Usted está aquí: lunes 19 de junio de 2006 Cultura Festeja La Cebra Danza Gay una década de denuncia creativa

José Rivera, su fundador, asegura que se centra en la coreografía narrativa

Festeja La Cebra Danza Gay una década de denuncia creativa

Presentará una retrospectiva con sus principales creaciones en el Centro Nacional de las Artes

Muchos jóvenes quisieran gritar lo que presentamos en el escenario, asegura el bailarín

FABIOLA PALAPA QUIJAS

Ampliar la imagen José Rivera Moya, bailarín, coreógrafo y fundador de la compañía La Cebra Danza Gay, durante la entrevista Foto: Yazmín Ortega Cortés

Durante una década, la compañía La Cebra Danza Gay, bajo la dirección artística de José Rivera, ha mantenido el discurso coreográfico de denuncia para reflejar la problemática de la comunidad homosexual.

El trabajo escénico de la agrupación no sólo aborda el tema del sida, los travestis, los crímenes de odio por la homofobia y la discriminación, también presenta la opinión que tiene la Iglesia sobre la homosexualidad y la prostitución masculina.

El fundador y director de la compañía, quien reconoce que tiene la influencia de Raúl Flores Canelo, ha desempeñado a lo largo de estos 10 años un importante papel de activista social con sus coreografías.

En entrevista, José Rivera señala que varios compañeros del gremio lo han criticado porque sus obras no son complejas, sin embargo, por medio de la danza ha logrado expresar su pensamiento.

Coreografía narrativa

"La gente entiende y se identifica con la denuncia, con los derechos humanos, con la transgresión, con la irreverencia. Muchos jóvenes gays en el país tienen ganas de gritar lo que La Cebra presenta en el escenario. Soy un coreógrafo narrativo", explica.

Con una retrospectiva que incluye lo mejor de sus obras, La Cebra Danza Gay festejará 10 años de trayectoria en el Centro Nacional de las Artes (CNA) del primero al 16 de julio. Posteriormente se presentará en Tijuana, Mexicali, Colima y Oaxaca.

Al referirse a las críticas que ha recibido la agrupación por su afiliación a la danza homosexual, Rivera aclara que La Cebra Danza Gay es el nombre de la compañía que representa a una comunidad en México, la cual enfrenta el rechazo de la sociedad.

"El problema de la homofobia en el país no está resuelto y es el momento para que varios artistas e intelectuales sean voceros de esta comunidad."

Sé que no existe la danza hnosexual, agrega Rivera, existe La Cebra como compañía, y danza gay es un concepto para definir mi lenguaje, mi propuesta, mi trabajo.

"Hay otros coreógrafos que abordaron la temática homosexual en la danza contemporánea, no soy pionero en la danza gay, porque antes lo hicieron Raúl Flores Canelo, Marco Antonio Silva y Miguel Mancillas.

"En lo que sí soy pionero -asegura- es en tener un grupo que exclusivamente aborda la temática gay en todas sus obras y todas sus presentaciones; esto causa mucha polémica en este país donde existe la doble moral y la homofobia."

Para José Rivera mantenerse en el gremio artístico ha sido el gran logro de La Cebra, uno de los grupos independientes con mayor audiencia en el país y en América Latina.

A decir del bailarín, la gente se ha identificado con el trabajo y el discurso que maneja la compañía, y otro factor que ha contribuido a la preferencia del público es que se trata de un grupo exclusivamente de varones, algo que no se acostumbra, pues en el mundo dancístico predomina la presencia femenina.

"En las universidades muchas jóvenes asisten al espectáculo, quizá están cansadas de la imagen del macho mexicano y radical; en cambio, cuando ven a un hombre montado en tacones explorando su feminidad, a la mujer le fascina.

"Las mujeres están deseosas de un hombre más sensible, más abierto, más receptivo, y por eso tenemos un gran público de mujeres, desde abuelitas, señoras y jóvenes."

José Rivera, quien nació en San Luis Potosí, recordó que durante su infancia sufrió discriminación en la primaria y secundaria. "Desde pequeño uno va acumulando coraje hacia la sociedad, afortunadamente lo he podido sacar de una manera artística, porque sentí la necesidad de expresar ese daño, ese rechazo".

Hasta este momento -continúa el coreógrafo- me siento orgulloso y agradecido con la vida, porque elegí la danza contemporánea como un camino y La Cebra se convirtió en mi proyecto de vida.

El programa de La Cebra Danza Gay incluye Bailemos a Mozart. Por los ángeles que se han ido (2001), en memoria de todas las personas muertas a causa del sida; Yo no soy Pancho Villa ni me gusta el futbol (1998), que habla sobre el ambiente gay nocturno en esta ciudad, y El soldado y el marinero, una coreografía pasional.

También se presentará Danza del mal amor o mejor me voy, primera obra creada en 1990 con temática gay; El tiempo lo arrasa todo. Queda la muerte (2004), pieza que aborda el lado oscuro del sida, y Ave María Purísima, de prostitución y lentejuelas, coreografía con la que inició la compañía en 1996.

La Cebra Danza Gay se presentará en el teatro de las Artes del CNA (Río Churubusco 79, esquina calzada de Tlalpan). Las funciones serán jueves y viernes a las 20 horas; sábados, 19 horas, y domingos 18 horas.

 
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