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Mediante cronologías de radiocarbono ubican en el tiempo los fenómenos meteorológicos

Crean herramienta estadística para analizar cambios climáticos

El método fue creado por el mexicano Andrés Christen, del Cimat

Investigadores de varios países han solicitado el apoyo del científico para construir los fechamientos de diversos puntos del planeta

AGENCIA CONACYT

El doctor Andrés Christen, especialista del Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat), ha desarrollado un método estadístico útil para realizar cronologías de radiocarbono, las cuales sirven, entre otras cosas, para ubicar en el tiempo y con mayor precisión, los momentos en que han ocurrido cambios climáticos en el pasado.

El investigador mexicano comentó que lleva dos años trabajando en esta herramienta matemática, la cual diseñó como parte de un proyecto conjunto con el holandés Maarten Blaauw, paleoecólogo que realiza un posdoctorado en el centro de investigación guanajuatense.

La metodología del investigador está basada en la estadística Bayesiana, mediante la cual se obtienen estimaciones sobre las fechas en que ocurrió algún fenómeno meteorológico, esto a partir de los fechamientos con radiocarbono de algunas muestras de turba.

Material orgánico fosilizado

La turba, a la cual los especialistas llaman perfil, es la acumulación de materia orgánica en el suelo que posee un alto contenido de carbono; en ella se encuentran restos de polen, insectos o plantas que vivieron hace miles de años. Este material orgánico fosilizado se halla en lugares de latitudes altas, caracterizados por humedad y acidez elevadas, pocas concentraciones de oxígeno, bajas temperaturas y nula actividad bacteriana, factores que contribuyen a que la materia orgánica se acumule en forma de "lomitas".

La muestra de turba se puede obtener mediante un tubo o una pequeña excavación para recolectar una porción de materia orgánica, la cual es seccionada en forma horizontal para analizarla en un microscopio óptico y determinar la presencia de los restos de las especies atrapadas en el suelo.

Posteriormente, algunas de las "rebanadas" de la turba son fechadas con radiocarbono; "no se puede datar todo, es impráctico, porque cada fechamiento cuesta alrededor de 500 dólares o más, independientemente de que es un proceso tardado y que en algunos niveles no se encuentra material adecuado para hacerlo", explicó el doctor Andrés Christen.

Por este motivo, el científico utilizó un conjunto de "modelos matemáticos a partir de la relación entre la profundidad del material analizado y su antigüedad, usando los datos de los fechamientos de radiocarbono como punto de partida y restringido por límites ecológicos, como la velocidad de acumulación.

"Cada modelo matemático da para cada centímetro un año específico; si tomamos todos los modelos (acorde con la distribución a posteriori de éstos, dados los fechamientos radiocarbónicos) podemos construir un histograma con los años que entregó cada profundidad, y así construimos una distribución de edades."

El doctor Christen aclaró que ninguna metodología, incluida la suya, puede establecer con toda precisión una fecha para cada muestra del material orgánico, sin embargo, "sí podemos obtener una distribución (a posteriori) de edades para establecer, aproximadamente, cuándo se presentó algún fenómeno climático".

Una vez elaborada la cronología de la turba, los paleoecólogos pueden analizar cada porción de la misma y determinar si hubo un cambio sustancial en las condiciones del clima entre una época y otra.

"Si en un determinado centímetro hay restos de una planta de ambiente húmedo, y dos centímetros más arriba ya no los hay, eso quiere decir que desapareció, cambió el ambiente de uno más húmedo a uno más seco", señaló el doctor Christen.

De acuerdo con el especialista en estadística del Cimat, esta herramienta permite a los paleoecólogos estudiar los cambios climáticos que ha sufrido el planeta en otras épocas, así como precisar qué papel ha jugado la actividad humana en dicho fenómeno.

"Cuando se dice que la Tierra se está calentando, inmediatamente decimos que es culpa de la contaminación generada por el hombre, pero una pregunta relevante sería: ¿qué tal si hay otros factores ambientales que causan el calentamiento; qué tal si algo parecido ya ha sucedido en el pasado?"

Aclaró que el ser humano tiene una clara responsabilidad respecto del calentamiento del planeta, pues, como consecuencia de la actividad industrial, actualmente hay tres veces más dióxido de carbono en la atmósfera que hace 150 años; "pero ¿qué tal si no todo fuera culpa del ser humano?; eso hay que determinarlo científicamente, por eso es importante tener este tipo de herramientas".

La metodología desarrollada por el matemático ha sido aplicada en un software, y su relevancia es tal que varios grupos de investigación han solicitado la colaboración del doctor Christen y su colega Maarten Blaauw para construir la cronología de diversos puntos del planeta donde se acumula la turba, entre ellos Argentina, Holanda, Alemania, Noruega, Dinamarca, España, Inglaterra y Estonia.

 
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