Usted está aquí: sábado 12 de mayo de 2007 Opinión El Foro

El Foro

Carlos Bonfil

Luces en el atardecer

Carniceros, choferes de taxi, pordioseros, desempleados, cajeras de supermercado, hombres y mujeres infinitamente solitarios en lugares invariablemente inhóspitos; pequeños héroes novelescos u hombres sin rostro o sin pasado. Los personajes del realizador Aki Kaurismaki diseñaron con vigor renovado el paisaje social de Finlandia y de su cine moderno. Desde los años ochenta algunos de estos protagonistas de la jungla urbana podían encarnar a un truculento Hamlet en una historia policiaca (Hamlet en el negocio, 1987) o a un trabajador con rasgos de personaje de Dostoyevski en un matadero de Helsinki, en Crimen y castigo (1983) o al grupo de roqueros con peinados estrafalarios y botas puntiagudas en una comedia muy exitosa, Los vaqueros de Leningrado (1989). Kaurismaki elaboró también en Francia una estupenda cinta de humor negro (Contraté a un asesino, 1990), interpretada por el truffautiano Jean-Pierre Léaud. Buena parte de este primer cine, realizado en los años ochenta, en México lo distribuyó Conaculta, en formato de video, dentro de la colección Lo mejor del cine contemporáneo, cuya suerte final y algo rápida fue el abandono en bodegas o su remate comercial. La calidad de estos primeros trabajos bien justificaría hoy su rescate en dvd, suponiendo que alguna distribuidora mostrara de nuevo interés por este cineasta.

LA MUESTRA INTERNACIONAL de Cine y el Foro de la Cineteca han venido exhibiendo con regularidad la más nueva producción de Kaurismaki, aun cuando su suerte comercial sea muy azarosa. Esta regularidad ha bastado, sin embargo, para familiarizar al cinéfilo con las atmósferas y obsesiones del realizador, quien ha presentado sus cintas en forma de trilogía del desencanto social: una "obrera" con Sombras en el paraíso (1985), Ariel (1988) y La vendedora de cerillas (1989), y más recientemente, una "de los perdedores", que inicia con Cambio de vientos (1994), prosigue con El hombre sin pasado (2002) y culmina hoy con Luces en el atardecer (2006) -su trabajo más reciente-, cuyos temas son el desempleo, el desamparo, y la soledad, respectivamente. En casi todo su obra, este director ha jugado con el referente hollywoodense y las mitologías del cine negro, combinando una suerte de thriller ácido con personajes involuntariamente cómicos, con algún Buster Keaton nórdico atrapado en una intriga de Dashiell Hammet. En el relato que presenta hoy el Foro hay un personaje romántico, Koistinen, agente de seguridad a quien una mujer fatal al servicio de un gángster precipita en una espiral de desgracias. Este hombre, gran ingenuo solitario, piensa haber encontrado al amor de su vida y por él termina en la cárcel; pese a ello, no manifiesta ni resentimiento ni deseo de venganza pasional. Menospreciado por un gángster que lo descalifica y neutraliza por sentimental y tonto, abandonado por todos, despreciado por sus colegas del trabajo, Koistinen es testarudo en su revuelta íntima y en su intenso deseo de vivir pese a todo. Luces en el atardecer, cinta profundamente melancólica, muestra la soledad como una ausencia absoluta de amor o como la incapacidad de corresponder a un afecto no deseado. En una entrevista (Positif, octubre de 2006), Kaurismaki afirma haber querido realizar en esta cinta su versión personal de El dinero, de Robert Bresson, pero aunque el tono sea, en efecto, muy austero y la interpretación histriónica tan gélida como de autómatas sin rumbo, no tiene el escepticismo radical de obras anteriores, ni tampoco las cargas humorísticas que solían filtrarse en los oscuros relatos del cineasta. No posee, tal vez, la fuerza dramática de El hombre sin pasado, un trabajo mayor, pero sí un tono diferente y un cuadro más juvenil de actores; es un asomo de optimismo en un paisaje moral distanciado ya de la desesperanza.

[email protected]

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.