Usted está aquí: miércoles 12 de abril de 2006 Estados La SCT sabía que el puente San Cristóbal tenía fallas estructurales

Confirma el IFAI que el caso no está cerrado y la PGR investiga irregularidades

La SCT sabía que el puente San Cristóbal tenía fallas estructurales

La dependencia atribuyó el colapso a temblores; los registros del Sismológico no coinciden

Se minimizaron problemas, señala constructora; el fracaso de la obra costó $1,200 millones

JUAN BALBOA

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) confirmó a través de una solicitud (0000900015706) presentada ante el Sistema de Solicitud de Información (SISI) del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) que la Procuraduría General de la República (PGR) investiga las causas del colapso del puente San Cristóbal, en Chiapas, en octubre del 2004 -obra cuyo costo fue de mil 200 millones de pesos-, pero se reserva la información para ''no afectar el resultado de las indagatorias''.

Un documento presentado por empresas constructoras a la SCT, en poder de este diario, señala que fueron detectadas serias deficiencias desde el inicio del proyecto y destaca que estudios de empresas especializadas descubrieron desde 2001 problemas en el proyecto de ingeniería, principalmente la ''pérdida de horizontalidad'' de los patines de la superestructura y el desfasamiento entre los extremos de los voladizos, lo que impidió conectar con exactitud la dovela de cierre.

Semanas después de que el presidente Vicente Fox inauguró el puente San Cristóbal -que uniría por una vía corta la ciudad colonial de San Cristóbal de las Casas con la capital, Tuxtla Gutiérrez-, unos 50 metros de la estructura, cuya construcción llevaba un avance de 95 por ciento, se desplomaron a una barranca de 200 metros y dañaron severamente la pila que sostenía la superestructura.

El 24 de octubre de 2004 cinco años de trabajo y mil 200 millones de pesos se derrumbaron en unos minutos. Nadie supo explicar con precisión las causas. Hasta hoy la información es difusa e imprecisa, pero los gobiernos federal y del estado determinaron que varias réplicas telúricas habrían provocado el desplome del puente San Cristóbal.

Para sorpresa de muchos, el peritaje inicial de la SCT determinó que una serie de sismos (se habló de ocho) provocó el colapso del puente. La dependencia nunca entregó públicamente los registros oficiales de los movimientos telúricos que supuestamente derribaron la costosa obra.

El Servicio Sismológico sólo tiene registrados cuatro temblores en octubre. Uno ocurrió un día después del colapso del puente San Cristóbal.

Con base en el primer peritaje de la SCT, la Procuraduría General de la República determinó cerrar el caso porque, aseguró, ''no hay más que investigar'' pues las causas del siniestro ''fueron los movimientos telúricos''.

Una solicitud de este diario al Sistema de Solicitud de Información (SISI) del IFAI confirma que el caso no está cerrado y que existe una investigación judicial. ''Se encuentra pendiente una averiguación previa iniciada con motivo del colapso de puente. En caso de divulgar la información podría afectarse el resultado de la indagatoria'', responde a la solicitud número 0000900015706.

Advertencias soslayadas

''Durante el proceso de fabricación y al inicio del armado y conformado de dovelas se detectó que el proyecto presentaba fallas, ya que no se podían cumplir las consideraciones geométricas'', señala un documento de la empresa Ingenieros y Contratistas, SA de CV (Iconsa).

La empresa proyectista JESA descubrió, y lo informó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que en el proyecto del puente San Cristóbal no se consideró ''la pendiente longitudinal sobre la curva en planta'', lo que ocasionó, según la misma empresa, una pérdida de horizontalidad en patines.

''Al inclinar la superestructura para dar la pendiente de empujado o de servicios, por ser ésta un segmento de una curva con radio constante se produce un efecto de giro que provoca la pérdida de horizontalidad en los patines con pendientes hasta de 2.29 por ciento (21 mm)'', señala el documento de Iconsa aceptado por la proyectista JESA.

Destaca también la pérdida de verticalidad en las almas. ''El desplome de las almas es producto de no haber considerado la pendiente longitudinal sobre la curva en planta y que el desplome máximo de estos elementos en su altura total sería de 9 mm por dovela.''

Pero el análisis geométrico presentado por Iconsa coincide con los nueve milímetros de la primera dovela, pero en otras 14 dovelas el deplome total de las almas era de 204 milímetros.

El análisis de la empresa pone énfasis en el desfase en el plano horizontal de los ejes de la estructura respecto de los ejes de los apoyos provisionales para empujado de los definitivos.

Señala: ''El efecto del giro de la superestructura provoca que ésta se desvíe de los ejes longitudinales de los apoyos de empujado, lo que se conoce como desviación transversal. La proyectista JESA acepta que se presenta esta desviación y propone modificar la curvatura de la estructura incrementando un milímetro la apertura de las juntas entre dovelas''.

En el documento, entregado también a la SCT, la proyectista JESA advierte sobre el error geométrico y señala que es necesario agregar 74 centímetros a la longitud total de la superestructura. ''Esto, adicionalmente a los acortamientos de las dovelas, producto de las temperaturas por soldadura'', precisa.

Desde 2001 la empresa proponía soluciones para evitar el desastre: ''Durante el proceso de empujado se presentaran giros en las estructuras en voladizo de sentido contrario en cada margen, provocando desviaciones entre los extremos de los voladizos al centro del claro (...) que hacen imposible la conexión de ambos extremos mediante la dovela de cierre''.

La empresa Iconsa concluye que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ''minimiza el serio problema del proyecto de ingeniería en la superestructura''. Poco se sabe si las recomendaciones de la proyectista JESA se atendieron. Lo cierto es que el 24 de octubre de 2004 se derrumbaron mil 200 millones de pesos del erario.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.