Usted está aquí: martes 11 de abril de 2006 Economía MEXICO SA

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Carlos Fernández-Vega

¿De a cómo el coprolito?

El Jelipollas ataca de nuevo

El elefante y la hormiga

Ampliar la imagen Presentación de la ''moda Calderón'' en apoyo al candidato del PAN FOTOMaríaMeléndrezParada

ASEGURA LA ESCASAMENTE creíble versión oficial que en poco menos de dos meses (19 de enero a 15 de marzo de 2006) los candidatos a la Presidencia de la República gastaron 330 millones de pesos en "difundir sus respectivos programas de gobierno", según dicen.

EN REALIDAD, EL grueso de ese monto -dinero fiscal, dinero de los mexicanos, no de los partidos ni de los candidatos- se ha destinado a comprar espacios en los medios de comunicación (especialmente en la televisión, como era previsible, con 72 por ciento del total y 82 por ciento del dinero canalizado a medios) para lanzarse coprolitos a granel entre ellos.

LA "CAMPAÑA", COMO le llaman, es una guerra infestada de mentiras y mentirosos descarados -entre los que sobresale el macartista Felipe Calderón, un embustero a la altura de Fox- que se financia con los impuestos que pagamos los mexicanos, y en la que lo menos importante -por no decir que inexistente- es el ciudadano, sus urgencias, sus necesidades.

TRESCIENTOS TREINTA millones de pesos por igual número de coprolitos, comprados con el dinero de la gente, no sólo resulta una barbaridad, sino una vergüenza. ¡Y lo que falta! (en dinero y coprolitos).

POR CIERTO, FUERTE reacción causaron las cifras publicadas ayer en este espacio sobre el crecimiento de la deuda interna del gobierno federal y la del Distrito Federal, cifras que no son del Peje, ni del PRD, ni del gobierno capitalino (como suponen algunos panistas desorientados), sino información pública -reportada mensual, trimestral y anualmente- de la Secretaría de Hacienda, el INEGI y la Cámara de Diputados.

Y YA QUE ES necesario refrescarle la memoria a Felipe Calderón por muchas causas, pero especialmente por sus cifras falsas y su amañada propaganda que limita al Distrito Federal el grave problema del débito gubernamental, va otro empujoncito, con la ayuda de Víctor Javier Ampudia Orozco (Riesgos reales y potenciales de la deuda pública en México), apoyado por Eduardo Santillán Tiscareño, del Colegio Nacional de Economistas:

LOS SALDOS DE la deuda pública externa, aunque ciertamente han disminuido en relación con los excesivos niveles que alcanzaron en sexenios anteriores, siguen representando una carga significativa sobre las finanzas públicas. Lo es aún más la deuda interna del gobierno federal, la cual adicionalmente afecta a la economía en su conjunto, al drenar recursos de financiamiento que pudieran ser canalizados a otros fines sociales y productivos del gobierno, así como al otorgamiento de créditos al sector privado, cumpliendo la función de intermediación financiera que a la fecha se encuentra prácticamente interrumpida, obteniendo la banca sus ganancias de los propios intereses pagados por el gobierno y las altas comisiones e intereses cobrados sobre los créditos de carácter personal.

EL COSTO DEL financiamiento se mantuvo en 2.9 por ciento del PIB en 2003, representando en términos absolutos y a precios corrientes 194 mil 500 millones, y en 2004 se habría incrementado 217 mil millones, aumentando su proporción en el PIB a 3.1 por ciento, lo que representaría una variación porcentual nominal del 11.5 y 7 por ciento real. Esos montos son superiores en 42.7 por ciento al gasto directo del gobierno federal en su administración central, y también mayores que el correspondiente a las transferencias a los organismos y empresas del sector paraestatal de control presupuestario indirecto.

SON MAYORES EN el caso de Pidiregas (deuda "contingente") y serán mucho más elevados en el caso del Fobaproa-IPAB. En el caso de los primeros, puede significar un registro parcial de ese tipo de operaciones en el presupuesto y la cuenta pública. En el segundo, se trata del registro de las operaciones realmente asumidas como deuda pública, y debe considerarse que en el futuro es previsible su incremento sistemático.

LA LLAMADA DEUDA "contingente", potencialmente explosiva, agrupa, entre otros, a los Pidiregas, Fobaproa-IPAB y rescate carretero, además de las pensiones en los órdenes federal y estatal. Los primeros, un mecanismo de financiamiento al que se acude para subsanar las deficiencias estructurales económicas y fiscales de nuestras dos grandes paraestatales, Pemex y CFE, como toda deuda requiere a largo plazo de su servicio oneroso, que a la fecha representa ya una pesada carga con alta incidencia macroeconómica y macrofiscal. Al igual que la enorme losa financiera heredada del Fobaproa, cuyo saldo es necesario disminuir para aliviar ese excesivo peso, que será soportado por generaciones.

LA CONSIDERACION DE los llamados pasivos contingentes es fundamental en macroeconomía financiera y fiscal. Su saldo a finales de 2003 representó 44 por ciento del PIB; son no sólo un problema potencial, sino que ya tienen importantísima incidencia en el flujo de recursos nacionales y públicos, mermando la disponibilidad de recursos públicos que podrían ser destinados fundamentalmente a objetivos productivos y sociales. Si bien el saldo asumido por el gobierno federal es una parte del Fobaproa (aunque ya en sí misma es muy cuantiosa) de acuerdo con la ley correspondiente, será progresivamente mucho mayor, por lo que se debería buscar alcanzar objetivos para determinar cómo reducir esta carga.

POR CIERTO, EL Jelipollas atacó de nuevo. Ayer, en entrevista con López Doriga, el macartista Felipe Calderón aseguró: Hugo Chávez "ya expropió todo el sistema de comunicaciones, el sistema bancario, el sistema de salud, los médicos ya no pueden cobrar consulta, ya expropió el sistema educativo, ya no puede haber escuelas ni clases particulares, ya expuso una ley inmobiliaria donde quien encuentre una casa o un departamento desocupado se la puede apropiar con el permiso del gobierno, quien tenga una casa de descanso o un segundo bien inmueble lo pierde en beneficio del país..."

CARLOS SLIM, GUSTAVO Cisneros, la banca extranjera, los médicos y escuelas particulares, y etcétera, etcétera, de inmediato preguntaron: ¿a qué hora fue?

Las rebanadas del pastel:

ANTE LA CRECIENTE Y exitosa movilización de millones de hispano parlantes en Estados Unidos y la eventualidad de una reforma migratoria por parte del Congreso de aquel país, el inquilino de Los Pinos está como aquel cuento del elefante y la hormiguita: "aquí, arando..."

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