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CRUZADA PARA RECUPERAR UNA TRADICION

Pondrá a circular en breve Medio Litro: caballero de la mesa cuadrada

Apremia Ramón Valdiosera a crear historietas para niños

Llevará a China y Japón ese proyecto y busca quién lo difunda en América Latina

El comic mexicano ''se perdió cuando los editores ya no lo publicaron y prefirieron al de EU'', deplora

ERICKA MONTAÑO GARFIAS

Ampliar la imagen Ramón Valdiosera, quien recientemente cumplió 89 años, en su estudio, durante la entrevista con La Jornada. En ese espacio, el historietista, escritor y escenógrafo guarda al menos tres museos: el de la historieta, el de la moda (que ya funcionó en la Zona Rosa) y el que lleva su nombre Ramón Valdiosera, quien recientemente cumplió 89 años, en su estudio, durante la entrevista con La Jornada. En ese espacio, el historietista, escritor y escenógrafo guarda al menos tres museos: el de la historieta, el de la moda (que ya funcionó en la Zona Rosa) y el que lleva su nombre Foto: José Carlo González

Ampliar la imagen Fragmentos de la historieta Medio Litro: caballero de la mesa cuadrada, en español y chino, y la portada (abajo). Ramón Valdiosera, su autor, además de viajar a China y Japón con ese trabajo, participará en el Encuentro de Historietistas Latinoamericanos que se efectuará a finales de mayo en La Habana

Ampliar la imagen Fragmentos de la historieta Medio Litro: caballero de la mesa cuadrada, en español y chino, y la portada (abajo). Ramón Valdiosera, su autor, además de viajar a China y Japón con ese trabajo, participará en el Encuentro de Historietistas Latinoamericanos que se efectuará a finales de mayo en La Habana

Ampliar la imagen Fragmentos de la historieta Medio Litro: caballero de la mesa cuadrada, en español y chino, y la portada (abajo). Ramón Valdiosera, su autor, además de viajar a China y Japón con ese trabajo, participará en el Encuentro de Historietistas Latinoamericanos que se efectuará a finales de mayo en La Habana Fragmentos de la historieta Medio Litro: caballero de la mesa cuadrada, en español y chino, y la portada. Ramón Valdiosera, su autor, además de viajar a China y Japón con ese trabajo, participará en el Encuentro de Historietistas Latinoamericanos que se efectuará a finales de mayo en La Habana

La historieta infantil mexicana revive. En unos días estará en circulación Medio Litro: caballero de la mesa cuadrada, un proyecto del historietista mexicano Ramón Valdiosera, encaminado a encantar de nuevo a los niños con las aventuras de un chiquitín que cuando nació no lo midieron en centímetros, ni metros ni milímetros; su tamaño apenas daba para medio litro.

Antropólogo, arqueólogo, diseñador de modas (a él se debe la confección de trajes típicos regionales que aún identifican a la mayoría estados de la República), coleccionista, director de documentales, escenógrafo, escritor, pero sobre todo historietista (muchos recordarán la polémica que se desató en 2005 con las estampillas de Memín Pinguín, pues de él fue la idea de llevar al negrito travieso a los timbres postales con la complicidad de Sixto Valencia, otro de los grandes caricaturistas del país).

Hombre de mil proyectos

Valdiosera, hombre de mil proyectos, habla con La Jornada recién cumplidos los 89 años, rodeado de libros en su estudio-bodega donde guarda, al menos, tres museos: el de la historieta, el de la moda (que ya funcionó durante pocos años en la Zona Rosa) y el Valdiosera.

Aquí su voz:

''Mi madre me decía de chamaco, cuando tenía ocho o nueve años, algo que me pegó muy duro en el corazón: 'Al hombre hay que juzgársele indiscutiblemente por lo que ha hecho, pero más severamente por lo que pudiendo haber hecho, no hizo'. Eso siempre ha bullido en mi cabeza y por eso cuando puedo hacer algo lo hago."

Y con ese precepto se embarca en la aventura de publicar a Medio Litro, cuyos cuatro primeros números fueron dibujados nada más y nada menos que por Sixto Valencia, quien por cuestiones de salud no pudo continuar con el proyecto. Valdiosera es, entre otros, el argumentista y cada capítulo le toma apenas hora y media o dos horas de imaginación.

Con él trabajan tres personas más, el fondista Arturo Said, su asistente Blanca Sánchez y un nuevo dibujante que tomará la estafeta de Sixto.

''A usted le va a sorprender que casi a los 90 años esté haciendo una historieta de corte infantil. Cualquier persona que no me conozca pensaría que es una chochez, pero mi idea es prestigiar a la historieta mexicana: los historietistas, ante la carencia de trabajo, han caído en la historieta porno que deja mucho dinero a muchos editores.

''Pienso que es urgente hacer historietas para niños, porque ellos aprenden a leer en las historietas. Hace muchos años, cuando hacíamos estas historietas infantiles se hizo una encuesta y, contrario a lo que decían los educadores, se demostró que la historieta incitaba al niño a aprender a leer para saber lo que pasaba en los dibujos. Primero las mamás se los leían y les enseñaban las figuritas y después los chamacos tomaban conciencia de que era más divertido leer por ellos mismos lo que pasaba."

Película para cualquier bolsillo

Ramón Valdiosera no es idealista, sabe que los niños viven en una época de adelantos tecnológicos, juegos de video en máquinas cada vez más complejas, efectos especiales más llamativos en las películas y sometidos a un bombardeo incesante de información.

''Si alguna vez la juventud ha tenido tal bombardeo de información es en esta época de la electrónica, pero lo que yo les ofrezco es que se lleven la película en el bolsillo y lo lean y relean cuando quieran."

Eso es la historieta: una película que cabe en cualquier bolsillo de cualquier prenda de vestir y con el rewind y el forward en la yema de los dedos.

Medio Litro ''es la historieta de un niño que usa todo el ingenio posible para ser más digno, para decir la verdad, y para luchar contra ogros, villanos, magos y brujos.

''Eso le va a despertar al chamaco la idea de que nuestro Medio Litro -que es un caballero andante, aparentemente indefenso- tiene la cualidad de resolverlo todo con base en la imaginación, valor y decisión.

''Vamos a dejar un sedimento de inquietud y de cultura infantil al decirle al niño cómo se puede ser valiente y triunfar. Es la vida misma."

Esa base no se quedará sólo en México: existen planes de llevarla mucho más lejos: China y Japón (Medio Litro ya fue traducido al chino y al japonés) y la ilusión es publicarla en América Latina.

Ya es tiempo de hacer algo mexicano

Por ello ahora busca editores que se atrevan a meterse a la aventura de editar la magia de Medio Litro en otros países.

Este personaje chiquitito (que se publicó por primera vez hace 50 años en la revista Tesoros) vive en un lugar donde todavía hay reyes y princesas, dragones, ogros y brujos; viste con espada, escudo y yelmo, y tiene entre sus eternos compañeros a un perro que la hace de caballo, una liebre miedosa que es muy veloz, un caballo que fue reducido por un mago bueno, un ratón y un perico que, además de verlo todo y ser su conciencia, es políglota.

Es una cruzada para recuperar la tradición de la historieta infantil que se perdió ''en el momento en que los editores ya no publicaron la historieta mexicana y prefirieron traer sus servicios estadunidenses. A partir de ahí nos invade la historieta de Estados Unidos y los historietistas mexicanos pierden su trabajo", subraya quien fue maestro de muchos de los principales productores del género en el país.

Al respecto, dice Arturo Said, quien ha dibujado para niños pero con los modelos estadunidenses, entre ellos a Daniel el travieso, Sal y Pimienta y El Pájaro loco:

''En lo que es historieta para niños prácticamente el panorama está vacío. Está Memín Pinguín, que se ha publicado más de cuatro veces la misma serie. La Familia Burrón no sé qué tan infantil sea. Ahora sacaron los dibujos animados del Chavo del ocho, pero más allá no hay nada. Estamos invadidos por la cultura extranjera. Ya es tiempo de que se haga algo mexicano".

Magia y éxito

Por lo pronto, Arturo Said está involucrado en este proyecto en todo lo que se refiere a armar la revista, pero ''ya me están dando ganas de dibujarla; ya le dije al maestro que me proporcione un argumento para dibujarlo, porque pienso que Medio Litro es un personaje que va a dar mucho por lo inocente, lo blanco que es, que casi no hay nada así. Y cuando el maestro saca un proyecto tiene alguna magia, porque todo lo que hace es un éxito".

Y, en Medio Litro, Ramón Valdiosera pone en marcha otra de sus pasiones: la filatelia; así, en cada número, aparecerán reproducciones de timbres postales de todo el mundo, además de que está diseñando una página en Internet.

La edición de la revista corre a cargo del sello independiente Valdiosera. ''Le puse mi nombre porque todo lo que se recabe será para la Fundación Valdiosera, con la esperanza de que los tres museos se realicen.

''Después de Medio Litro haremos una historieta para adolescentes", finaliza Ramón Valdiosera a punto de preparar las maletas, con Medio Litro adentro, para viajar a China y Japón, y después al Encuentro de Historietistas Latinoamericanos que se realizará en Cuba, a finales de mayo.

 
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