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Astillero

Julio Hernández López

Que siempre sí...

Hyde & Jekyll en Gobernación

La Constitución: usar y tirar

La paja en el ojo del Peje

La Secretaría de Gobernación ha confesado públicamente que puede violar la Constitución General de la República según las consideraciones políticas coyunturales que le plazca escoger.

Esa aplicación discrecional del derecho ha sido reconocida por la secretaría que encabeza Francisco Ramírez Acuña, al decidir con alegre volatilidad que siempre sí podrán ser difundidos ciertos programas partidistas de televisión que durante dos meses habían sido censurados sin una base jurídica firme (según lo que ahora con toda tranquilidad se acepta en los hechos, aunque se use fraseología de ínfimo encubrimiento). Entrampado en la bipolaridad que le hizo ser un feroz mister Hyde, que de ninguna manera podría permitir la difusión pública de una "evidente" violación constitucional como sería el programa en que López Obrador asume la figura de presidente legítimo que sus seguidores le han asignado, ahora el mismo Ramírez Acuña aparece como generoso y apacible doctor Jekyll (perdón por la torpeza al escribir inglés: ¿kyll o kill? Intentos de respuestas, favor de mandarlos a Oaxaca).

El ejecutante específico de las andanzas delictivas de Gobernación ha sido el notario Miguel Alessio Robles Landa (entre cuyas glorias fedatarias está haber protocolizado el convenio entre el Verde Ecologista y el PAN para postular a Fox como candidato presidencial), a quien Ramírez Acuña nombró subsecretario de Asuntos Jurídicos y (gulp) Derechos Humanos. El notable notario aseguró, apenas este martes, que "la opinión jurídica de Gobernación" respecto de la difusión del programa de AMLO es que se "incurriría en una grave responsabilidad si pasa ese espot" (Alessio Robles asignó a la producción partidista el estatus de "película de muy corta duración, generalmente de carácter publicitario", como la Academia define al espot) "porque viola directamente disposiciones constitucionales".

Pero, dos días después, Gobernación informó mediante un boletín de prensa que reculaba, pues aun cuando había realizado "en todo momento una interpretación ajustada a derecho", ahora decidía permitir (oh, sí) que el material para difusión televisiva se exhiba "en atención a la imperiosa necesidad de fortalecer las instituciones democráticas del país y en aras de subrayar el compromiso irrestricto del Ejecutivo federal con la absoluta libertad de expresión". ¿O sea que las supuestas violaciones constitucionales pueden ser pasadas por el arco tapatío del triunfo en razón de "imperiosas necesidades" de fortalecer quién sabe qué choro, y en virtud de que Bucareli prefiere incumplir la Constitución, según su peculiar visión, con tal de cuidar la imagen presidencial que de otra manera parecería coartar la libertad de expresión? (Por cierto, el vocero jurídico de Gobernación, el citado Alessio Robles, produjo otra perla de sabiduría al decir que esa secretaría sólo dialogará con dirigentes magisteriales y sociales de Oaxaca que "estén dentro de la legalidad").

Todo puede ser, pues, acomodado a gusto del cliente. El marino de alto rango, Wilfrido Robledo, por ejemplo, deja la jefatura de la Agencia de Seguridad Estatal un día después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha decidido iniciar una indagación sobre las violaciones a los derechos humanos que en el contexto de la lucha de los pobladores de San Salvador Atenco se hubieran cometido en mayo del año anterior. Robledo aportó una cuota sustancial, a nombre del gobierno del estado de México, a la represión brutal, en la que también participaron las fuerzas preventivas federales que luego ganarían más lauros sangrientos en Ciudad Lázaro Cárdenas y, de manera destacada, en Oaxaca. Pero el vicealmirante Robledo se va, dejando tras de sí las investigaciones sobre Atenco y las (menores, en realidad) relativas a nepotismo por haber impulsado la contratación de uno de sus hijos como funcionario de un cuerpo policial mexiquense.

Sangre y fuego en todo el país, donde la revuelta de los narcotraficantes extraditables deja recados como el de Acapulco, en una casa de seguridad, donde se establece que a los empresarios de la droga les valen gorro las acometidas policiaco-militares tan publicitadas. En Los Pinos, mientras tanto, se emocionan porque algunos de quienes no pudieron asistir al montaje de la toma de posesión a partir de una puerta trasera podrán ahora reponer ese circuito de turismo político. En primerísimo lugar, el jefe Bush y, además, el representante comercial de Repsol, Prisa y BBVA, entre otras carteras de inversión, de apellido Zapatero, y los presidentes de Chile y Brasil. El cuadro se enturbia un tanto a causa del asesinato de migrantes mexicanos indocumentados en territorio estadunidense, pero el ánimo calderónico se recompone al ver a senadores perredistas expresar público apoyo a la instalación de casinos. ¡Ah, y por cierto: este fin de semana será la gran boda del presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados! ¡Eso sí es noticia! ¿Qué le regalarán? ¿Cuántos figurones del blanquiazul acompañarán al novio Zermeño? ¿Posarán muy sonrientes el jefe Diego y, en caso de ir, el licenciado Felipe?

Astillas

Los delata el libreto. La pauta. Las inflexiones. Todos puestos de pronto de acuerdo: las pifias personales, sus carencias, provocaron el derrumbe de López Obrador y no algún fraude electoral que habría sido la mentira que se le ocurrió la noche del 2 de julio a un mal hombre que no quiso reconocer la limpieza y contundencia del triunfo calderónico. La nueva secreción propagandística en busca de legitimar lo que nomás no se asienta ha partido de un libro redactado como años atrás otro relacionado con el levantamiento zapatista. Y, a partir de ese nuevo suministro oportuno, el coro de las descalificaciones que sólo ven la paja en el ojo del Peje y no la viga del fraude en la gran caldera. Por su sincronía los (re)conoceréis... Y, mientras el gobierno federal sigue agitando el avispero de las extradiciones, ¡feliz fin de semana, sobre todo si es posible ver algunos de los documentales de la gira Ambulante!

Fax: 56 05 20 99 * juliohdz@jornada.com.mx

 
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