Usted está aquí: viernes 5 de enero de 2007 Cultura Sorprenden en EU imágenes de Enrique Metinides sobre hechos policiales

La galería Anton Kern de Nueva York presenta muestra del fotorreportero mexicano

Sorprenden en EU imágenes de Enrique Metinides sobre hechos policiales

Realmente plasma la cara de la confusión y el dolor, aseguran los visitantes

MONICA MATEOS-VEGA

Ampliar la imagen El dolor de una madre, quien tuvo que pedir limosna para comprar el ataúd de su hija, que fue atropellada por un camión, y la indiferencia de la gente, fue captada por la lente de Enrique Metinides Foto: Tomadas del folleto de la exposición Historias gráficas, organizada por el Claustro de Sor Juana

Ampliar la imagen El dolor de una madre, quien tuvo que pedir limosna para comprar el ataúd de su hija, que fue atropellada por un camión, y la indiferencia de la gente, fue captada por la lente de Enrique Metinides Foto: Tomadas del folleto de la exposición Historias gráficas, organizada por el Claustro de Sor Juana

Ampliar la imagen El dolor de una madre, quien tuvo que pedir limosna para comprar el ataúd de su hija, que fue atropellada por un camión, y la indiferencia de la gente, fue captada por la lente de Enrique Metinides Foto: Tomadas del folleto de la exposición Historias gráficas, organizada por el Claustro de Sor Juana

Ampliar la imagen El dolor de una madre, quien tuvo que pedir limosna para comprar el ataúd de su hija, que fue atropellada por un camión, y la indiferencia de la gente, fue captada por la lente de Enrique Metinides Foto: Tomadas del folleto de la exposición Historias gráficas, organizada por el Claustro de Sor Juana

Con unas pocas imágenes, el fotógrafo Enrique Metinides (DF, 1934), le rompe el alma al espectador que acude a la muestra que presenta en la neoyorquina galería Anton Kern, la cual ha despertado gran interés en la ciudad de los rascacielos.

Durante 50 años el fotorreportero de la fuente policiaca recorrió la ciudad de México trepado en ambulancias de la Cruz Roja, como parte de su labor para el diario La Prensa. En ese tiempo captó el instante preciso de la tragedia, del drama, del horror que puede brotar a la vuelta de cualquier esquina de una gran urbe.

Ahora, un puñado del vasto trabajo documental que realizó (el cual consta de un archivo de más de 14 mil negativos) sorprende y encanta al público estadunidense y europeo. Sus series fotográficas narran historias ocurridas hace medio siglo, pero que parece que sucedieron ayer.

Una de las más estremecedoras presenta a una señora humilde, de bajos recursos, quien acude a recoger el cuerpo de su pequeña hija atropellada por un autobús. Antes, ha pedido limosna a los transeúntes para comprar un ataúd blanco. Con su triste tesoro bajo el brazo se regresa caminando a su casa, perdiéndose sus pasos entre la indiferencia de la gente que va y viene en la calle.

A raíz de un libro editado por Fabrizio León y Alfonso Morales en 2000, con el apoyo del Gobierno del Distrito Federal, la obra de Metinides ha sido valorada en el ámbito de las galerías internacionales de arte. Su obra se ha presentado con éxito en Europa y ahora en Nueva York, aunque siempre "a manera de síntesis", señala Mauricio Marcín, curador de Historias gráficas, exposición que el año pasado se presentó en la Universidad del Claustro de Sor Juana.

En aquella ocasión se trató de "destacar las cualidades narrativas del fotógrafo, pues en otras galerías y museos se han presentado sus fotos de manera aislada", agrega Marcín. También se presentó un video con fragmentos de los recorridos realizados por Metinides entre 1988 y 1993, a bordo de ambulancias de la Cruz Roja, así como varias de las portadas del diario La Prensa, donde lo mismo se vio a Rubén El Púas Olivares detenido en el Ministerio Público por riña, o a una joven Lola Beltrán levantando una denuncia por fraude.

"Realmente plasma la cara de la confusión y el dolor a través de un México que no cambia y sigue igual", escriben los espectadores en el libro de visitas luego de mirar las escenas que relatan un accidente ocurrido en 1953, cuando un autobús que circulaba por la carretera México-Cuernavaca cayó al barranco; ahí murieron cinco hermanas y la noticia provocó un tumultuoso sepelio.

Metinides también captó para la eternidad imágenes del entierro de policías judiciales que se liaron a balazos con hampones en las calles de Tacuba y lo inusual: varios agentes deshechos en lágrimas ante la fosa de sus colegas.

Con sólo fotos teje dramáticos relatos: el del hallazgo de una niña enterrada por más de una hora en el lodo, luego de que se desgajó un cerro en la delegación Alvaro Obregón por las lluvias. En esa ocasión, los rescatistas pudieron salvar a la menor.

Vocación precoz

La primera fotografía que publicó Metinides (quien es el creador de las claves con las que se comunica ahora la Cruz Roja) fue a la edad de 12 años. Contaba, inclusive, con un permiso provisional de esa institución para colarse, hombro con hombro, con los paramédicos hasta la escena del crimen o el accidente.

La afición por la fotografía le nació debido a que su padre tenía una tienda de cámaras fotográficas en avenida Juárez, junto al hotel Regis. "Desde niño, sus ojos saltones delataban la necesidad de presenciar, de ver y capturar. Si bien sus imágenes están pobladas por el horror y el drama, la intención de Metinides siempre superó el mero afán de retratar la tragedia para contar, a través de ella, los anales humanos. Más importante que la foto es recuperar las historias de los personajes sin rostros ni letras capitales", escribe Marcín.

Concluye que las imágenes del fotorreportero "evidencian además, lo que Salvador Novo advirtiera hace décadas: para conocer una ciudad inabarcable e irrepresentable como el Distrito Federal, la mejor forma es ejerciéndola. Metinides lo hizo junto al sucesivo tiempo, el resultado de ese ejercicio son las miles de historias capturadas en sus imágenes y difundidas por los medios masivos para consumo de voyeuristas y mirones.

La exposición Enrique Metinides en la galería Anton Kern de Nueva York permanecerá hasta el 13 de enero.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.