislativo y Judicial- para que "sin controversias ni ofensas" inicien el debate de la participación de la iniciativa privada en el servicio del agua. Es posible la intervención de este sector si el control del servicio lo conserva el Estado, "demos al país resultados, seamos el escaparate mundial, el ejemplo de la congruencia y de la voluntad", subrayó.

En el país hay 12 millones de personas sin agua potable -eso ya no es tolerable- pero se requiere más dinero, mejor tecnología y voluntad presupuestal para llevar agua a esa gente, dijo Adame. "Podemos lograrlo sin dañar el entorno ecológico, sin seguir llevando al borde de la extinción a los acuíferos; hay que castigar a quien tire aguas residuales a los ríos, pero también habrá que premiar a quienes regresen el agua como la recibieron, limpia."

El presidente del foro y director general de la Comisión Nacional del Agua, Cristóbal Jaime Jáquez, aseguró que a esta reunión asistieron 19 mil 800 personas de 146 países, lo cual "nos permite afirmar que los asuntos del agua tienen solución si las autoridades federales, estatales y municipales, así como los diferentes usuarios trabajamos juntos en las diferentes cuencas, buscando siempre el bien común".

Pidió a todos los participantes seguir trabajando en forma solidaria para que los mil 200 millones de personas que en el mundo carecen de agua potable y los 2 mil 500 millones que no cuentan con servicios de saneamiento, accedan a esos beneficios.

Retomó el tema de la participación privada en el servicio del agua. "Los resultados obtenidos permiten concluir que no existe un tema único para la administración de los servicios, ya que la conveniencia de que los organismos de agua y saneamiento sean instituciones públicas, privadas o mixtas, depende de cada caso en particular y es una decisión que corresponde a los gobiernos locales".

Allí, en representación de los alcaldes y autoridades locales sobre el agua, el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, resumió la declaración presentada el miércoles, en la cual no se estableció que el derecho al agua es fundamental para la humanidad, a pesar de que ese día se habían comprometido a hacerlo.

Al clausurar el foro en un salón de un hotel de Polanco con alrededor de mil 500 personas, donde continuó el aparatoso operativo de seguridad, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas, insistió en que los gobiernos locales requieren un mayor financiamiento para cubrir las necesidades de agua potable y saneamiento de las poblaciones pobres.

Destacó que el agua es un bien público, no una mercancía; es un instrumento para la paz.

El foro, aseguró el presidente del Consejo Mundial del Agua, Loic Fouchon, fue de apertura y tolerancia, pues sobre la discordia y la polémica prevalecieron el diálogo y la convergencia; "la voluntad de establecer un nuevo enfoque del agua, una nueva cultura del consumir menos y administrar mejor".

Admitió que durante el foro se dijo que la causa del agua es ante todo política y humana, antes que ser económica y financiera, "la descentralización de responsabilidades no debía provocar el desentendimiento de los estados".

Hizo un reconocimiento al gobierno federal y al capitalino por la organización del foro, e informó que la próxima reunión se llevará a cabo en Estambul, donde se seguirá escribiendo la historia del agua.

El informe bianual sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo se presentó ayer formalmente en la clausura del cuarto foro. En él se resalta que las decisiones relativas a la gestión hídrica son una prioridad y en ello la gobernabilidad es un desafío. "La supervisión de la corrupción, de los procesos de democratización y de los desequilibrios de poder entre países y personas ricas y pobres está cada vez más aceptada", se asienta en el informe.

En el acto, Joe Mabiath, director ejecutivo de Gran Vikaf de India, ganador del premio Kyoto, que se entrega en este foro, dijo que "el agua y el saneamiento construyen la dignidad de los pobres ".

Se habla de saneamiento y de agua potable, dijo, pero para llevarlos hay que actuar políticamente; hablar de agua es muy atractivo y "sexi", pero el saneamiento no lo es y debería convertirse en una herramienta que permita desarrollar la dignidad y la autonomía de la gente.

 
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