Usted está aquí: jueves 29 de junio de 2006 Política Cómo gobernará AMLO

Martí Batres Guadarrama

Cómo gobernará AMLO

En la lucha política se especula mucho y en algunos casos se miente sobre la naturaleza real de una alternativa política. Así, se han difundido versiones que llegan a ser absurdas sobre la forma en que gobernará Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México. Sobre la base de mi observación y mi propia experiencia, quisiera aproximar al lector una visión de lo que será el gobierno de López Obrador desde mi punto de vista.

Será un gobernante demócrata. No recurrirá al Ejército para resolver conflictos sociales. Se ampliará la libertad de prensa y de expresión. Televisa y Tv Azteca seguirán existiendo, pero ahora tendrán la libertad de discrepar con el Presidente de la República. Se respetará la libertad religiosa. Como jefe de Gobierno, AMLO nunca tuvo un conflicto con una iglesia, por el contrario. También se defenderá el principio de la no relección que han tratado de vulnerar las elites políticas panistas para perpetuarse en los cargos legislativos.

Se ha dicho que será difícil gobernar para AMLO porque lo más probable es que no cuente con mayoría en los órganos legislativos, en las Cámaras de Diputados y de Senadores. Y se pone como ejemplo lo que sucedió a Vicente Fox, a quien el Congreso de la Unión le rechazó sus reformas estructurales no porque las propusiera él o el PAN, sino por su naturaleza antipopular, que generó gran rechazo de la ciudadanía. Por eso digo que, sin desconocer las dificultades reales, será más sencillo construir mayoría legislativa a favor de proyectos sociales que de proyectos neoliberales.

El gobierno de López Obrador no recurrirá a la deuda para financiar su programa. Quienes han recurrido a la deuda son los gobiernos tecnocrátas. El mayor crecimiento en la historia de la deuda interna de México ocurrió con el gobierno neoliberal de Ernesto Zedillo. El gobierno de Fox no modificó la política de endeudamiento, pues a pesar del crecimiento vertiginoso de los ingresos petroleros, contrató por lo menos 90 mil millones de pesos de deuda cada año. En cambio, como gobernante del Distrito Federal AMLO sí modificó la política de deuda, y en lugar de contratar los mismos montos de endeudamiento que sus antecesores, cada año contrató menos monto de endeudamiento pasando de 5 mil 500 millones para 2001 a sólo mil 600 para 2006. Así se convirtió en el gobernante de la ciudad de México que menos deuda contrató en los últimos 30 años. Va a financiar sus programas con tres fuentes de financiamiento: 1) el programa de austeridad republicana, 2) la disminución de la evasión fiscal y 3) la disminución del costo del rescate bancario.

El programa de austeridad republicana no consistirá sólo en reducir el salario del presidente de la República, sino también los salarios de secretarios de Estado, subsecretarios, directores generales y otros altos funcionarios de la administración pública federal. También los salarios de los ministros de la Corte serán reducidos, de los gobernadores, de los presidentes municipales que hayan incurrido en excesos, de los titulares de los órganos autónomos, como la autoridad superior de la Federación, el IFE y muchos otros órganos del Estado, cuyos titulares detentan hoy impresionantes ingresos directos o indirectos. De igual manera se eliminarán las pensiones de los ex presidentes. Pero se limitarán los viajes al extranjero. No podrán ocurrir casos como el del secretario de Salud que viajó 65 veces al exterior. Tampoco se renovará el parque vehicular del gobierno federal.

La estrategia económica no se basará en estatizaciones. Los empresarios tendrán plena libertad y respeto para trabajar e invertir. Incluso todos los empresarios tendrán un trato equitativo y justo, porque en los gobiernos neoliberales un reducido número es el que tiene todas las ventajas y apoyos gubernamentales. El PRD no está peleado con los empresarios. Se mantendrá el equilibrio macroeconómico. Se alentará el mercado interno, el saneamiento de la empresa pública, el desarrollo del sector energético, la recuperación paulatina del salario. Los trabajadores del gobierno federal no serán afectados por el programa de austeridad; por el contrario, verán elevados sus salarios por encima de la inflación cada año.

El ingreso familiar mejorará por diversas vías. Por un lado, al disminuir el precio de los energéticos, gas, gasolina y luz eléctrica. También será fortalecido por la pensión que recibirán todos los adultos mayores y con el Programa de Utiles Escolares Gratuitos, que se establecerá en todo el país, y se verá beneficiado indirectamente al construirse 32 nuevas universidades y 200 preparatorias públicas y gratuitas.

Durante el gobierno de AMLO, el país conocerá un renacimiento de la obra pública, abandonada por los gobiernos neoliberales. Se construirá el tren bala del Distrito Federal a la frontera con Estados Unidos, el nuevo aeropuerto internacional en Tizayuca, nuevas refinerías para disminuir la importación de los derivados del petróleo y otras obras relacionadas con infraestructura básica, servicios, salud, vivienda, educación y desarrollo comunitario. Todo ello generará empleos y ayudará a reactivar una economía que no crece desde hace 25 años. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador será un gobierno de acciones sencillas, de equilibrios y de bienestar universal para la población.

 
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