Usted está aquí: domingo 17 de septiembre de 2006 Política "Tenemos que restablecer el orden constitucional; defender la sobernía"

El agotamiento de las instituciones, eje de las exposiciones durante la convención

"Tenemos que restablecer el orden constitucional; defender la sobernía"

Los delegados se comprometen a mantener vigente el rechazo a la imposición de Calderón

GEORGINA SALDIERNA, ANDREA BECERRIL, ENRIQUE MENDEZ Y ROBERTO GARDUÑO

Al construirse los cimientos de lo que será la edificación, en los próximos meses y años, del principal movimiento democrático de resistencia civil pacífica, con la lucha contra la pobreza, la defensa del patrimonio nacional, el impulso de la información y libertad de expresión, el combate a la corrupción y la creación de un nuevo Estado democrático, los cientos de miles de delegados que se conjuntaron en respaldo a Andrés Manuel López Obrador se comprometieron a mantener vigente su rechazo a la imposición de Felipe Calderón Hinojosa.

El agotamiento de las instituciones del Estado, porque en las últimas décadas se han convertido en las murallas protectoras de los intereses de la elite político-empresarial, fue el eje de las exposiciones que dos mujeres y tres hombres presentaron ante la monumental asamblea concentrada en el Zócalo de la ciudad de México.

Los cinco temas tratados son el producto de miles de deliberaciones ocurridas durante las semanas recientes entre los integrantes de la convención nacional democrática. Y las respuestas a esos grandes problemas nacionales también se desprendieron del trabajo previo al encuentro celebrado ayer.

Hermelinda Tiburcio, mujer indígena de visible menudez, y enorme claridad, provocó el respaldo incondicional de los ancianos, mujeres y hombres, y gran cantidad de jóvenes convocados cuando advirtió: "no queremos aguantar seis años más de lo mismo. Por eso estoy aquí alzando mi voz, porque hubo un fraude a los pueblos indígenas y no indígenas. No queremos que nadie nos venga a decir lo que tenemos que hacer. No solamente los hombres tienen derecho a la tierra, hoy las mujeres estamos luchando cada día por la tierra. El problema agrario no se resuelve con dinero".

Al reclamar que las políticas neoliberales, con, entre otras cosas, el comercio de transgénicos, han afectado la riqueza de los pueblos indígenas, Hermelinda advirtió que el abandono de las relaciones interculturales viene contribuyendo al olvido de la identidad de los pueblos indígenas. También despertó mayor simpatía cuando abordó el tema del machismo, cuya violencia conduce a la opresión sexual:

"Los hombres deben respetar los cuerpos de las mujeres. La violencia de los esposos, el alcoholismo y drogadicción son un problema. Las mujeres deben conquistar el derecho de que nuestro cuerpo sea respetado. Tenemos problemas de sexualidad, de equidad, de cáncer y de sida... las mujeres estamos siempre en un tercer plano, sufrimos violencia sistemática al no tener trabajo ni educación, y violencia institucional al no hablar español ni saber defender nuestros derechos".

Frente a la Catedral Metropolitana, donde cada domingo el arzobispo Norberto Carrera Rivera ofrece su homilía, la indígena arrancó otra ovación de apoyo cuando refirió que los temas religiosos deben separarse de la política.

La otra realidad

Enseguida Martín Esparza, secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas, recordó que desde hace 20 años los discursos de los neoliberales se han enfocado a la privatización de los bienes públicos, con pretexto de generar empleos y propiciar enriquecimiento de la economía. "Vemos que la realidad es otra, que se han enriquecido unos cuantos a costa de los millones que tenemos que trabajar para recibir salarios de miseria", aseguró.

El sindicalista aseguró que los mexicanos no permitirán más privatizaciones, y defenderán las pocas empresas públicas que le restan al Estado: Petróleos Mexicanos, Comisión Federal de Electricidad (CFE), Luz y Fuerza del Centro, IMSS, ISSSTE y la educación pública.

"Tenemos que impulsar una gran defensa de la soberanía de nuestro país; tenemos que restablecer el orden constitucional, impulsar una política tarifaria de los energéticos donde se proteja la economía de los que menos tienen".

Esparza, quien endureció el discurso, argumentó que la CFE y Luz y Fuerza del Centro, por sí, han electrificado 98 por ciento del territorio nacional, y no se permitirá, por tanto, que empresas extranjeras de Estados Unidos, España, Francia o Japón "se apoderen de nuestros energéticos, ¡claro que no! Para eso estamos aquí, queremos con esta resistencia civil pacífica que el Estado mantenga sus empresas públicas en condiciones de competitividad, modernidad y con una clara rendición de cuentas".

Al tocar el tema del Estado patrimonialista y la corrupción, Martha Lucía Micher advirtió que el pueblo de México no puede guiarse por aquellos que desde los puestos de decisión pública ocultan información y privilegian a unos cuantos que de manera corrupta compran lealtades, trafican impunidades y negocian en lo oscuro sus riquezas a costa de quienes menos tienen.

La ex diputada perredista recordó someramente algunos hechos de corrupción y negligencia detectados durante el presente sexenio: "el fraude de Luis Pazos, las tangas de Provida, la malversación de fondos públicos de Dolores Creel (hermana del senador panista Santiago Creel), las relaciones del gobernador de Puebla Mario Marín, los atentados contra periodistas, el caso Paulina, las irregularidades documentadas de Vamos México, las mujeres asesinadas de Ciudad Juárez, la omisión en el accidente de la mina Pasta de Conchos, el narcotráfico, el incumplimiento de los acuerdos de San Andrés, Marta Sahagún y sus hijos, los Bribiesca Sahagún...

"Para ellos, ni un perdón ni olvido. Desde este lugar alzamos nuestra voz porque estamos seguros y seguras de que sí es posible otro mundo transparente y no corrupto... llegó la hora de no rendirse, de no agacharse, de no callarse. Sufragio efectivo, no imposición".

Más adelante Rafael Barajas enmarcó su intervención en la lucha por la democracia, el derecho a la información y la libertad de expresión. Con lectura pausada recordó que en la sociedad de los videoclips persisten infinidad de técnicas para manipular las percepciones: "Dadme un candidato popular y os mostraré un peligro para México".

En México, refirió, el duopolio televisivo se ha convertido en actor importante de la escena política, porque el Estado les permite imponer sus intereses particulares sobre el bien común, generando con ello una notable capacidad de penetración y manipulación.

Recordó el influjo de ese medio electrónico tras la represión estudiantil de 1968, o un caso más cercano, el fraude electoral de 1988, por el cual se concedió a Carlos Salinas de Gortari la Presidencia de la República. Frente a hechos como los referidos, y el que actualmente ha generado el conflicto político más importante después de la Revolución mexicana, el caricaturista afirmó que la verdad histórica sobresale ante cualquier tipo de represión.

"Quien tiene la verdad y tiene paciencia no tiene por qué hacer concesiones. Si los medios no informan, tendremos que informar nosotros. Por el bien de todos, por la democracia, la libertad de expresión y el derecho a la información, debemos romper el bloqueo informativo que le hacen la mayoría de los medios a este movimiento.

"La lucha por la democracia, el derecho a la información y la libertad de expresión van de la mano. Es una lucha por la verdad, contra la manipulación, por la libertad de opinión, contra un sistema que se congratula por la ignorancia y se mantiene mediante el fraude informativo, el fraude electoral y la violencia".

El quinto tema, referente a la política, fue abordado por el doctor Luis Javier Garrido, quien reconoció en la convención nacional democrática, convocada por Andrés Manuel López Obrador, la expresión del pueblo mexicano en rebeldía ante los grupos que pretenden imponerle un gobierno espurio e ilegítimo.

"El fraude ha puesto una vez más en evidencia que las instituciones de la República y en particular las instituciones políticas, concebidas a lo largo de nuestra historia para servir al pueblo, están siendo utilizadas por unos cuantos grupos de poder económico y político para servir a intereses de grupo".

Garrido, quien dio lectura pulcra a su texto, replicó a esos intereses y grupos que se asumen como una casta privilegiada, garante de los intereses privados por sobre los del pueblo, por lo que es urgente, añadió, establecer el principio de la ratificación de los principales funcionarios, retirarles todos los privilegios de que gozan y limitar sus facultades. Sobre el particular habló de las instituciones más cuestionadas por la mayoría de los ciudadanos.

"Hay que terminar con el presidencialismo y sus excesos, retirándole al Ejecutivo atribuciones en lo político y lo económico, limitándole la facultad reglamentaria y sobre todo sometiéndolo a un extenso marco de responsabilidades, ampliando los causales para fincarle juicio político, y reconociendo al pueblo el derecho inalienable, que tiene en todo momento, para exigir la rendición de cuentas y revocar el mandato de quienes gobiernan".

 
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