Usted está aquí: domingo 6 de mayo de 2007 Política Calderón: la respuesta al narco será más enérgica

Ante críticas a su estrategia, exige apoyar al Ejército

Calderón: la respuesta al narco será más enérgica

Encabezó desfile conmemorativo de la batalla de Puebla

CLAUDIA HERRERA BELTRAN ENVIADA

Puebla, Pue., 5 de mayo. La ofensiva contra la delincuencia se redoblará, porque a mayor violencia más enérgica debe ser la respuesta, afirmó el presidente Felipe Calderón, quien reivindicó repetidamente la participación de las fuerzas armadas en estas tareas.

En medio de cuestionamientos por el involucramiento del Ejército Mexicano en el combate a la delincuencia organizada y porque no cesan los asesinatos en el país, el jefe del Ejecutivo demandó el apoyo de la sociedad a las fuerzas armadas y a las instituciones mexicanas, y prometió que no quedarán impunes los crímenes de los cinco soldados que fueron emboscados en Michoacán.

Por primera vez en su gobierno, Calderón encabezó el desfile conmemorativo de la batalla de Puebla (en su 145 aniversario), en una breve estancia en la capital de este estado, resguardado con amplias medidas de seguridad que incluyeron, además de las consabidas vallas metálicas, el cierre de una plaza comercial y de diversas calles del centro de la ciudad.

Calderón atestiguó este acto durante 40 minutos, tiempo en el que desfilaron las tropas del Ejército, la Armada de México y los zacapoaxtlas, y se retiró en cuanto comenzó la marcha civil, por lo que no alcanzó a recibir el parte del desfile.

Invitados en Puebla

Minutos antes, frente a integrantes de la clase política que concurrieron en Puebla, volvió a hacer un nuevo llamado a "cerrar filas" en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

Ahí estaban el presidente del Senado, el priísta Manlio Fabio Beltrones; el presidente de la Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia; los gobernadores de Puebla, Mario Marín, y de Tlaxcala, Héctor Ortiz, admás de ex mandatarios y políticos poblanos, como el senador panista Humberto Aguilar Coronado.

En el monumento al general Ignacio Zaragoza, en una más de sus apariciones al lado de la milicia, el Presidente reconoció que la delincuencia organizada quiere inmovilizar a la sociedad mediante intimidaciones y violencia, e incluso aparentar que es invencible.

Pero señaló que, unidos, los mexicanos son más fuertes, "invencibles", y convocó a los tres poderes de la Unión, a las autoridades de los estados y municipios de todos los signos partidarios, y a la Federación, a cerrar filas contra la delincuencia organizada, porque sólo así se podrá derrotar al enemigo.

Ante la nueva racha de ejecuciones de policías y militares, reconoció la inquebrantable vocación patriótica de las fuerzas armadas, su firmeza y su decisión que, afirmó, han sido y seguirán siendo fundamentales en esta guerra.

En su discurso dirigió reiterados mensajes al Ejército Mexicano y se declaró confiado de que esta institución seguirá velando por la gente y luchando contra quien la amenaza, gracias a su inquebrantable vocación de servicio.

Reiteró así que es un honor comandar al que definió como "Ejército de patriotas siempre leales a los intereses de México".

En el caso de los cinco soldados muertos en Carácuaro, Michoacán, afirmó: "el sacrificio de estos patriotas no será en vano; en honor a su memoria, su muerte no quedará impune y redoblaremos la ofensiva contra el enemigo, porque a mayor violencia más enérgica debe ser la respuesta del Estado mexicano".

Ante la amenaza a la seguridad en diversas partes del país, señaló que no dará ni un paso atrás: "No entregaremos la patria a sus enemigos; no cederemos ninguna plaza a los delincuentes, porque hacerlo es darles paso libre para que después lleguen a nuestros hogares".

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.