Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 17 de junio de 2007 Num: 641

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Heridas de un manual
de estilo

ANTONIO CAJERO

Yorgos Sarandaris
K. KAVAFIS

Contra el escepticismo histórico
CARLOS ALFIERI entrevista con ROGER CHARTIER

Rojo y negro: notas
sobre el anarquismo

MANFARIEL ADALÍ

Jaume el anarquista
RUBÉN MOHENO

Estela de Finnegan
(una versión anotada)

J.D. VICTORIA

Leer

Columnas:
Mujeres Insumisas
ANGÉLICA ABELLEYRA

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

Cabezalcubo
JORGE MOCH

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Alonso Arreola
alarreo@yahoo.com

González, Retrato hablado

Solicitamos su ayuda de la manera más atenta. Estamos tratando de ubicar al sr. González, percusionista, cantautor y productor mexicano nacido en Ciudad de México en 1962. De él sabemos que fue miembro de Botellita de Jerez, entre otros proyectos de rock notables, y que tras varios discos ahora edita dos de manera simultanea: Retrato hablado y El Grao, visitas al pasado y al futuro de su ser multifacético cuya vida iniciara con un periplo intermitente. Primero en Monterrey, luego en Nueva York, Perú y finalmente en Venezuela, Rafael González –que así se llama este señor– vino de vuelta a su ciudad natal para juntarse con los "cuates de la chamba" a inicios de los ochenta, incorporándose a una escena llena de obstáculos todavía producto de la persecución gubernamental, memoriosa tras el festival de Avándaro. Dicho esto, repetimos, ofrecemos aquí las coordenadas de un "retrato hablado" para ubicarlo en el tiempo –que no en el espacio– ya que el tránsito de su música en nuestros oídos vale tanto la pena.

"En buena medida –recuerda Rafael–, haber estado en Sudamérica en los setenta me hizo vivir el rock de una manera distinta. Que un chavo escuchara rock era algo normal, cuando en México te podía detener un policía por el simple hecho de traer el pelo largo. Además, aquí seguían en el patín de hacer música en inglés y de pertenecer a un mainstream absurdo. Por ejemplo, en Venezuela, en esos años, ya había bandas cantando en castellano, aunque no tuvieran la proyección de españoles o argentinos."

Brincando abruptamente en el calendario, a la pregunta de por qué presentar ahora un disco compilatorio, el músico responde: "Quería definir la historia del sr. González y los Cuates de la Chamba con un primer trabajo en el que se juntaran mis canciones pop, más alguna nueva." Y sí, canciones pop, pero dentro de una historia ecléctica que comprende otras etapas, pues como bien subraya: "Me gusta que la diversidad genere algo nuevo. Entonces, sin ser un purista, dividí lo que he hecho en tres áreas: música pop es la primera, pero luego habrá otra dirigida al progresivo y otra más a lo experimental."

Resultado natural de su laboratorio, el sr. González se hizo productor no sólo suyo sino de otros músicos. Así lo recuerda: "Hubo un momento en donde no separaba ya al músico del productor. Pensaba en términos globales, utilizando al estudio como un instrumento más. Fundé entonces Discos Antídoto, un sello que buscaba hacer frente común ante la falta de apoyos. Los resultados fueron a medias. Creí que la simple comunión era suficiente, pero no, aunque hubo un momento de bonanza luego surgió un conflicto con el medio que nos era fundamental (Órbita, hoy Reactor 105.7 fm), lo que fue un error pues dependíamos demasiado de ellos."

Entre los numerosos títulos que editó para Antídoto, Rafa menciona algunos de sus favoritos: "Los discos que me generaron más satisfacciones, en distintos niveles, fueron Hambre, de Laura Vázquez, el 00/00/00, de Day-O, el Fuego Norte, de Dragón Zaga, los de Monocordio, el Ensamble Galileo y El Palomazo Informativo." Por otro lado, además de editar una colección de temas pasados, el sr. González saca hoy un disco gratuito con El Grao, una de las muchas respuestas que se multiplican ante las limitantes de una industria decadente.

"Si uno quiere funcionar en los esquemas establecidos –dice el percusionista–, se enfrentará con obstáculos. Y es muy fácil quejarse, pero buscar alternativas pocos lo hacen. Así nació El Grao, un proyecto en el que coinciden muchas circunstancias (como la crisis del soporte físico de la música o la piratería misma). Con él decidí no cargarle el costo de la producción a la gente. La producción la pude solventar con patrocinadores que me permitieron darlo sin que los interesados pagaran por él (www.elgrao.com.mx). Digamos que como músico ya no me tiento el corazón para salirme de la industria, como no se lo tentaron conmigo quienes por años se repartieron el pastel."

Así las cosas, ¿cuál sería el retrato hablado del sr. González el día de hoy? "Me siento satisfecho. He peleado para nivelar mi amor por la música con mi trabajo. Quizá no he tenido mucho éxito, pero la necedad con el tiempo va arrojando frutos. La gente hoy me pone en un lugar y eso lo recibo bien. Es el resultado de una labor de muchos años."