Usted está aquí: sábado 28 de abril de 2007 Economía Rechazará Quito desembolso del Banco Mundial

Rechazará Quito desembolso del Banco Mundial

AFP

Quito, 27 de abril. El mandatario socialista Rafael Correa se puso en el filo de la navaja internacional al despachar por la puerta trasera al emisario del Banco Mundial (BM) en Ecuador y promover al mismo tiempo una "rebeldía regional" contra los organismos extranjeros de crédito.

Correa repartió varios sablazos que aumentaron la expectativa sobre su gobierno, al término de una semana en la que varios opositores huyeron hacia Colombia alegando ser perseguidos, aún cuando sobre ninguno de ellos pesaba una orden de arresto.

El mandatario ajustó cuentas con la que llama "burocracia indeseable" dando por terminada la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y expulsando al representante del Banco Mundial (BM) en Ecuador, el brasileño Eduardo Somensatto.

Al primero lo despidió con un cheque por 11.4 millones de dólares pendientes de una deuda y al segundo con un portazo debido al "chantaje" que, según él, soportó por parte del BM siendo ministro de Economía en 2005.

Desde el 15 de abril, Correa había anticipado la expulsión de Somensatto en represalia por la suspensión de un préstamo ya aprobado de cien millones de dólares a causa de una reforma que Ecuador hizo a una ley de fondos petroleros, que destinaba el 70 por ciento de los recursos a la recompra de deuda externa.

"Estudiamos las implicaciones de esta solicitud (de retiro) y reiteramos la voluntad de la institución de mantener el diálogo al más alto nivel con las autoridades" ecuatorianas, respondió el jueves el BM desde Washington.

Mala señal

Mientras el ministro de Economía, Ricardo Patiño, aseguró que la acción contra Somensatto también supone un "rechazo a la política del Banco Mundial", y anticipó que el gobierno rehusará los desembolsos de esa entidad, previstos por 80 millones de dólares para 2007.

La expulsión del brasileño, quien al momento del anuncio estaba fuera de Ecuador, es una "mala señal para la comunidad internacional y los inversionistas", expresó el secretario técnico del Observatorio de la Política Fiscal, Jaime Carrera.

"Las fuentes de financiamiento del Estado evidentemente que se vuelven más difíciles y secundariamente tiene efectos en el sector privado, frenando el crecimiento de la economía y la generación de empleo", añadió.

Al tiempo que Correa atenaza a los "pesos pesados" del crédito, estimula una rebeldía regional contra la banca mundial promoviendo la creación del Banco del Sur junto con Argentina, Brasil, Bolivia y Venezuela.

"La conformación del Banco del Sur es parte fundamental de la integración latinoamericana y será un paso para dejar de someter la región a estos organismos internacionales que nos condicionan para darnos dos reales", sostuvo el mandatario el 11 de abril pasado.

El gobernante socialista apoya la creación de un fondo regional, con las reservas de cada país, "que financie las crisis fiscales sin necesitar un endeudamiento extraregional".

 
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