Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 4 de junio de 2006 Num: 587


Portada
Presentación
Bazar de asombros
Para alejar la idea de la muerte
CARLOS ALFIERI
ENTREVISTA A KAZUO ISHIGURO
Nota útil sobre Bulgákov
JORGE BUSTAMANTE GARCíA
No hubo mujer más feliz que yo
ALEXANDR SCHUPLOV
Escribir antes que morir
OLGA NAUMOVA
Paul Schreber: en busca del lenguaje genial
ANDREAS KURZ
La senda del color
VLADY
Lo que el viento a Juárez
Mentiras transparentes
FELIPE GARRIDO

Columnas:
Enrique López Aguilar

Verónica Murguia

Angélica Abelleyra

Luis Tovar

Juan Domingo Argüelles

Noé Morales Muñoz


Directorio
Núm. anteriores
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Escribir antes que morir

Olga Naumova

Con esta frase Mijail Bulgákov comenzó la inminente redacción de la novela, que por entonces todavía no encontraba el título (El Maestro y Margarita) conocido por todos en la actualidad. Los críticos literarios hasta la fecha no se ponen de acuerdo sobre si los intentos por parte del autor de redactarla fueron tres, o seis u ocho. La idea surgió en el escritor hacia 1928 y las primeras variantes del texto se realizaron en 1929, año de un gran viraje en el país y en el destino del autor.

Bulgákov escribió esta novela en el trozo de vida que aún le quedaba, es decir durante once años. En esos once años sucedieron muchas cosas. Por ejemplo, la carta que envió al gobierno de la urss, esa especie de ultimátum, de grito de náufrago. Stalin, que acababa de perder a uno de "sus" literatos (Maiakovski) y que, al parecer, no quería perder a otro (Bulgákov estaba ya al borde del suicidio), lo llamó por teléfono. De nuevo (no sin la protección de Stalin) lo invitaron a trabajar en el Teatro Artístico y Académico de Moscú. Pero cuando quitaron del repertorio su pieza sobre Molière (que había sido representada sólo siete veces) decidió irse, mortalmente ofendido y agotado. Trabajó luego como libretista en el Teatro Bolshoi. Escribió un libro sobre su admirado Molière para la serie Vida de personajes extraordinarios,1 pero fue rechazada.

Y todos esos años volvió, una y otra vez, a su "última novela". Al principio era realmente una novela sobre el diablo, con el embrujo bulgakovskiano característico: las primeras variantes tenían nombres como El gran Canciller, Satanás, Sombrero de plumas. Pero después, poco a poco, comienza a sonar casi en silencio una brillante nota satírica, con la aparición de un nuevo personaje, Ivan Desamparado, mientras que los viejos personajes van tomando un nuevo rostro. El 12 de noviembre de 1937, su mujer Elena Sergeevna escribe en su diario: "En la tarde Misha2 trabajó en la novela El Maestro y Margarita." Escribía, arrojaba lo escrito al fuego, de nuevo escribía, reescribía, hacía correcciones…

La última versión se produjo en el último medio año de vida del escritor. Él mismo sabía, como médico, que estaba muriendo. La nefroesclerosis arteriolar le empobrecía la vista y, por momentos, lo sumía en una completa ceguera. Entonces dictaba las correcciones a su mujer. La última vez que Bulgákov trabajó en su novela fue el 13 de febrero de 1940. Y murió el 10 de marzo.

Elena Sergeevna recuerda que hacia el final de la enfermedad hubo un momento cuando el escritor casi perdió el habla y a veces le salían sólo el comienzo o el final de las palabras. Sentada frente a él, Bulgákov le daba a entender que necesitaba algo. Ella pensaba que podría ser una medicina, o algo para beber, pero después le quedaba claro que no era nada de eso. Entonces caía en cuenta y le preguntaba: "¿Quieres tus cosas?". El asentía con un gesto que podía significar "sí" y "no". Ella le insistía: "¿El Maestro y Margarita?" Terriblemente contento hacía una señal con la cabeza: "Sí, eso". Y decía tres palabras con suma dificultad: "¡Que lo sepan! ¡Que la conozcan!"

¿Por qué esa obra era para él tan importante? ¿Tal vez porque la escribió con la certeza plena de que nunca la publicarían? Por supuesto que en la novela hay mucho de autobiográfico. Por supuesto que en ella hay mucho de la venenosa sátira bulgakovskiana. ¡No es que la lástima, ni el agravio muevan a la persona en los últimos minutos de la vida! Hay que suponer que en su novela Bulgákov dejó, en resumidas cuentas, su vida, toda su experiencia como hombre y como escritor. La experiencia padecida por el "desdichado y encendido Maestro", como llamó a Molière en su libro sobre el escritor francés.

¿de qué trata "el maestro y margarita"? Trata de cómo el ser humano puede trabajar por su destino. De qué posibilidades se le dan en el camino de la vida y qué es lo que ocurre cuando emplea esas posibilidades y cuando no las aprovecha. Es una novela que indaga sobre si puede o no el hombre encontrar su camino y si esto es algo que le sea imprescindible.

El diablo-Voland es un personaje que, con permanentes cambios, atravesó toda la historia de creación de la novela. ¿Pero qué clase de personaje es? ¿El príncipe de las tinieblas, el diablo, Satanás? Recordemos el epígrafe: "Soy parte de esa fuerza, que siempre quiere el mal, y sólo sabe hacer el bien." ¿Es Voland perverso o bondadoso? Ni bueno, ni perverso, ni siquiera es juez. En parte es un observador que actúa poco. En parte es un catalizador que acelera los procesos que suceden en el alma de los seres humanos. Es más, Voland es una suerte de espejo que le fue donado a la ciudad de Moscú y sus habitantes. Y los moscovitas del primero de mayo de 1929 tuvieron la posibilidad de verse a sí mismos exactamente como eran, les gustara o no.

¿Cómo reaccionaron a todo esto? Una buena parte de los moscovitas entrevió en la aparición de Voland una verdadera calamidad: algo cundía con estrépito, algo se quemaba, alguien desaparecía y sencillamente nadie entendía lo que sucedía. Bulgákov los considera en masa, por ejemplo como una multitud de varietés, como visitantes del restaurante en la Casa Griboiedov o como compradores en el mercado Smolienski.

Otra clase de personajes eran aquellos con los que Voland y sus ayudantes se relacionaban personalmente, como Stepán Bogdánovich, Nicanor Ivánovich Basói, el tío de Kiev, Poplavski, que cayeron en el torbellino de los acontecimientos y a quienes les suceden las cosas más inesperadas y extraordinarias: son convertidos en otros seres, o son echados a Yalta, o los cuelgan de las escaleras, o les muestran películas de terror, etcétera. Son gente que reflexiona poco en su destino, que necesitan sólo de cosas tangibles: dinero, casa, mujeres, bebida. ¡Y ahí no hay ninguna finalidad, ninguna voz interior!

Pero en la novela hay otro tipo de personajes, entre los que se encuentran Berlioz y el poeta Riujin. No son los personajes principales, pero son muy característicos pues Bulgákov en la vida real estaba rodeado de personas parecidas.

Berlioz era de los que apostaba por la "reconstrucción". Hasta la revolución había sido, probablemente, un creyente moderado, como todos. Y después, como todos, se volvió ateo y lleva a cabo con el joven poeta Riujin una labor de esclarecimiento. Voland solía afirmar que nada es casual, que en todo hay una causa y un efecto. Pero Berlioz prefería "no escuchar". En las versiones tempranas de la novela este motivo era aún más agudo: el inteligente Berlioz tiene la oportunidad de salvar al frondoso Iván Desamparado, pero no lo hace, se inhibe por completo.

Con el poeta Riujin acontece una historia todavía más interesante. Riujin era aquel poeta que en la Casa Griboedov ayudó a atar a su enloquecido colega Iván Ponirev, que escribía bajo el seudónimo de "Desamparado". Riojin llevó a Desamparado a la clínica Stravinski para que lo atendieran. Desamparado, que ya se había encontrado con el diablo-Voland en los Estanques del Patriarca, y que se había convertido en un peculiar reflejo de él, "necesitaba urgentemente desenmascarar a Riujin": "Es un kulak3 que trata de enmascararse de proletario con mucha astucia. Observe la agria expresión de su cara y compárela con los rimbombantes versos que ha compuesto para el primero de mayo, ja, ja, ja… ¡Mírele, mírele por dentro! ¡Qué estará pensando…¡Se quedaría usted boquiabierto!" Después de un primer arrebato de ultraje, Riujin logra comprender que la desgracia no radica en que las palabras de Desamparado sean ofensivas, sino que "en ellas se encuentra la verdad": "Él ya tenía treinta y dos años. Pero, ¿qué vendría después? Seguiría escribiendo unos cuantos poemas al año. ¿Hasta la vejez? Sí, hasta la vejez. ¿Pero qué le aportarían sus versos? ¿La gloria? Qué tontería. No te engañes. La gloria no es para quien escribe malos versos. Pero, ¿por qué eran malos? La verdad, él dijo la verdad, se inculpó Riujin a sí mismo sin compasión alguna: ‘No creo en nada de lo que escribo!’"

Riujin se vio muy claramente a sí mismo, su suerte, el pasado, el presente y el futuro. ¿Qué podría seguir después? Cómo procedería él con todo lo que descubrió para sí mismo en ese despiadado pero justo espejo?: "Un cuarto de hora más tarde, Riujin, en completa soledad, estaba sentado y se inclinaba sobre un plato de pescado. Mientras bebía copa tras copa, se decía que arreglar algo en su vida era ya imposible y sólo le quedaba olvidar."

¿pero siempre es así de áspero el encuentro con Voland?

Hay algunos personajes en la novela con los que nada de esto puede suceder, por ejemplo Iván Desamparado y Levi Matvéi: ¿en qué pueden parecerse estos dos personajes, si uno es poeta y el otro recaudador de impuestos? Concentrémonos en el poeta. Iván Desamparado es un hombre muy ingenuo y sencillo, y en ello tal vez radica su felicidad, no se cierra a nada y no le alcanza a crecer ninguna coraza. Probablemente, por eso le llegó su oportunidad. El encuentro con Voland en los Estanques del Patriarca, al comienzo de la novela, tuvo un colosal impacto en su vida. Cuando permaneció en la clínica siquiátrica tuvo mucho tiempo para reflexionar. El día que el Maestro y Margarita abandonaron Moscú, de la única persona que quiso despedirse el Maestro fue de Iván Desamparado: "Iván, muy lúcido, les dijo: qué bueno que vinieron. Mantengo mi palabra y no volveré a escribir versitos. Ahora me interesa otra cosa… quiero escribir de otros asuntos. Mientras he estado aquí convaleciendo, he logrado entender muchas cosas." Después, por el epílogo, sabemos que se convirtió en historiador, que estuvo enfermó pero se curó. Iván Desamparado es en la novela un perfecto aprendiz. Todo se lo explicaron, se lo mostraron todo, le dieron todas las oportunidades, pero él las dejó pasar y sólo le resta esperar la siguiente visita de Voland.

El Maestro y Margarita no se pusieron a esperar a Voland. Cambiaron su suerte antes de toparse con él. Tal vez por eso sus nombres sirvieron de título a la novela, aunque los personajes "principales" de la novela sean varios: Voland, Poncio Pilatos, Ieshua, Iván Desamparado.

Margarita vivía en su rinconcito gótico, tenía todo lo que podría desear una mujer: un esposo joven, atractivo, agradable, dinero, apartamento, vestidos y ninguna preocupación para sobrevivir. ¿Pero era feliz? "Ni un solo minuto." En cierto momento comprendió que, sencillamente, moriría pronto. Entonces tomó unas flores amarillas, que odiaba terriblemente, las tomó como símbolo, como bandera, como grito, y salió de la casa. En la esquina de una callejuela y la avenida Tverskaya encontró a su amor. Su vida cambió abruptamente, pero ella misma se encargó de ello. Ella misma, sin la ayuda de ningún diablo-Voland, dio el paso al encuentro del "verdadero, leal y eterno amor".

El Maestro era un historiador que trabajaba en un museo y que traducía de varios idiomas. Con el tiempo recibió una liquidación de cien mil rublos. ¿Cómo podría gastar semejante suma? De muchas formas. Se fue de la casa, alquiló un sotanito en una construcción y se puso a escribir una novela sobre Poncio Pilatos. ¡Escribir sobre Poncio Pilatos en tiempos soviéticos! ¿Para qué? ¿A quién le hacía falta? ¿Era algo que le prometiera la gloria? Es poco probable. ¿Le dejaría dinero? El maestro no pensaba en eso. Escribía porque no podía no escribir. Era lo que vivía en él. Era su presente, su esencia, su naturaleza. La voz sabia que lo inquietaba, como en el diario de Bulgákov.

¿Y el diablo-Voland? Voland simplemente retribuía según los méritos. Cada quien recibía aquello que ambicionaba. Quien perseguía dinero fácil, recibía papel de caramelo, verdadero valor de ese dinero. Quien desdeñaba la responsabilidad ante el destino, recibía la augurada muerte. Pero quien iba tras su voz interior, encontraba la felicidad.

Traducción de Jorge Bustamante García

Notas:

1 Bulgákov escribió "Vida del señor de Moliere" especialmente para esta serie, en los años treinta, donde salió por primera vez sólo hasta 1962 (N. del T.)

2 Diminutivo de Mijail (N del T)

3 Campesino terrateniente (N del T)

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