Usted está aquí: domingo 13 de agosto de 2006 Economía Aumenta el ingreso por turismo, pero no el salario de los trabajadores del sector

Los beneficios económicos de la actividad no se reflejan en el bienestar de las comunidades

Aumenta el ingreso por turismo, pero no el salario de los trabajadores del sector

Tres cuartas partes de las percepciones se originan en las propinas, señala especialista

SUSANA GONZALEZ G.

Ampliar la imagen Efraín Velázquez, mesero del bar del hotel Moon Palace de la zona turística, paga con un billete de cinco dólares un agua a un vendedor en bicicleta en la colonia Santa Cecilia, zona marginada conurbada de Cancún Foto: José Carlo González

Pese a que el sector turístico es considerado "punta de lanza" en el desarrollo económico de México -en junio pasado alcanzó el séptimo lugar a nivel mundial en la captación de turistas-, el poder adquisitivo y las condiciones laborales de los trabajadores hoteleros han empeorado respecto a los que tenían hace algunas décadas, aseveró Rosana Guevara Ramos, especialista en el tema y profesora-investigadora de la Universidad Autonóma Metropolitana, plantel Iztapalapa.

"Quien en la década de los 50 comenzó a trabajar como mesero pudo comprarse casa, carro e inclusive pagar los estudios de sus hijos a nivel licenciatura, pero ahora es común que quienes trabajan en el sector anden bisneando, como dicen ellos, es decir vendiendo toda clase de cosas entre sus compañeros, para complementar su ingreso, además de que otros miembros de su familia también trabajan, cuando antes no era así", dijo.

Comentó además que los hoteles, sobre todo los pertenecientes a los grandes corporativos o cadenas extranjeras, se asemejan a "feudos" con reglas propias que llegan a ser extraterritoriales, por encima de las que rigen en el país, y que permiten la impunidad en la violación a la Ley Federal del Trabajo (LFT) ya que ni siquiera inspectores o autoridades laborales pueden constatar las condiciones en que trabajan los empleados de tales empresas.

Aunque la industria turística, asentó, se basa fundamentalmente en los recursos humanos y es un sector en constante crecimiento, muy apoyado por las autoridades, los hoteles destinan menos de 5 por ciento de su capital al concepto de salarios, que en nada se compara a los millonarios recursos que invierte en promoción y publicidad.

A lo anterior se agrega "una fuerte inequidad en la distribución salarial", pues 14 por ciento de los puestos, que son directivos, concentran 88.25 por ciento de la masa salarial, mientras que el 86 por ciento restante de los empleados vive con 11.75 por ciento del total, señaló Guevara Ramos, quien es autora de la investigación Condiciones de trabajo y vida en la hotelería, con la que obtuvo el doctorado en sociología en este año.

Las propinas llegan a representar hasta 75 por ciento del ingreso total de los empleados que las reciben (tres de cada cuatro, ya sea de manera directa como meseros, botones y camaristas, o bien indirectamente por los sistemas de reparto y solidaridad que establecen los propios empleados para que reciban una parte quienes no tratan directamente con los huéspedes y clientes, como es el caso de cocineros y garroteros), pero el problema es que "al no formar parte del ingreso salarial, las propinas no repercuten en los puntos que el trabajador acumula para su pensión, Infonavit y otras prestaciones".

Doble vida

Los beneficios económicos alcanzados por el sector turístico tampoco se reflejan en la comunidad donde se desarrolla, porque en su investigación, la socióloga detectó que los hoteles llevan una doble contabilidad para pagar menos impuestos, y de ello, dijo, se dan cuenta muchos de los empleados que conocen los ingresos por hospedaje, eventos o banquetes, pero que no se reportan a la Secretaría de Hacienda.

También es una constante "el ocultamiento sobre la situación laboral de los trabajadores", ya que las empresas hoteleras, "amparadas en la exclusividad de su clientela y las normas de seguridad, impiden el ingreso de personal de supervisión calificado perteneciente a instituciones públicas y gubernamentales, como el Instituto Mexicano del Seguro Social o la Procuraduría del Trabajo".

Es recurrente que autoridades laborales se enfrenten con la resistencia de las empresas hoteleras de proporcionar la documentación e información que requieren para la procuración de los derechos laborales y la observación de medidas de seguridad e higiene.

Detalló que los contratos colectivos de trabajo que suscriben los sindicatos (predominan la Confederación Regional de Obreros y Campesinos y la Confederación de Trabajadores de México) con las empresas hoteleras "han mostrado dar margen a la evasión histórica de una serie de derechos laborales asociados a: pago de horas extras, pago de utilidades, descanso del séptimo día o pago correspondiente, mostrar consideración hacia los trabajadores, definición clara de jornadas y tareas del puesto y área laboral de adscripción, cargas de trabajo razonables, estabilidad laboral y equidad en la contratación", todo debido a la característica sui generis del sector hotelero, debido a que tiene un horario de 24 horas, temporadas altas y bajas, exclusividad de su clientela, atención personalizada, satisfacción del cliente, entre otras.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.