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Luis Hernández Navarro

La sospechosa muerte de Sonia Madrid

A las ocho y veinticinco de la noche del pasado 27 de septiembre, un pistolero bajó de un Gran Marquís modelo 1968 en la colonia Nombre de Dios de la ciudad de Chihuahua, identificó a la maestra Sonia Madrid Bojórquez y le disparó a quemarropa dos tiros en el tórax con una escuadra calibre .45. La profesora cayó muerta. Los asesinos abandonaron el auto a unas cuadras del lugar y huyeron en una camioneta.

La difunta era funcionaria sindical de la sección 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en la que ocupaba la secretaría de promociones económicas. Tenía casi 22 años de servicio y un pleito casado con los dirigentes del gremio y con el despacho Aries Consultores.

Como representante gremial la maestra Madrid era la responsable de manejar los seguros de vida grupales y de retiros de los agremiados. El despacho Aries Consul-tores administraba todas las cuotas que aportan los trabajadores de la educación para sus seguros: 50 millones de pesos al año, y recibía por ello una jugosa comisión. La empresa no entregaba dividendos al sindicato o, por lo menos, no lo hacía oficialmente.

Héctor Jesús Faudoa Villegas, dueño de la compañía, tenía una larga relación con la sección 42, trenzada a través de su hermano Gabriel, desde que en 1998 lo recomendó con el dirigente gremial del SNTE en el estado. Héctor Jesús fue contratado como su agente de seguros. En 2000 creó Aries Consultores. En 2004 Gabriel fue nombrado secretario de crédito de la sección sindical.

La profesora Madrid detectó graves irregularidades en el manejo de los seguros y la administración de las cuotas por parte de Aries Consultores. Entre ellas se encontraban: el fraude en el pago del siniestro de Alvaro Rangel Ramos, pagado por MetLife. Duplicidad en el cobro de los seguros o alteración de la suma asegurada. Y la exigencia de pago de una comisión de Aries Consultores a la sección 42. La maestra certificó ante notario la alteración de documentos, incluso certificados médicos, que se hicieron para pagar el seguro al profesor Rangel Ramos.

A pesar de ello, el secretario general del organismo, Miguel Ramírez Sánchez, leal a Elba Esther Gordillo, se resistió, en tanto no tuvo otra opción, a quitarle la administración de los seguros a la compañía de su amigo y recomendado. Finalmente Aries dejó de manejar los seguros y perdió, además, un proyecto para formar una comercializadora para vender a crédito a los mentores ropa, electrodomésticos y viajes.

Para que no quedara duda del tráfico de influencias en el gremio, Aries fue sustituida por el consultor "independiente" de seguros "independiente" Javier Gustavo Garza, quien trabajó en la sección 14 de Guerrero con Job Bernache, representante del comité nacional del SNTE en varios estados, entre los que se encuentra Chihuahua.

Maestros democráticos denunciaron a Bernache por malos manejos y enfrenta una auditoría por el manejo de los seguros del magisterio guerrerense. Hecho nada excepcional en la entidad si se considera que de allí es Francisco Yáñez, uno de los principales operadores financieros de la maestra Gordillo y vocal de vivienda de la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Estado (FSTSE) ante la junta directiva del Fondo de Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores al Servicio del Estado (Fovissste). Su hermano Ricardo Yáñez fue recientemente inhabilitado por la Contraloría como delegado estatal del ISSSTE, pero el entonces director de la institución, Benjamín González Roaro, lo nombró encargado del instituto en Chihuahua.

Francisco Yáñez fue director de Vivienda para el Magisterio (Vima), hipotecaria que promovió la adquisición de casas para los trabajadores de la educación con sus créditos del Fovissste, acusado de malos manejos. En Chihuahua, Vima arrojó un saldo fatal: fraccionamientos inconclusos, conflictos legales por los terrenos donde se construyeron casas y manejos oscuros en el financiamiento para adquirirlas.

Curiosamente, en el momento del homicidio de la maestra Sonia, el líder sindical Ramírez Sánchez declaró que el asesinato era obra del crimen organizado. Descartó, además, que la muerte tuviera relación con el trabajo gremial o que ella estuviera molesta con la gestión del despacho.

El 23 de enero la Procuraduría General de Justicia del Estado desmintió al secretario general de la sección 42. En esa fecha informó de la detención de tres hombres y una mujer, presuntos homicidas de Madrid. Héctor Jesús Faudoa Villegas, dueño de Aries, fue presentado como autor intelectual del crimen. Pagó a los autores materiales 170 mil pesos. Aunque las autoridades no descartaron una investigación en el interior del sindicato magisterial, las indagaciones no han dado resultados concretos.

Parece poco probable que, a pesar de lo enrarecido del ambiente sindical, las averiguaciones sobre el crimen avancen más allá de donde se encuentran. El gobierno de Fox se negó a investigar la guerra sucia contra el magisterio democrático que desató la dirigencia nacional del SNTE en la que fue asesinado el profesor Misael Núñez Acosta. Pudo más el pacto de Elba Esther Gordillo con la pareja presidencial que la promesa de esclarecer el pasado. El apoyo de la maestra Gordillo a la candidatura presidencial de Felipe Calderón hará aún más difícil la indagatoria.

Más allá de la importante labor que ha desarrollado la prensa local para esclarecer el homicidio, en Chihuahua tampoco hay clima para que se vaya más a fondo en el asunto. José Reyes Baeza, gobernador del estado, necesita al sindicato magisterial para gobernar el estado y no tomará medidas que pongan en entredicho ese apoyo.

El sospechoso crimen de Sonia Madrid Bojórquez sigue esperando una explicación más profunda. La mula no era arisca.

 
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