Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 15 de octubre de 2006 Num: 606


Portada
Presentación
Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA
¡Hoy marchamos, mañana…!
ROBERTO GARZA ITURBIDE
Ante Tàpies
JACQUES DUPIN
Para Antoni Tàpies
ANTONIO SAURA
París d’Antoni Tàpies
PERE GIMFERRER
Cuatro fragmentos para Antoni Tàpies
JOSÉ ÁNGEL VALENTE
Con la misma inquietud de cuando era joven
MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ
Entrevista con ANTONI TÀPIES
El cine y el Guinness
RICARDO BADA
Al vuelo
ROGELIO GUEDEA
Mentiras transparentes
FELIPE GARRIDO

Columnas:
Y Ahora Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Danza
MANUEL STEPHENS

Tetraedro
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

NO HAY PEOR PELÍCULA… (II Y ÚLTIMA)

No obstante el optimismo del verso de Serrat al que nos referimos la semana pasada, aquello de que quien está en el fondo del pozo puede alegrarse porque una vez ahí sólo le cabe mejorar, deja de ser cierto cuando se trata de las condiciones de promoción, distribución y exhibición de una cinta, pues estamos frente a un palo dado, y en estos asuntos no hay segunda vuelta. Todo lo cual, por decirlo de algún modo, es un asunto de pantalla pa fuera.

En cualquier caso, menos ocioso sería ver el asunto desde otra perspectiva: si ocho salas de a cuatro funciones diarias durante tres días han dejado apenas medio millar y pico de espectadores, eso bien puede significar que a la casi clandestinidad del estreno de Bienvenido Welcome 2 se ha sumado la ausencia de aquel fenómeno conocido como "boca a boca".

DE PANTALLA PA DENTRO


Gabriel Retes y actores

Originalmente titulado Festivercine.ron, éste que no es el más reciente filme de Retes —aguardando su oportunidad está, por lo menos, La mudanza-- cambió de nombre para aludir a Bienvenido Welcome, cinta dirigida en 1993 por el propio Retes. En efecto, el protagonista de la que ahora debe ser considerada segunda parte es un personaje que ya formaba parte de la primera historia: de apellido Pacheco, era el director de una cinta que se estaba filmando y los espectadores presenciábamos tanto la historia que contaba ese filme, como el desarrollo de la filmación misma. Sólo al final nos enterábamos de que Pacheco no era director de nada, sino que se trataba de un actor así apellidado, desempeñando el papel de cineasta y, por ende, recibiendo órdenes de un director cuya presencia remataba una segunda vuelta de tuerca muy efectiva, que remataba de manera muy lograda esa reflexión del cine sobre sí mismo y le daba a la cinta —a la de Retes, es decir– una considerable profundidad conceptual.

Se cuenta esto aquí por la importancia que tiene para entender, en la segunda parte, quién es Pacheco y por qué hace lo que hace. O mejor dicho, se cuenta porque en esa segunda vuelta de tuerca radica la imposible verosimilitud de que Pacheco haga lo que hace en la segunda parte: ahora sí es director, lleva todo el tiempo bajo el brazo la película que filmó y encuentra toda suerte de dificultades para que se la acepten en festivales porque está hablada en inglés y no tiene subtítulos en español.

Es claro que Retes busca, entre otros propósitos, reflexionar en torno a la preeminencia del idioma inglés en el ámbito cinematográfico, específicamente en el latinoamericano; así no fuera la principal, esa idea ya estaba presente en la primera parte. Sin embargo el conducto es incorrecto, pues ver al personaje Pacheco ahora sí de director --y precisamente de la película que vimos filmarse dentro de la historia de Pacheco actor--, rompe por completo con la línea lógica según la cual, hay que repetirlo, Pacheco no era cineasta y, por tanto, no había filmado nada. En otras palabras, el sujeto y el objeto directo de la acción no pueden existir, si es que ha de entenderse a la otrora Festivercine.ron como la segunda parte de Bienvenido Welcome, a menos que quiera meterse a fuerzas lo que sería una farragosa explicación dentro de una hipotética elipsis entre una y otra cintas.

SUBTÍTULO

Es verdad, no hay peor película que la que no se filma. Pero cuando sí se filme, para su factura conviene contar, como mínimo, con la indispensable solidez en la concepción de la anécdota, en este caso fementida por el protagonista. Con ese, digámosle así, defecto de origen, al menos para quienes conocemos Bienvenido Welcome resulta cuesta arriba entrar al juego que propone esta otra cinta, incluida la participación cómplice de gran número de cineastas, misma que no alcanza para llamarla —como se hizo–, reality film. Aunado a ello, y salvo que se quiera entender como una propuesta formal a tono con lo que dentro de la historia debe asumirse como la cuestionable pericia de Pacheco-director, Bienvenido Welcome 2 parece ayuna de un rigor que la experiencia de Retes impide disculpar en virtud de haber trabajado en formato digital, y que se ve más como resultante de la ausencia de un guión bien armado. Finalmente, y en más de un momento, a través de secuencias que no apoyan, modifican ni hacen avanzar una historia base de dimensiones más bien modestas, quiso conferírsele a la cinta una variedad de tonos —jocosos o dramáticos--, no del todo alcanzados, que mueven a pensar en el riesgo implícito que conlleva el ejercicio de la improvisación.