Usted está aquí: sábado 9 de diciembre de 2006 Opinión Desfiladero

Desfiladero

Jaime Avilés

Torturadas en Oaxaca, humilladas en Nayarit

Calderón amenaza con encarcelar a AMLO

El presupuesto de 2007, evidencia de pánico

Darán más dinero a las armas que a la gente

A las 34 mujeres que la Policía Federal Preventiva arrestó el sábado 25 de noviembre en Oaxaca las raparon al llegar al penal de El Rincón, en Tepic. A todas ­¿hay que repetirlo?­ las raparon en forma humillante, inclusive a la profesora de la UAM-Xochimilco a quien le cortaron dos dedos de una mano en medio de la golpiza en que se produjo su detención; y también a la joven de 21 años a quien los soldados de gris le pegaron hasta que se desmayó y cuando volvió en sí le dijeron que iban a violarla ahí mismo, en la calle Juárez, delante de su mamá; y desde luego a la señora de 53 años que mientras era apaleada con la misma saña veía cómo los pefepos arrastraban por el pavimento a su hija inconsciente y la sacudían para despertarla y decirle que la iban a violar.

Sí, a todas, por maltrechas, enfermas y asustadas que estuvieran, las raparon en Tepic para que no se les olvide quién manda en México, y las raparon después de someterlas a interrogatorios ultrajantes en la cárcel femenil de Tlacolula, Oaxaca, donde los policías las iban metiendo, de una por una, en cuartuchos infectos y, sentadas y esposadas, y aun sabiendo que sufrían con el dolor de todos los golpes encima, les pasaban el tolete por entre las piernas insinuando, una vez más, que las iban a violar. Incluso a las más viejas.

Pero eso no es todo. Después de viajar a Tepic a entrevistarse con ellas y recabar estos y otros indignantes testimonios, a la presidenta de la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh), sección Oaxaca, Jéssica Sánchez Maya, el "gobierno" de Ulises Ruiz Ortiz acaba de girarle orden de aprehensión dentro de la causa número 104/2006, radicada en el reclusorio de Etla. Y así, mientras el nuevo "presidente" de la "República" come y brinda con un "gobernador" asesino al que se le imputa la muerte de al menos 20 personas, la represión federal alcanza ya el siguiente saldo: más de 60 desapariciones forzadas, cerca de 300 presos políticos y más de 300 buscados por la "justicia".

Con esto, más la captura de Flavio Sosa, el más visible líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, a quien la PFP atrapó gracias a una trampa de la Secretaría de Gobernación, Felipe Calderón ya se considera suficientemente fuerte como para enviarle una amenaza directa a su crítico más severo. Otra lectura no tiene la "noticia" que el miércoles filtró la Procuraduría General de la República en el sentido de que siguen "vivas" 79 averiguaciones previas en contra de Andrés Manuel López Obrador. En otras palabras, el que la semana pasada se autoimpuso la banda tricolor rodeado de militares, ahora necesita comunicarnos que a su ex contrincante en las "elecciones" de julio ­al que supuestamente le "ganó" por apenas medio punto­, también lo puede mandar a la cárcel en el instante en que se le antoje.

El presupuesto del pánico

Al optar por la represión, el gabinete de choque cierra las puertas de la política y abre las del infierno. Pero mientras acarician deslumbrados los instrumentos del poder y lanzan bravuconadas a los cuatro vientos, los jóvenes neofranquistas que intentarán dominar a más de cien millones de mexicanos insatisfechos e inconformes, no logran disimular que en realidad los habita el pánico. Así lo delata el presupuesto de egresos que acaban de proponer.

Que les inspira terror el pueblo lo sugiere el hecho de que ante tantas y tan grandes carencias en el área social aumentan exponencialmente el dinero para las fuerzas armadas y reducen, en consecuencia, los gastos en materia de educación, cultura, alimentación y salud. No hace falta ser brujo para adivinar que tras el recorte a los recursos de las universidades públicas más temprano que tarde estallarán nuevos movimientos de estudiantes y maestros.

O que algo similar ocurrirá en el ámbito de los hospitales, donde médicos y enfermeras pelearán por sus derechos. O que tras la disminución de los ya de por sí castigados apoyos al campo, será cada día mayor el número de hombres y mujeres del medio rural que se irán a Estados Unidos o, en su defecto, al narcotráfico o, en su defecto, a las guerrillas que están en fase de acumulación de fuerzas o, antes de cualquiera de esas tres opciones, a la lucha política, civil y pacífica. Es decir, a las carreteras y a las ciudades.

Y no harán menos los artistas: pese a que Calderón les ofreció las perlas de la virgen en su campaña, ahora les bajará aún más las ayudas para el desarrollo del teatro, la pintura, la creación musical, las letras y el cine. Y sin duda la suma de todas esas mentes inquietas y furiosas nutrirá las diversas expresiones del descontento general que no tardará en manifestarse.

Para la izquierda política, pero también para la gente de a pie que aspira a vivir en un país administrado por el sentido común y no por la pequeñez mental de quienes lo llevan con tanta prisa al desbarrancadero, los meses que vienen serán los de identificar los nuevos problemas específicos de los grupos y los retos comunes de la nación, que definirán la agenda de los grandes cambios sociales que fueron interrumpidos momentáneamente por esta especie de neofranquismo tardío. Un gran paso en este sentido fue la marcha de anteayer, del Zócalo a la Cámara de Diputados, por una mejora esencial en los salarios.

Que renuncie Ramírez Acuña

Los jóvenes que en mayo de 2004 sufrieron en Guadalajara las torturas ordenadas por el ahora secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, desfilarán este miércoles 13, del monumento de la Revolución hasta la oficina central de la PGR, para exigir la renuncia del ex gobernador de Jalisco... Y mientras Carmen Aristegui, José Gutiérrez Vivó y Ricardo Rocha sufren nuevos embates de la censura, porque el neofranquismo no les perdona que piensen con ideas propias, otros abandonan el periodismo porque no aguantaron el trote, que no es fácil, y se retiran al grito de ¡sálvese el que pueda! Tal es el caso de Víctor Hernández, creador de El sendero del peje, blog que dejará de existir el próximo jueves, exactamente dos años después del día en que nació... Pronto surgirán otros y aprenderán de los errores de su precursor.

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