Usted está aquí: sábado 24 de junio de 2006 Espectáculos RUIDOS DE LA CALLE

RUIDOS DE LA CALLE

José Luis Pacho Paredes

Un cajón con ida y vuelta

Ampliar la imagen Ejecución de una bailaora en el teatro Albeniz, de Madrid, durante uno de los ensayos de la competencia de baile español y coreografía flamenca Foto: Reuters

Yo sé de un camino llano por el que se va hacia Dios, con el ritmo de la mano

Del dominio popular

EN UN BAR andaluz hay cuatro individuos bebiendo; no dejan de aplaudir, percutir y chasquear los dedos para acompañar sus carcajadas. Sobre la mesa, los vasos de cerveza fría sudan junto a un plato de aceitunas negras. Es verano y nadie tiene prisa.

ACASO CUALQUIER RUIDO con cierto intervalo puede convertirse en ritmo y, a su vez, éste entrar en un palo gitano. Una mano golpea sobre la barra y la otra marca un contrapunto con los nudillos, pum-pá-ta; la charla se enciende y las manos dejan de tocar sobre la madera para hacer palmas y luego comenzar a dar toques sobre la pierna para acompañar un súbito zapateado sobre el piso. Ha comenzado el baile. El duende ha aparecido.

LA SENSIBILIDAD RITMICA entre andaluces es cotidiana; no podría ser de otra forma ante un arte jondo que construye su rítmica con los medios más primarios: las manos y los pies. Por lo mismo, la música flamenca reconfiguró de manera fulminante al cajón peruano, instrumento "elemental": una simple caja que llegó a la península a principios de los años 80, y que en menos de una década se volvió emblemática. Inclusive, su nombre pasó a ser el de cajón flamenco.

RECORDEMOS QUE EL cajón llegó a Perú proveniente de Africa con los esclavos negros, quienes se vieron obligados a utilizar cualquier objeto -cajas de embalaje, tablas o sillas- para poder sortear las prohibiciones contra sus bailes y sus fiestas. Así, los negros rebeldes desarrollaron, durante dos siglos, una técnica peculiar, hasta que el brasileño Rubem Dantas lo introdujo a España, renovando por completo la escena flamenca.

RUBEM LLEGO A España en 1977 para tocar en el sexteto de Paco de Lucía. Con un padrino semejante, el cajón hizo historia: su uso se generalizó durante la década de los años 90 para desarrollar su técnica hacia nuevos rumbos y distinguirse musicalmente cada vez más de su antecesor peruano.

ANTE LAS PRIMERAS críticas de los puristas del flamenco, la bailaora Pilar Pérez de Guzmán lo defendió de esta forma: "En las fiestas gitanas se coge todo lo que sirva de percusión, cajas de fruta o maderas, por eso el cajón combina tan bien, más que el violín o el bajo".

TAMBIEN MANOLO SANLUCAR se entusiasmó al conocerlo: "A mí me parece que es un hallazgo fantástico de Paco de Lucía, más que los tambores. Nos olvidamos que esto (golpear en la mesa) es un instrumento del flamenco. Y lo que más se parece a una mesa es el cajón, porque es de madera".

CADA VEZ HAY más personas tocando el cajón flamenco. Entre ellos, el mexicano Moisés Natenzón, a quien conocí hace ya varios lustros en Nueva York, mientras él estudiaba batería en una escuela de música. Después le perdí la pista, hasta que en 2001 me lo encontré casualmente caminando por el barrio de Lavapiés, en Madrid, rolando por Casa Pata y por el bar Candela, catedrales de la música jonda, y tocando al lado de nombres aún poco conocidos en México, como Jorge Pardo (Paco de Lucía y Chick Corea), Gerardo Núñez y Carmen Linares, entre muchos otros.

EL ESTA AHORA de paso por nuestra ciudad para dar un curso intensivo de cajón flamenco en sus distintos palos, tangos, tanguillos, bulería, alegría, solea y seguirilla, explorando sus herencias negras, inclusive, según Moisés, judías. Pero también buscando su relación potencial con México (donde podemos hallar a su primo el marimbol, que también acompaña el zapateado del son jarocho).

EN EFECTO, CON Moisés Natenzón acaso el cajón flamenco logre traernos nuevas noticias, una vez más, desde el otro lado del océano.

CURSO DE CAJON flamenco en la Casa del Lago, del 26 de junio al 4 de julio. Lunes a viernes de 11 a 13 horas. Inscripciones hasta el 24 de junio. Más información: 5211 6093 y 5211 6094.

 
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