Usted está aquí: viernes 16 de junio de 2006 Ciencias La inteligencia artificial tardará 150 años en emular al hombre

Raúl Rojas dirige al equipo de la Universidad Libre de Berlín en la RoboCup 2006

La inteligencia artificial tardará 150 años en emular al hombre

"Mi pronóstico es que no se logrará", dice el científico mexicano en plática con La Jornada

EVA USI ESPECIAL PARA LA JORNADA

Ampliar la imagen Arietes en acción, durante la RoboCup, en la ciudad alemana de Bremen Foto: Eva Usi

Bremen, 15 de junio. De forma paralela al Mundial de Futbol de Alemania 2006, en el puerto de Bremen el mundo de la robótica se disputa la RoboCup, el torneo científico sobre la inteligencia artificial desarrollada por las universidades.

El defensor del título en la liga de robots pequeños es el matemático Raúl Rojas González, quien dirige al equipo de la Universidad Libre de Berlín.

Desde 1997, año en que el ser humano fue derrotado por primera vez por una computadora en una partida de ajedrez (Deep Blue venció a Gary Kasparov), se realiza cada año el campeonato mundial para robots en distintas disciplinas.

El objetivo es emular el viejo anhelo del hombre de crear un ser pensante y semejante a sí mismo, que sea capaz de superarlo. El torneo, ideado por investigadores japoneses, contribuye también a exhibir la investigación de punta en inteligencia artificial y se espera que en 2050 un equipo de robots derrote por fin a los jugadores de carne y hueso en un partido de futbol.

Desde la primera edición de la RoboCup en 1997, en Nagoya, Japón, la tecnología se acerca cada vez más a este objetivo. "Entonces los robots no se movían mucho y tenían dificultades para encontrar la pelota. Pero ahora son rápidos, todos ven el balón y saben cuál es su posición en el campo", dice en entrevista con La Jornada el profesor Raúl Rojas González.

Explica que lo que permite la comunicación entre jugadores es una especie de robot distribuido. Lo que estamos viendo en la Robocopa es un "multirrobot que cuenta con muchos componentes, aunque sean separados".

Participan 440 equipos de 36 países, que se disputan 33 títulos en distintas disciplinas.

Una de las eminencias del campeonato es el director técnico de los FU Fighters, Rojas González, quien ha llegado a Bremen para defender los títulos de campeón logrados en Portugal y Japón (2004 y 2005).

"Tenemos un buen equipo en la liga de robots pequeños. Nuestro contrincante principal es la Universidad Carnegie Mellon, de Pittsburgh, Estados Unidos. Si todo sale como creo, la final debe ser con ellos", afirma Rojas González.

El matemático, egresado del Instituto Politécnico Nacional, dirige desde hace años también el equipo que participa en la liga de robots de tamaño mediano.

"Ahí está mucho más peleado y sobresalen los robots japoneses. El año pasado llegamos a la final y perdimos contra la Universidad de Keio", recuerda.

Distintas categorías

El encuentro robótico tiene lugar en cuatro pabellones feriales de Bremen y se centra en tres categorías básicas: futbol RoboCup, de rescate y RoboCup Junior, en el que participan equipos de preparatorias.

En el torneo de soccer, los robots se enfrentan en distintas ligas: robots pequeños, medianos, cuatro patas (perros), simulación y humanoides.

En la categoría de RoboCup Junior, los organizadores intentan estimular la formación de nuevas generaciones de científicos. En esta rama, en la que participan 400 equipos, pueden participar los interesados menores de 18 años, siempre que formen parte de un equipo.

En la competencia de rescate participan robots que entran en acción en simulacros de desastre. Este año participa por primera vez la categoría de Robot at home, que busca crear máquinas capaces de asistir al ser humano en labores cotidianas.

Raúl Rojas refiere que México no ha sido ajeno a estos torneos. Señala que en la liga de perros ha habido equipos mexicanos del Tecnológico de Monterrey, y ahora el Instituto Tecnológico Autónomo de México cuenta con un equipo en la liga de robots pequeños con ruedas.

Hasta el próximo 20 de junio, cuando tendrá lugar el partido final de la RoboCup, se habrán jugado cientos de partidos. En la liga de robots pequeños el finalista habrá jugado siete partidos, mientras en la de tamaño mediano, nueve. "Cuando se llega a las semifinales o finales, la diferencia entre los equipos es muy pequeña, es milimétrica. Los robots son muy parecidos y también el software, por lo que la suerte juega un papel importante", afirma Rojas González.

El mexicano machaca a sus alumnos en que el lugar alcanzado es secundario, "lo importante es demostrar que sabemos hacer las cosas".

¿Cuál es la clave del éxito? El catedrático resume que es la atención del detalle. Un robot es una suma de varios componentes. La visión: que el robot pueda ver. La mecánica: que se pueda mover bien. La electrónica: que reciba los comandos. La comunicación: que esté en contacto con otros robots, y el comportamiento: que reaccione correctamente a la situación.

"Siempre hemos puesto énfasis en la integración del sistema para que ningún componente falle. A veces hay equipos que tienen mejor mecánica, mejor electrónica o mejor software, pero en conjunto nosotros siempre hemos tenido un equipo bien balanceado. Un robot en el que todas las partes juegan su papel como debe ser; eso es lo que nos ha permitido tener un papel exitoso en los siete RoboCups en que hemos participado", añade.

El taxi sin chofer

Rojas González y su equipo berlinés han encontrado un nuevo desafío en el mundo de la robótica automotriz. "Nos queremos dedicar a los robots en automóviles autónomos: el taxi sin chofer. Que le dice uno: ¡quiero ir a tal lado! y lo lleva automáticamente", afirma.

Ya existen prototipos y compañías automotrices que trabajan en eso desde hace años. Rojas González tomará parte en una competencia de automóviles robóticos (en 2007 en Estados Unidos) que son capaces de viajar sin chofer y cubrir distancias de entre 20 y 30 kilómetros.

"Tienen que detectar los semáforos, las señales de tráfico y a otros automóviles que circulen por ahí. Si nadie logra ganar, el premio de 2 millones de dólares se guarda para el siguiente año".

El investigador señala que si bien la inteligencia artificial ha avanzado mucho, está muy lejos de poder construir robots comparables a los seres humanos.

"Eso tardará entre 100 y 150 años; entonces tendremos robots con un mínimo de inteligencia y con un gran complejo aparato sensorial", afirma. Recuerda que en 2050 el movimiento RoboCup aspira a derrotar a los seres humanos, pero aclara: "mi pronóstico es que no se va a poder".

 
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