Usted está aquí: domingo 4 de marzo de 2007 Mundo Acuerdan presidentes darle un perfil "más dinámico" al Grupo de Río

De los 20 gobernantes del mecanismo, sólo nueve asistieron a la cumbre de Guyana

Acuerdan presidentes darle un perfil "más dinámico" al Grupo de Río

El venezolano Hugo Chávez y el argentino Néstor Kirchner, los grandes ausentes en Georgetown

La profundización de la integración regional, alternativa para reducir la pobreza: declaración final

AFP, REUTERS

Ampliar la imagen Fotografía oficial de la deslucida conferencia cumbre realizada en Georgetown, en que aparecen en la primera fila Felipe Calderón, Leonel Fernández (República Dominicana), Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil), Barraht Jagdeo (Guyana), Michelle Bachelet (Chile), Martín Torrijos (Panamá), Manuel Zelaya Rosales (Honduras) y Daniel Ortega (Nicaragua). Atrás del mandatario guyanés se aprecia al primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning Foto: Ap

Georgetown, 3 de marzo. Los presidentes latinoamericanos reunidos el fin de semana en Georgetown en la 19 cumbre del Grupo de Río acordaron fortalecer esa instancia creada hace 20 años, dándole un "perfil más dinámico en favor de la concertación política", de acuerdo con la declaración final.

El Grupo de Río celebró este sábado su decimonovena conferencia con el desafío de su supervivencia como instancia eminentemente latinoamericana, luego de que la anterior reunión de 2005 tuvo que ser cancelada.

Los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Chile, Michelle Bachellet; de México, Felipe Calderón; de Honduras, Manuel Zelaya Rosales; de República Dominicana, Leonel Fernández; de Nicaragua, Daniel Ortega; de Panamá, Martín Torrijos, además del anfitrión, el mandatario de Guyana, Barraht Jagdeo, y el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, fueron los únicos gobernantes que asistieron de los 20 que se esperaban.

El presidente Hugo Chávez, canceló su participación de último momento, "por asuntos de agenda", y envió en su representación al canciller Nicolás Maduro.

La gira que la semana próxima comienza el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, por América Latina quedó fuera de los debates de la cumbre, según declaraciones este sábado en Georgetown de sus portavoces.

Bachelet evitó profundizar sobre la gira de Bush y sólo dijo que "es una visita que hará a un conjunto de países con distintos objetivos. Entiendo que en Brasil se tratará el tema del etanol".

También el canciller brasileño, Celso Amorim, fue muy parco al comentar la gira y reiteró que con su país se tratará el tema de los biocombustibles.

El presidente Bush cumplirá entre los próximos días 8 y 14 de marzo una gira por América Latina que lo llevará a Uruguay, Brasil, Colombia, Guatemala y México.

A esta cumbre acudió como invitado el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que destacó la importancia del Grupo de Río como promotor de la democracia en América Latina.

"El Grupo de Río nació con los primeros signos de resurrección de la democracia en los años 80. Primero como Grupo Contadora (Panamá, Venezuela, Colombia y Costa Rica) entre los cuatro países que buscaban intrvenir en la crisis centroamericana con punto de vista latinoamericano", refirió.

"Hoy incluye a todos los países de América Latina más una representación del Caribe. Es un grupo de diálogo y encuentro, dedicado a la búsqueda de acuerdos para profundizar la democracia y perfeccionarla", indicó.

"Guyana ha logrado una gran proeza organizando esta reunión. En 2005 no hubo cumbre, la última fue la de 2004, la de 2006 es ésta, un poco atrasada, pero se está haciendo. Espero que antes de fin de año haya una nueva cumbre del Grupo de Río, le tocaría esta vez (organizarla) a República Dominicana, y que la cosa siga su marcha", resaltó Insulza.

La anterior reunión del Grupo de Río, celebrada en Bariloche (Argentina), se realizó solamente a nivel de cancilleres.

El Grupo de Río, que se ve solapado por los otros grupos de diálogo político como la propia OEA o las cumbres iberoamericanas, es la única instancia propiamente latinoamericana.

Sobre las dificultades que plantea la multiplicidad de grupos de diálogo político en la región, Insulza recomendó que se espacien las cumbres y se eleve más el papel de los cancilleres.

"La OEA sólo reúne a los jefes de Estado cada tres años", dijo como ejemplo, "y habría que darle mayor relevancia al papel de los cancilleres".

El Grupo de Río surgió formalmente en 1986, en la reunión celebrada en Río de Janeiro que unificó el Grupo Contadora con el Grupo de Apoyo, entonces integrado por ocho países latinoamericanos que habían regresado al sistema democrático.

Así las cosas, los presidentes reconocieron que "el compromiso histórico del Grupo de Río por la defensa del multilateralismo es un paradigma que garantiza su trascendencia como bloque regional".

El documento final de la cumbre se llama Declaración de Turkeyen, y en primer lugar contempla el tema de la integración regional: "Los jefes de Estado y de gobierno destacaron que la profundización de la integración regional, fundada en la cooperación, complementariedad y solidaridad, es una alternativa fundamental para la reducción de la pobreza y para evitar que efectos negativos de la globalización profundicen las asimetrías".

Terrorismo y narcotráfico

Los firmantes, además, "expresaron su profunda preocupación por la realización continua de actos de terrorismo en regiones del mundo. Rechazaron categóricamente el terrorismo en todas sus formas", y resaltaron su compromiso con la lucha al tráfico de drogas y abogaron por un "enfoque integral y equilibrado", con base en la responsabilidad compartida.

En cuanto a las relaciones internacionales, los jefes de Estado y de gobierno se comprometieron a promover los cambios necesarios para lograr mayor transparencia dentro de los organismos internacionales, y enfatizaron la necesidad de fortalecer el multilateralismo como herramienta para mantener y reforzar el principio de igualdad entre los Estados.

Asimismo, los firmantes agradecieron los esfuerzos de la OEA para adoptar la Carta Social de las Américas y brindaron su respaldo a la iniciativa de Venezuela para celebrar una Asamblea General extraordinaria en esa nación para aprobar ese fundamental instrumento histórico.

En la declaración final, los participantes reiteraron que la pobreza sigue siendo el principal problema de la región y reafirmaron su compromiso para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio de Naciones Unidas.

Por último, los jefes de Estado y de gobierno acogieron con satisfacción la iniciativa de celebrar la Cumbre Sudamericana de Integración Energética, a efectuarse en Venezuela en abril de 2007.

 
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