Usted está aquí: lunes 18 de junio de 2007 Capital No a la eutanasia entendida como suicidio asistido: cardenal Rivera

No a la eutanasia entendida como suicidio asistido: cardenal Rivera

Gabriel León Zaragoza

Ampliar la imagen El cardenal Norberto Rivera Carrera ofició la acostumbrada homilía dominical en la Catedral Metropolitana El cardenal Norberto Rivera Carrera ofició la acostumbrada homilía dominical en la Catedral Metropolitana Foto: María Luisa Severiano

Acerca de la intención de diputados locales de las bancadas perredista y socialdemócrata de presentar ante el pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) la iniciativa de ley de voluntad anticipada para la capital, por medio de la cual se permite la práctica de la eutanasia, dijo desconocer la propuesta, por lo que no se puede pronunciar al respecto.

Sin embargo, afirmó que sí se pronuncia en contra de esa práctica, entendida como suicidio asistido de un paciente en fase terminal.

Eutanasia, explicó, significa literalmente bien morir, "yo creo que todos queremos buena muerte, pero algunos entienden por buena muerte el suicidio asistido. Yo no sé cuál sea la postura de la Asamblea Legislativa, no me puedo pronunciar sobre algo que desconozco", insistió.

E indicó que la Iglesia católica está a favor de la vida, nunca de la muerte "y no acepta la condenación de la muerte que muchos sufren, cualquiera que sea su situación", "incluyendo a un asesino" o narcotraficante, matizó el purpurado al hacer referencia a la probable pena de muerte que pudiera enfrentar, si una corte federal estadunidense lo determina así, el capo del cártel de Tijuana, Francisco Javier Arellano Félix, El Tigrillo.

En su mensaje dirigido a la grey católica, el arzobispo destacó que "en pocos años se ha dado una profunda transformación en muchos cristianos en cuanto a su concepción religiosa y moral. Tal parece que en muchos seguidores de Cristo prevalecía una ética negativa, viendo pecado en todas partes".

Para muchos, agregó, nada es malo e inmoral, "hasta parece que hemos suprimido de nuestro diccionario la palabra pecado".

"La verdad es que nosotros y nuestra sociedad seguimos siendo pecadores, y tal vez más que antes. ¿O qué son las injusticias, los secuestros, las violencias, las infidelidades, los robos, la violación a los derechos humanos, el desprecio a la vida, sino pecados?", destacó el mitrado.

 
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