Usted está aquí: Inicio Política Minimiza Rivera efectos del tortillazo: "no es una tragedia ni el acabose"

Desiguales opiniones genera en la jerarquía católica la escalada de precios

Minimiza Rivera efectos del tortillazo: "no es una tragedia ni el acabose"

Puede generar un movimiento tan dramático como el de 94 en Chiapas: Felipe Arizmendi

ALMA E. MUÑOZ, ELIO HENRIQUEZ REPORTERA, CORRESPONSAL

Ampliar la imagen Ayer, en la Catedral Metropolitana Foto: Fernando Castilo /Micphotopress

El incremento al precio de la tortilla generó diferencias de opinión entre la jerarquía católica. Para el arzobispo primado de la ciudad de México, cardenal Norberto Rivera Carrera, este aumento no significa una "tragedia" para el país, pues no desencadenará un alza de precios en otros productos básicos. Por tanto, dijo, no puede generar una "guerra social".

Pero para el obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, sí puede crear un movimiento "incluso tan dramático como el de 1994" en Chiapas, generado, entre otras causas, por el costo "tan deteriorado del café".

Arizmendi cuestionó, al igual que el periódico del arzobispado de México, Desde la Fe, a las autoridades por empezar un sexenio con acciones que dañan la economía de los más pobres.

"Estamos muy preocupados porque las palabras que se habían dicho de defenderlos, sobre todo a los más pobres, están contradiciendo" las promesas de campaña, agregó.

Criticó, tras oficiar misa en la catedral a su cargo, a "los grandes acaparadores que se estén beneficiando con este aumento, mientras la pobre gente, sencilla, a quien no se le ha beneficiado con el aumento salarial de una forma más que simbólica, está siendo perjudicada".

Llamó al gobierno federal a buscar "mecanismos a escala nacional e internacional que ayuden a revertir este daño que se está causando a la economía de los pobres, si de veras nos importan. No queremos tener otro tipo de movimiento social, incluso dramático como el del 1994" en Chiapas, expresó.

"Si los pobres no pueden comer ni tortilla, que es su alimento fundamental y básico, casi el único, esto nos pone en peligro a todo el país", subrayó. A la clase pudiente la invitó a reflexionar sobre el asunto. "Con lo que se gastan en una botella de vino, por ejemplo, un pobre podría comer tortillas un mes", apuntó.

En consonancia con esta postura, en Desde la Fe se acusó al Poder Ejecutivo de ir en contra de la política económica familiar, al brindar aumentos "irrisorios" al salario mínimo, mientras "vemos que un verdadero alimento, emblemático y fundamental en la dieta del mexicano, como es la tortilla de maíz, comienza a encarecerse sin ningún control en medio de la polémica".

La publicación se preguntó si el nuevo gobierno tendrá claro el problema y será capaz de enfrentarlo, yendo más allá de las rígidas y dogmáticas políticas neoliberales.

Por su parte, el cardenal Rivera Carrera reconoció en algún momento de la entrevista que concedió al término de oficiar en la Catedral Metropolitana que "muchos mexicanos" padecerán problemas como consecuencia del aumento al precio de la tortilla, por lo cual urgió al gobierno federal a impulsar una reforma fiscal.

De lo contrario, apuntó, "México no podrá salir de la pobreza, no podrá progresar". El país, insistió, no puede "seguir creciendo a los ritmos actuales" porque la situación puede agravarse.

No obstante, se mostró seguro de que "el gobierno está atacando el problema". Las medidas que ha instrumentado ­como abrir las fronteras a la importación de maíz blanco­ "son las correctas", subrayó. Sin embargo, sugirió que éstas se apliquen a largo plazo porque en México, continuó el prelado, se requiere asegurar a la población no únicamente con el control de precios, sino también con otras acciones, como "un mayor apoyo al campo".

Se le insistió que el precio elevado al kilogramo de tortilla puede desencadenar el incremento a productos básicos, pero el religioso externó su confianza en que eso no ocurra.

­Pero ya hay otros productos que están aumentando, como el pollo, la leche, el huevo... ­se le planteó.

­Por eso, hay que atacar esos problemas de inmediato y hacer una reforma fiscal, una reforma económica, de tal manera que esos problemas no solamente se resuelvan el día de mañana, sino en el futuro.

­¿Se podría desatar una crisis social si continúa el incremento de precios?

­¿Si la tortilla sigue subiendo? Creo que por la tortilla no se va desatar una guerra social aquí en México. Creo que padecerán muchos mexicanos. Es un problema que se tiene que resolver, pero no es la tragedia de México, no es el acabose, no es el final de la historia de México porque en determinado momento subió la tortilla.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.