Usted está aquí: martes 19 de diciembre de 2006 Opinión Itacate

Itacate

Cristina Barros y Marco Buenrostro

Dulces navideños

DICIEMBRE ES UN mes especial para muchas culturas; está vinculado con el ciclo agrícola. Ya reposa el campo y se agradecen los frutos que la tierra ha dado. Es tiempo de festejar y reunirse con las personas queridas.

LA COMIDA ES el centro de atención en estas fiestas; Europa no es la excepción. Desde allá nos llegaron diversas costumbres; otras se agregaron a fines del siglo XIX y aún en esta época, debido a la globalización comercial, continúan apareciendo nuevas preparaciones, hechas sobre todo de harina y azúcar.

ES EPOCA DE frío los dulces y las bebidas calientes, como el ponche, contribuyen a calentar el cuerpo aterido y a dar sensación de bienestar y regocijo. El dulce, ya se ha dicho, tiene además la particularidad de recordarnos la infancia. Pocos disfrutan tanto la Navidad como los niños que tiene la posibilidad de ser atendidos por sus familiares.

RECORDEMOS ALGUNAS de las especialidades que nos han llegado de Europa. Las galletas, por ejemplo, hechas con las especias traídas del Oriente y de Malasia, Ceilán (hoy Sri Lanka), de las islas Molucas, sin olvidar la vainilla y el chocolate originarios de México.

EL JENGIBRE FORMA parte de los ingredientes de los panecillos y galletas cuyas formas aluden a estas fechas: arbolitos de Navidad, renos, estrellas, medias lunas, campanas, santa closes, esferas, muñecos de nieve.

HAY INDICIOS QUE permiten asegurar que desde la época romana ya se comía pan de jengibre, especia de origen chino e indio, que fue llevada a Inglaterra por los mismos romanos.

EN LOS PAISES nórdicos también está presente esta especia, así como el cardamomo, la canela, el clavo y la pimienta dulce (all spice), de origen americano. Las galletas hechas en esta época suelen conservarse en buen estado por varias semanas, lo que permite elaborarlas con anticipación y dejar espacio libre en los días previos a la Navidad, para realizar las muchas actividades que esta época conlleva.

LO MISMO OCURRE con el llamado fruit cake o pastel de frutas que llegó a México, sobre todo, por influencia de Estados Unidos, país que lo recibió a su vez de Inglaterra. Hay que recordar que en el siglo XVII, 80 por ciento de los habitantes de ese país eran de origen inglés.

EL PASTEL TAMBIEN tiene relación con la necesidad de conservarlo por largo tiempo. En este caso, aún por años; se mencionan pasteles navideños que han durado hasta cinco años.

AUNQUE HAY UNA amplia gama de variantes, los ingredientes más frecuentes son nuez, piñón, ciruela pasa, pasitas, dátiles, cerezas en almíbar, así como cáscaras de limón y naranja cubiertas.

EL PASTEL LLEVA poca harina, azúcar mascabado, huevo, mantequilla y especias: canela, pimienta dulce, clavo, cardamomo, vainilla y macís (corteza de la nuez moscada). Se le pone ron, whisky o coñac, licores con los que se macera durante dos o tres meses.

ES NOTORIO QUE en Europa y, luego en Estados Unidos, la presencia de los acentuados sabores y perfumes de las especias, y la misma azúcar, enfatizan lo costoso, el lujo, la ruptura de la austeridad cotidiana.

[email protected]

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.