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Los Zetas buscan el liderazgo tras la extradición de Osiel Cárdenas: reporte de inteligencia

Guerras internas del narco; la más cruenta, en el cártel del Golfo

Crece la violencia en casi todo el país por el control de plazas de consumo, recepción y trasiego de drogas

GUSTAVO CASTILLO GARCIA

Ampliar la imagen Retén de la Policía Federal Preventiva en Chilpancingo, Guerrero, en el contexto de los operativos de combate al narcotráfico Foto: Notimex

La sustitución de cocaína por drogas sintéticas entre los estadunidenses, la apertura de nuevos mercados para el alcaloide en Europa y la extradición de barones de la droga a Estados Unidos ha provocado rupturas en las organizaciones mexicanas, pero sobre todo una lucha intestina en el cártel del Golfo por el control de sus zonas de influencia, lo que ha generado su división en pequeñas agrupaciones altamente violentas.

De acuerdo con reportes de inteligencia del gobierno mexicano, a los que se tuvo acceso, la violencia que se vive en entidades como Guerrero, Tamaulipas, Nuevo León, Yucatán, Baja California y Michoacán, ya no sólo es una lucha entre los cárteles de Sinaloa y del Golfo, sino entre grupos de este último que se disputan "calle a calle" su permanencia.

La violencia que se ha desatado es obra, sobre todo, del grupo que controla Heriberto Lazcano, jefe de Los Zetas, un desertor de los Grupos Aeromóviles de Fuerzas Especiales (Gafes), del Ejército Mexicano, quien sirvió durante varios años a Osiel Cárdenas Guillén, y que tras la extradición del capo a Estados Unidos, busca apoderarse de la dirección del cártel del Golfo, según los datos consultados y corroborados de manera directa con altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).

Según estos reportes, la organización de los hermanos Arellano Félix rompió su alianza con la del Golfo y sus operaciones están diezmadas; el de Juárez es el grupo menos golpeado; los Valencia se sumaron a Osiel Cárdenas antes de que éste fuera extraditado, y el cártel de Sinaloa mantiene su estructura operativa prácticamente intacta.

Sin embargo, los reportes mencionan que el del Golfo es el que más se ha convulsionado con la extradición a Estados Unidos de su dirigente, Osiel Cárdenas Guillén, ya que los líderes zonales se están disputando entre sí su permanencia.

De acuerdo con los informes a que se tuvo acceso, tanto la Procuraduría General de la República (PGR) como la SSP federal están al tanto de que las organizaciones sudamericanas han modificado sus mercados de venta de cocaína ante los cambios en el consumo de droga en Estados Unidos, donde ahora se compra menos alcaloide y más enervantes de diseño, como ice o crystal.

Grupos sudamericanos envían enervantes desde México

La información recopilada por el gobierno mexicano señala que los cárteles sudamericanos han abierto rutas de envío desde México y naciones de Centro y Sudamérica hacia Europa, con escalas en países africanos, Holanda y España.

Aun así, continúa el envío de cargamentos de cocaína hacia México, por Centroamérica, por vías aérea, marítima y terrestre, por lo que entidades como el Distrito Federal, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Quintana Roo, Yucatán y Sinaloa se consideran puntos de recepción y distribución de enervantes.

Además, el puerto de Manzanillo y la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México constituyen los principales puntos de ingreso de precursores químicos para la fabricación de drogas sintéticas.

La información obtenida refiere que si bien las organizaciones mexicanas han establecido mercados de consumo de cocaína y mantienen sus alianzas para la transportación del alcaloide de Colombia a Estados Unidos, sus operaciones se están transformando hacia la producción de enervantes de diseño, debido a que les representa menos riesgos e inversión.

Sin embargo, la venta de cocaína se ha incrementado en los centros turísticos de Guerrero, la Península de Yucatán y Jalisco, así como en todas las zonas urbanas del país, principalmente en el Distrito Federal, Monterrey, Tijuana, Ciudad Juárez y Veracruz.

A raíz de la reciente extradición de capos, indicaron las fuentes consultadas, los reportes establecen que el cártel del Golfo afronta una fuerte división entre sus mandos, por lo que cada uno se ha erigido en jefe de sus estructuras operativas.

Miguel Treviño Morales, en Nuevo León; Jorge Eduardo Costilla Sánchez, El Coss, en Matamoros; Gregorio, El Goyo, Sauceda Gamboa y su hermano Arturo, en Nuevo Laredo; Arturo Basurto Peña, El Grande, e Iván Velásquez Caballero, El Talibán, en las zonas de Quintana Roo y Guerrero.

Por lo que hace a Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, hasta hace unos meses jefe del brazo armado del cártel del Golfo, estaría operando desde Tamaulipas y el centro de la República, según los informes de inteligencia del gobierno mexicano.

El Lazca presuntamente estaría a cargo del acopio, distribución y venta en parte de Guerrero, Michoacán, Distrito Federal y Morelos, y busca apoderarse de manera plena de los puntos de envío hacia Estados Unidos desde Tamaulipas.

Subalternos rebasan al hermano de Osiel Cárdenas

Respecto a Antonio Cárdenas, Tony Tormenta, hermano de Osiel Cárdenas y quien se suponía su sucesor natural al frente del cártel del Golfo, las autoridades mexicanas consideran que se trata de un líder disminuido y copado por los que fueron subalternos de su consanguíneo.

En cuanto a Osiel Cárdenas, quien estaba preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano (antes La Palma), antes de ser extraditado a Estados Unidos, el pasado 20 de enero -junto con otros líderes del narcotráfico mexicano-, logró por medio de sus abogados una alianza con Armando Valencia Cornelio, líder del cártel del Milenio, y ordenó la ejecución de varios de sus enemigos y acciones armadas contra el grupo de Sinaloa, señalaron los funcionarios entrevistados.

De acuerdo con las versiones obtenidas, la lucha entre las células que integran la agrupación del Golfo es lo que ha generado violencia en entidades como Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Baja California, Nuevo León y Tamaulipas.

Por lo que las autoridades federales estiman que en la lucha por la jefatura de esa organización, la violencia podría extenderse hacia las entidades que se localizan en la zona del Golfo de México, ya que Albino Quintero Meraz (primero operador del cártel de Juárez y luego de la organización de Osiel Cárdenas) perdió el control de la zona al ser capturado el 27 de mayo de 2005, y su estructura tampoco obedece a los lugartenientes de Osiel Cárdenas.

En ese contexto, supuestamente el cártel del Golfo ya rompió su alianza con la organización de los hermanos Arellano Félix, y las operaciones de estos últimos se han concentrado de manera básica en Baja California, donde ahora enfrentan los embates del cártel de Sinaloa.

Respecto al grupo de Juárez, se estima que existe una "respetuosa" convivencia de esta organización con el cártel de Sinaloa, que dirige Joaquín, El Chapo, Guzmán Loera.

Lo anterior, porque Ismael, El Mayo, Zambada mantiene sus nexos con Vicente Carrillo Fuentes, Vicente Carrillo Leyva (hermano e hijo, respectivamente, de Amado Carrillo) y Juan José Esparragoza Moreno, El Azul.

 
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