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Pese a ser originaria del país, empresas extranjeras monopolizan su producción

La Nochebuena mexicana perdió la batalla ante variedades extranjeras

Inundan el mercado nacional flores manipuladas genéticamente, obtenidas a gran escala

ROCIO GONZALEZ ALVARADO

Ampliar la imagen Productores de Xochimilco ofrecen amplia variedad de flor de Nochebuena en el centro de la demarcación Foto: Roberto García Ortiz

Ampliar la imagen Productores de Xochimilco ofrecen amplia variedad de flor de Nochebuena en el centro de la demarcación Foto: Roberto García Ortiz

De origen mexicano y bautizada por los aztecas como cuetlaxóchitl, la flor de Nochebuena ­distinguida por sus encendidos pétalos rojos en forma de rehilete­ ha perdido la batalla ante las numerosas variedades modificadas genéticamente, patentadas por empresas de Estados Unidos y Europa, las cuales ahora inundan el mercado nacional.

En la actualidad las nochebuenas modificadas genéticamente se cultivan en invernaderos de la ciudad de México y son producidas por medio de esquejes o plántulas (tallos) que sólo se pueden adquirir en el país por medio de dos empresas: Vivero Internacional y Floraplant, ubicadas en el estado de Morelos, las cuales ostentan los derechos para su comercialización.

César Basilio, biólogo productor de nochebuenas en Tláhuac, refiere que en México se ofrecen alrededor de 36 variedades extranjeras, de las cuales sólo seis pueden ser utilizadas para la propagación; es decir, que sus tallos pueden ser cortados en pequeños trozos para sembrarlos en macetas, sin tener que pagar regalías.

Las variedades Freedom, Subjibi, Red Early, Joy Pink y White Red Angel, entre otras cuyos nombres denotan su origen, son cultivadas a gran escala, mientras la nativa del país, conocida como "piel de cuero", ha sido relegada a mínimas producciones, utilizadas más para jardines que para adornar los hogares en la época navideña.

Máximo Pérez, productor de Xochimilco, reconoce que son pocos los floricultores que aún trabajan con la planta original, cuya desventaja es que crece como arbusto y llega a alcanzar hasta tres metros de altura, mientras que los híbridos extranjeros son especialmente cultivados para su comercio en tamaños ad hoc para usarse como adornos, y con gran diversidad de colores.

Se perdió el derecho de exclusividad

A cargo de un local en uno de los cinco puntos de venta que se establecieron en la delegación Xochimilco para esta temporada, el floricultor expresa que la mayoría de los consumidores compran la planta justamente por la variedad que existe y no por su origen.

"Desafortunadamente ese trabajo, en lugar de hacerse en México lo acapararon en el extranjero, y cada año surgen nuevas variedades. La Freedom es la más popular y la más roja de todas, pero también las hay blancas, amarillas y combinadas; inclusive, existe una color uva", refiere.

Señala que México perdió la exclusividad para explotar la Nochebuena desde que el primer embajador de Estados Unidos en el país, Joel Roberts Poinsett, se adjudicó los derechos sobre la planta, la cual inclusive es conocida en otros países como Poinsettia.

De esa manera, prácticamente toda la producción de la flor ­no sólo en la ciudad de México sino también en otras entidades del país­ que se expende en el mercado nacional es fruto de los esquejes que se cultivan en el estado de Morelos.

 
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