Usted está aquí: domingo 8 de abril de 2007 Sociedad y Justicia Crece el número de cirugías estéticas

Importante, que las realicen especialistas certificados: académico

Crece el número de cirugías estéticas

José Galán

Ampliar la imagen Aspecto de una intervención quirúrgica efectuada en el Instituto Mexicano del Seguro Social Foto: Fabrizio León Diez

La cirugía estética se encuentra en auge entre los jóvenes en México, a pesar de los costos que implica para quienes buscan "corregir" su cuerpo y estar en sintonía con las tendencias estéticas dictadas por los medios de comunicación.

Para muchos, la cirugía estética para moldear narices, senos o glúteos, cintura, piernas o pectorales, es una inversión sobre todo para revalorar la autoestima; lograr la inserción en un grupo social determinado, o simplemente parecerse a los estereotipos de belleza alentados por los medios electrónicos de comunicación.

En los últimos años ha aumentado en México la cantidad de jóvenes que se someten a este tipo de cirugías para mejorar su apariencia, a fin de aumentar su autoestima, buscar la aceptación del grupo social donde se desenvuelven, o copiar estereotipos manejados en los medios de comunicación, afirmó Arturo Enrique Becerril Lerín, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Según cifras de la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, el número de mujeres que se someten a una liposucción, cuyo costo ahora oscila entre 10 mil y 40 mil pesos, ha aumentado 50 por ciento en los últimos cinco años en México, y ya no se limita a féminas de menos de 35 años y de clase media alta.

El académico de la UNAM explicó que los jóvenes quieren un abdomen sin grasa, plano; unos glúteos prominentes, o aumentar la talla del busto. Así, las cirugías estéticas que más solicita este sector son: la rinoplastia o de nariz; la otoplastia o de orejas; aumento de las mamas, glúteos y pantorrillas; así como liposucciones e implantes de pómulos, refirió.

Comentó que la región facial es la más común, porque la cara es en primera instancia lo que se proyecta. "Aquí se vuelve a los estereotipos, porque en la actualidad las modelos tienen pómulos prominentes, orejas pequeñas, nariz recta o labios voluminosos".

Pudiera pensarse que la mujer es quien más recurre a esta práctica, pero el hombre también acude con frecuencia a ella, pero lo que más busca hacerse son rinoplastias y corregirse defectos de la mandíbula. Ellas pueden operarse desde los 15 años la nariz o hacerse tatuajes de labios y párpados; lo demás no, porque el desarrollo continúa, salvo que sea una liposucción, porque ésta no es para bajar de peso sino para moldear el cuerpo, detalló.

Reveló que es en el periodo vacacional de julio y agosto cuando más se practica este tipo de cirugías, porque normalmente los pacientes "no quieren que se les note mucho, y como no es posible, aprovechan los tiempos de descanso para hacerlo".

La edad en que empiezan a practicarse estos procedimientos dependerá del estatus social al que pertenezca la gente. "A veces, a los 15 años los papás les regalan cirugías estéticas a los hijos para mejorar su aspecto, porque en ocasiones se sienten deprimidos o rechazados por el grupo social donde se desenvuelven o quieren pertenecer", dijo.

No obstante, los profesionales recomiendan empezar a los 18 años, porque hay reglas: no se puede operar a un paciente de ciertas partes del cuerpo donde el desarrollo no ha terminado, y si se insiste se le advierte que los resultados no serán satisfactorios. Además, no a todos se les hace lo mismo. "Se busca lo más estético de acuerdo con el genotipo de la raza. Se busca la armonía".

Además, debe existir certidumbre de que quien realice la intervención sea un cirujano plástico avalado por una institución educativa seria; por ejemplo, en el Distrito Federal la UNAM es la única universidad autorizada para certificar este tipo de estudios. Becerril Lerín aseveró que como en toda operación, hay factores de riesgo; se puede presentar choque anafiláctico o reacción alérgica extrema, procesos infecciosos, rechazo a algún material, o que se abra la herida, pero todo ello se le especifica al paciente. "En general, sólo queda inflamado, y con algunas molestias propias de la intervención".

La cirugía estética es un lujo, no una necesidad ni una prioridad para que la gente pueda vivir, y por lo mismo es costosa, aunque realmente lo más oneroso son los hospitales, porque son hoteles de lujo. "Por ejemplo, un tatuaje de párpados o labios cuesta entre 3 mil y 5 mil pesos, una rinoplastia entre 15 mil y 18 mil, unas mamas de aumento o reducción como mil dólares, y unos implantes de glúteos están como en mil 400 dólares, pero sin considerar servicio hospitalario", concluyó.

 
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