Usted está aquí: jueves 10 de agosto de 2006 Política México ya votó, pero los votos se contaron mal

Martí Batres Guadarrama

México ya votó, pero los votos se contaron mal

La propaganda del Partido Acción Nacional sobre el conflicto electoral trata de colocar a los impugnadores de la elección del 2 de julio en la situación de absurdos protestantes, de auténticos rebeldes sin causa. Por eso, en una estrategia concertada la propaganda de Acción Nacional insiste en que "México ya votó", en tanto que la del IFE insiste en que la ciudadanía contó los votos.

En efecto, México votó, pero los votos se contaron mal. En efecto, la ciudadanía participó en el proceso, pero muchos ciudadanos insaculados para las casillas fueron sustituidos por gente de la maestra Elba Esther Gordillo, muchas actas fueron falsificadas donde no hubo representantes de la coalición Por el Bien de Todos y muchos datos de las actas no fueron incorporados como tales en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) ni en el cómputo distrital del 5 de julio.

Los votos están mal contados. Supongamos, sin conceder, que no es por dolo o mala fe, sino por "error humano". En cualquier forma, en las actas del IFE hay más votos o menos votos de los que debería haber. Tan sólo en 30 mil casillas existen 898 mil votos más en las actas que el número de boletas que fueron entregadas por la mañana en esas casillas. Y en otras 42 mil casillas hay 722 mil votos menos que el número de boletas entregadas en esas casillas al inicio de la jornada electoral. El número de "errores" suma un millón 621 mil votos, casi siete veces más que el número de votos que constituyen, según el IFE, la diferencia entre Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón.

Nuevamente, suponiendo sin conceder que no haya habido dolo en el conteo, es lógico suponer que la presunta ventaja del candidato de la derecha se puede revertir al recontar los votos. En cada casilla donde se haya cometido el "error" de contar a favor de Calderón un voto que fue para López Obrador se estaría generando una diferencia falsa de 260 mil votos a favor del PAN. De lo anterior se infiere que deben contarse todos los votos. Si el tribunal está aceptando que se cuenten los votos de 11 mil 800 casillas porque hay errores aritméticos en el acta, en consecuencia debería instruir también a recontar todos los votos de todas las casillas en las que las actas presentan errores aritméticos en sus resultados.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) puede hacerlo por dos razones sencillas: 1) porque el propio tribunal ha generado jurisprudencia, o sea, cinco resoluciones consecutivas en el mismo sentido sin ninguna en contrario, señalando que la interpretación de los derechos político-electorales debe ser amplia y extensiva, no restrictiva ni letrista, pues se trata de derechos fundamentales que deben ser garantizados en su ejercicio, y 2) porque la propia Constitución Política establece que el cómputo final lo realiza el TEPJF.

Contar todos los votos no ofende a nadie, no altera, sino refuerza la voluntad de los electores; no violenta ningún principio jurídico, no constituye en sí causa para nulificar el proceso electoral. No hay motivo racional ni razón jurídica para no contar de nuevo todos los votos. En cambio, ya a estas alturas la mayoría de la población coincide con la demanda de "voto por voto, casilla por casilla". Setenta por ciento de los encuestados respaldan la demanda de contar voto por voto. Personalidades del PRD, Convergencia, PT, PRI, Alternativa Social Demócrata, así como del mundo de la cultura, de la ciencia, de la iglesia, los gobernadores de Colima y de Aguascalientes, sindicatos de la UNT y del Frente Sindical Mexicano y muchos mexicanos, que no necesariamente votaron por López Obrador, se han pronunciado por que se vuelvan a contar todos los votos.

Las cifras del IFE no son confiables. Supongamos que no son mapaches, que son humanos que se equivocan como todos. Pues bien, se equivocan en todo. Recordemos que sólo al abrirse 2 mil paquetes electorales el 5 de julio en el cómputo distrital, la supuesta diferencia entre Calderón y López Obrador se redujo de 0.63 a 0.58. Y eso que sólo se abrieron menos de 2 por ciento de los paquetes. Aun así, los genios de las nuevas matemáticas del IFE salieron a decir que la pequeña apertura de paquetes había beneficiado a Calderón.

Que se cuenten todos los votos, que se abran todos los paquetes. Así sabremos si hubo votos que no se contaron o se inventaron. También sabremos si hubo urnas embarazadas o actas falsificadas. O sabremos si hubo paquetes violados por los funcionarios del IFE. En fin, así sabremos quién ganó la elección presidencial.

 
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